El Barça aplasta al Sevilla y conquista su cuarta Copa del Rey consecutiva (0-5)

El Barcelona conquistó anoche su trigésima Copa del Rey y la cuarta consecutiva tras arrollar al Sevilla en la final disputada en el Wanda Metropolitano (0-5), en la que imperó por encima de todo el deporte y las reivindicaciones políticas quedaron en un segundo plano. El fútbol de un Messi genial que devoró anoche otro récord, un doblete de Luis Suárez y la calidad de un Iniesta que dio su última gran lección en una final y que se retiró ovacionado y emocionado pudieron con cualquier cuestión extradeportiva.

Había expectación por conocer si la crispada situación política en Cataluña serviría para alentar algún incidente. O simplemente expectación por saber cómo el independentismo trataría de aprovechar la final para utilizarla como propaganda mediática en todo el mundo.

En cuanto a los incidentes, hubo que lamentar que un autobús de seguidores sevillistas (Peña Sevillista Eindhoven) fuera apedreado con ladrillos por un grupo de Boixos Nois. Con respecto a la utilización política en los prolegómenos, la ANC denunció que la Policía requisó numerosas esteladas y camisetas amarillas. Requisadas o no, el caso es que no abundaron tanto como se podía prever en el lado barcelonista.

Menos silbidos que años anteriores

Entre el elevado volumen de la megafonía al sonar el himno español y el ‘lolo’ cantado por los hinchas del equipo andaluz y por muchos barcelonistas (se vieron numerosas banderas de España en el fondo de los seguidores culés en un hecho insólito) los independentistas también pincharon en hueso en su intento de ser protagonistas en un momento crucial previo al inicio del choque.

Así pues, el fútbol comenzó de la mejor manera, con sólo el fútbol como protagonista. Y hablando de fútbol, hay que hablar de Messi. Porque el Barça comenzó mandando y acosando al Sevilla, y Messi, que había marcado un total de 30 goles en 33 enfrentamientos con el equipo andaluz, hizo lucirse a Soria a los ocho minutos, creando la primera gran ocasión del partido.

Cillessen, protagonista inesperado

Otro nombre propio del partido era Cillessen. Era mirado con recelo por su afición, y no por demérito propio sino por la gran campaña de Ter Stegen. Pero Valverde insistió en que Cillessen era ‘su’ portero para la Copa y a los 13 minutos el holandés, inventó una gran asistencia desde su área pequeña a Coutinho en profundidad -con la zaga sevillista dormida- para que éste diera un pase de la muerte que no desaprovechó Luis Suárez. Fue gol de Suárez pero muchos barcelonistas felicitaron a su portero por su increíble asistencia. La apuesta de Valverde parecía ya rentabilizada.

El Sevilla comenzó a dar entonces señales de vida. Un remate que no llegó a ‘cazar’ Nzonzi, un pase de Navas que no encontró rematador y un tiro lejano que obligó a intervenir a Cillessen avisaron al Barça de que tenía enfrente un rival con capacidad para pensar en algo más que defenderse.

Pero la maquinaria azulgrana anoche estaba muy engrasada. Y después de que Iniesta, que estaba dirigiendo a la perfección la exhibición azulgrana, estrellara un remate en el larguero, el Barça iba a dejar finiquitada la final.

Primero fue Messi el que finalizó una gran jugada colectiva e hizo buena una genial asistencia de tacón de Jordi Alba. El argentino hacía historia. Porque se convertía en el segundo jugador en marcar en cinco finales coperas (seis goles), el primero desde que lo hiciera Zarra entre 1942 y 1950.

Y a continuación fue Luis Suárez el que hurgó más si cabe en la herida sevillista. Definiendo por bajo ante Soria tras un gran pase, cómo no de Messi. Salvo hecatombe, daba la sensación de que sobraban los segundos cuarenta y cinco minutos.

Realmente no sobraban. Porque aunque podía destacarse el partido de Suárez, Messi, Alba o Coutinho había otro jugador sobre quien estaban muchos focos y que merecía un gol. Uno que había hecho historia y que ayer daba una de sus últimas lecciones de fútbol antes de partir hacia China: Iniesta. Y como si de un final soñado se tratara, Messi sirvió a Iniesta la oportunidad de marcar en su última final. El mundo al revés. Pase del argentino y gol del albaceteño, quien regateó a Soria antes de anotar el cuarto y asegurar la victoria azulgrana. Era el minuto 52.

El Sevilla ‘tiró’ de orgullo, consciente de que al adelantar líneas podía encajar una goleada de escándalo. Y no estaba equivocado, porque concedió más de lo que creó. Umtiti estrelló a bocajarro un remate en el cuerpo de Soria y un remate de Busquets salió fuera por muy poco tras tocar en un defensa. En la otra portería, sólo Sarabia inquietó a Cillessen.

Quedaban veinte minutos y Gil Manzano decretó penalti por mano clara de Lenglet. Se equivocó porque tendría que haber concedido la ley de la ventaja ya que Coutinho marcó segundos después. El brasileño fue el encargado de lanzar el penalti y concretó la ‘manita’.

El quinto gol sació el apetito del Barça. Y mientras la afición sevillista se levantaba para alentar a su equipo en un momento tan complicado, el conjunto azulgrana levantó el pistón. La norma no escrita de no querer hacer más sangre de la necesaria. Evidentemente, no renunciaba a mirar hacia la portería contraria. Pero sí que los barcelonistas comenzaron a andar o a trotar, a dar pases hacia atrás cuando estaban en la medular y a triangular con pases cortos.

Sólo quedaba el aplauso final a Iniesta, sustituido en el minuto 87 y ovacionado por las dos aficiones antes de derramar unas lágrimas emocionado en el banquillo azulgrana. Un homenaje al jugador que ha escuchado aplausos en todos los campos de España. O en casi todos. Porque lo de marcar el gol más importante en la historia de la Selección le ha pasado ‘factura’ en alguno.

No había tiempo para más. El ‘rey de Copas’ conquistaba la trigésima y la cuarta consecutiva. Y lo hacía a lo grande. Próxima estación, la Liga.

SEVILLA FC, 0 – 5 FC BARCELONA (0-3, al descanso)

SEVILLA FC: David Soria; Navas, Mercado, Lenglet, Escudero; N’Zonzi, Banega; Franco Vázquez (Nolito, min.86), Sarabia (Layún, min.82), Correa (Sandro, min.46); y Muriel.

FC BARCELONA: Cillessen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Busquets (Paulinho, min.76), Rakitic, Iniesta (Denis Suárez, min.88), Coutinho (Dembélé, min.82); Messi y Suárez.

GOLES: 0 – 1, min. 14, Luis Suárez. 0 – 2, min. 31, Messi. 0 – 3, min. 40, Luis Suárez. 0 – 4, min. 52, Iniesta. 0 – 5, min. 69, Coutinho (penalti).

ÁRBITRO: Gil Manzano (C.Extremeño). Amonestó a Mercado (min.34), Escudero (min.38) y Vázquez (min.74) por parte del Sevilla. Y a Iniesta (min.67) y Busquets (min.74) en el Barcelona.

ESTADIO: Wanda Metropolitano.

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