La Mesa del Parlament admite la delegación del voto del diputado Comín y facilita la investidura

La Mesa del Parlament ha admitido este martes la delegación del voto del exconseller y actual diputado de ERC Antoni Comín, que se encuentra en Bélgica pendiente de saber si es extraditado o no en virtud de la euroorden impulsada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. El acuerdo de la Mesa allana el camino a una investidura en segunda vuelta por mayoría simple.

Y es que con la posibilidad de que Comín ejerza su derecho a través de otro diputado Junts per Catalunya (34 escaños) y ERC (32 escaños) pueden contar con la totalidad de los parlamentarios elegidos el 21-D lo que suma 66 votos, uno más de los 65 que tienen los grupos no independentistas (36 de Ciudadanos, 17 del PSC, 8 de los Comunes y 4 del PP).

Comín podrá delegar su voto en el portavoz del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabrià “durante el tiempo que dure” la imposibilidad de acudir al hemiciclo, puesto que no puede abandonar Bélgica a la espera de que las autoridades judiciales se pronuncien sobre la extradición. Este voto delegado se suma al que ya ha podido ejercer el expresidente Carles Puigdemont, quien se encuentra en Alemania pendiente también de que se decida la petición de entrega a España. Ambas delegaciones de voto facilitan el desbloqueo de la investidura, siempre y cuando la CUP cumpla su compromiso de abstenerse ante un candidato que no sea el propio Puigdemont, el único al que los anticapitalistas están dispuestos a respaldar con sus cuatro votos.

La fórmula de la delegación plantea alguna dudas después de que el Tribunal Constitucional se pronunciara en enero en contra de que el expresidente y candidato de JxCat fuera elegido con votos telemáticos o emitidos por los prófugos desde Bruselas, la ciudad en la que entonces se encontraban todos ellos, el día 30 de ese mes, fecha para la que se convocó el primer debate de investidura fallido. El Constitucional decidió entonces que Puigdemont solo podía ser investido si previamente se ponía a disposición de la justicia española y está le autorizaba a someterse presencialmente a la investidura en el Parlamento catalán. Además, acordó también que ni Puigdemont ni los otros diputados electos huidos con él a la capital belga pudieran delegar el voto en otros parlamentarios.

El Constitucional sí autorizó la delegación del voto para los dirigentes del ‘procés’ que hubieran sido enviados a prisión. Ese es el motivo por el que la prohibición que afectaba a Puigdemont quedó revocada cuando este fue detenido en Alemania y enviado a la cárcel de Neumünster.

En el caso de Comín, no concurre la circunstancia del encarcelamiento pero no parece que ninguna de las formaciones que se oponen a la delegación del voto –C’s, PSC y PPC- vaya a recurrirla. Tampoco lo ha hecho el Gobierno y el motivo es que el Ejecutivo central tienen tantas ganar o más que los partidos independentistas de tener un ‘president’ y un ‘Govern’ que permitan levantar el artículo 155 poniendo fin a la intervención de Cataluña y volviendo a la normalidad seis meses después de la aplicación del precepto constitucional. Después de todo, Rajoy tiene empantanada la negociación para sacar adelante sus Presupuestos porque el 155 sigue vigente. El PNV ha dejado claro que no cuenten con sus cinco votos, esenciales para que el Congreso dé luz verde a las cuentas, mientras esa situación no varíe.