La Fiscalía denuncia a nueve profesores por ‘humillar’ a hijos de guardias civiles tras el 1-O

La Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona ha denunciado a nueve profesores del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) por sus comentarios en clase criticando la actuación policial durante el 1-O, pese a la “humillación” que sabían que podían causar a alumnos hijos de agentes de la Guardia Civil. La denuncia ha sido presentada en el juzgado de instrucción número 3 de Martorell (Barcelona) por el fiscal Miguel Ángel Aguilar, quien acusa a los nueve profesores de lesionar la dignidad de las personas por motivos de discriminación por nacionalidad y a cinco de ellos también por un delito de injurias graves contra los cuerpos y fuerzas de seguridad.

El escrito de la Fiscalía recoge los episodios protagonizados por los profesores el día 2 de octubre, justo cuando Cataluña y una gran parte del país estaban conmocionados por la violencia que se había vivido el día anterior durante las votaciones, pero con la evidente intención de volcar toda la responsabilidad en la actuación de las Fuerzas de Seguridad aprovechando el clima de hostilidad contra ellas.

“Animales”, “bestias que solo saben dar palos”, “perros rabiosos”, “salvajes”… son solo algunas de las expresiones que utilizaron estos profesores para referirse a los agentes. En una clase de 1º de ESO la profesora llegó a pedir a los alumnos que fueran hijos de guardias civiles que levantaran la mano para que el resto de la clase pudiera identificarlos. En Sant Andreu de la Barca hay una casa cuartel de la Guardia Civil y decenas de hijos de agentes acuden a los centros educativos. El hostigamiento al que fueron sometidos provocó que muchos rompieran a llorar y que sus padres tuvieran que acudir a recogerlos. La Fiscalía subraya que los profesores no repararon en nada para exteriorizar su malestar por la actuación policial, tampoco en el contexto de “profunda hostilidad” contra las Fuerzas de Seguridad que se ha instaurado en “una parte de la sociedad catalana que defiende postulados independentistas”.

Es más, el fiscal hace hincapié en que los docentes eran conocedores del “patente clima de rechazo social” contra la Guardia Civil y de la “gran polarización” que afectaba a la sociedad catalana por las “graves tensiones derivadas del proceso independentista”, que “estaba y sigue sufriendo dicha sociedad, caracterizado por una gran agitación, fractura y enfrentamiento de carácter social”. Además, argumenta que los profesores denunciados también eran conscientes del “menoscabo moral” y de la “humillación” que sus comentarios podían comportar entre sus alumnos, muchos de ellos hijos de agentes de la Guardia Civil.

Por todo ello, el ministerio público considera que los nueve profesores rompieron con su actuación los principios rectores del sistema educativo, como son el respeto de los derechos y los deberes que se derivan de la Constitución, del Estatuto, la convivencia, la inclusión escolar y la cohesión social, así como la exclusión de cualquier tipo de proselitismo o adoctrinamiento.

Seis de los profesores ya comparecieron ante la Fiscalía el pasado 4 de enero, en unos interrogatorios en los que los docentes alegaron que fueron los alumnos los que plantearon espontáneamente un debate sobre las cargas policiales del 1-O, tras un minuto de silencio contra la violencia. Esta versión, sin embargo, no encaja con los casos concretos en los que se ha fijado la Fiscalía para ilustrar su denuncia.

“Son unos animales y unos bestias que solo saben dar palos”

En el escrito se detalla, por ejemplo, que un profesor aseguró el 2 de octubre, en clase de matemáticas de cuarto de ESO y ante unos 30 alumnos, que no estaba en disposición de dar clase normal porque la Policía y la Guardia Civil le habían tratado “a palos, porque son unos animales y unos bestias que solo saben dar palos”, abriendo un debate entre los alumnos sobre las cargas policiales del referéndum ilegal del 1-O. Este mismo profesor también aseguró en la siguiente clase que estaba muy triste y no tenía ganas de dar clases por la “violencia desproporcionada” ejercida por la Guardia Civil y la Policía.

Una profesora de catalán aseguró que los agentes de la Guardia Civil “son unos animales, solo saben dar palos”, ante lo que una alumna de 15 años rompió a llorar, aseguró que su padre no era así y pidió salir de clase porque se sentía señalada y humillada ante el resto de compañeros de aula.

Según la denuncia, otra profesora, de inglés, también condenó la “violencia” del 1-O y, tras mostrar en clase una fotografía en la que aparecían unos cincuenta agentes de la Guardia Civil, aseguró que parecían “perros rabiosos”, ante lo que una alumna trató de explicar entre lágrimas que su padre estaba haciendo su trabajo.

Esta misma profesora también preguntó en clase de primero de ESO a sus 25 alumnos “¿quiénes son hijos de Guardia Civil?”, con el objetivo, según la Fiscalía, de “señalarlos como hijos de Guardia Civiles, evidenciarles ante el resto de compañeros y generarles sentimientos de culpa con la consiguiente humillación, dado el ambiente hostil que se respiraba en todo el instituto al atribuir a los Guardia Civiles la condición de violentos”.

Según la Fiscalía, los docentes también “exigieron” a todos los alumnos que bajaran a las 12.00 horas al patio para protestar por la “violencia” policial durante el 1-O y para “defender la independencia”. Una profesora de Naturales avisó a los alumnos: “El que esté a favor de la violencia policial que se quede en clase y el que no, que se baje al patio”, mientras otra docente, también de Naturales, se dirigió a un alumno de 12 años y le dijo en clase: “¿Estarás contento con lo que hizo tu padre ayer?”.

Según la denuncia, una tutora de primero de bachillerato también se dirigió a los alumnos para decirles que estaba “indignada” con la Guardia Civil “porque han sido unos salvajes”, al tiempo que les animó a protestar a las 12.00 horas en el patio. Una alumna replicó que ella no pensaba ir al patio, porque iba al Instituto a estudiar y no a hablar de política, ante lo que la profesora le respondió: “Pues eso es lo que hay, si no te gusta, ahí tienes la puerta”.

Apoyo a los alumnos discriminados y otro caso similar en Lleida

El trato dispensado por estos profesores a los estudiantes hijos de guardias civiles trasladó a las aulas la tensión existente en las calles y eso dio pie a una concentración de unos 200 alumnos, que se concentraron tres días después para mostrar en público su repulsa por los presuntos comentarios despectivos. “Stop discriminación”, fue el reclamo que utilizaron para pedir respeto hacia sus compañeros y denunciar la actitud de los profesores.

Este es el segundo colectivo docente que debe responder ante la justicia por su tratamiento del 1-O. En noviembre de 2017, ocho profesores de centros de La Seu d’Urgell acudieron a declarar por un posible delito de incitación al odio y quedaron en libertad con cargos. Los docentes (cinco maestros y tres directores de centros educativos) comparecieron a raíz de la presentación de 11 denuncias por parte de familias de alumnos por el tratamiento que hicieron en clase de los hechos del 1 de octubre. Las denuncias aseguraban que los profesores hicieron comentarios a favor del referéndum y que las escuelas celebraron actos como la lectura de un manifiesto condenando las cargas policiales del 1-O y guardando un minuto de silencio el 3 de octubre, día en el que se celebró un paro general.

En concreto, varias madres del colegio Mosén Albert Vives denunciaron al juzgado que profesores de 4º de Primaria explicaron los días 2 y 3 de octubre en horario lectivo a los niños que “la Guardia Civil es mala y pega a la gente”, y que habían justificado la huelga en protesta por las cargas policiales del 1-O con expresiones tales como que “han pegado a la gente que quería votar y han matado a una persona”. Entre las familias que alertaron de estos hechos hay un matrimonio de guardias civiles que denunció humillaciones a su hijo.

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