La defensa de los acusados de Alsasua: “Serán atentados, pero no terroristas”

La madre de una de las víctimas afirma que a a su hijo "lo molieron a palos" y que una vez en el suelo le seguían dando patadas en la cabeza

El juicio por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua (Navarra) empieza este lunes en la Audiencia Nacional envuelto en polémica por la acusación de terrorismo que pesa sobre los 8 jóvenes acusados de estos hechos y para quienes el fiscal pide entre 12 y 62 años de cárcel. Están acusados de agredir en octubre de 2016, en el bar Koxka de Alsasua, a dos guardias civiles y sus parejas.  Siete de los ocho acusados se enfrentan a penas que oscilan entre los 50 y los 62 años de cárcel por delitos de lesiones y amenazas terroristas.

El caso contra los agresores de Alsasua, que fue denunciado por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), correspondió a la Audiencia Nacional por decisión del Tribunal Supremo después de que la Audiencia de Navarra, que no veía delito terrorismo, planteara una cuestión de competencia ante el alto tribunal.

Este lunes, el abogado de Covite, Miguel Múgica, que ejerce la acusación popular, ha asegurado en declaraciones a la Cadena Ser que “cuando uno comete un delito de terrorismo conviene llamarlo por su nombre: terrorista”. En ese sentido, ha insistido en que “lo que cualifica la gravedad de la petición de penas no es el resultado sino el contexto en el que se produjo la agresión. Cuál era la intención de aquella turba de ciudadanos enfurecidos que se cebaron en manada contra cuatro personas“.

“Con la ley en la mano, para cometer un delito terrorista no hace falta pertenecer a una organización armada”, ha asegurado, defendiendo que la agresión estuvo totalmente “planificada”.

No opina igual, obviamente, Manuel Ollé, abogado de dos de los acusados, que también en la Cadena Ser ha afirmado que “sería una auténtica aberración jurídica que se mantuviera la calificación de terrorismo” porque “sería banalizarlo”.

En ese sentido, ha negado que la acción de sus defendidos y los otros acusados fuese organizada y dirigida contra la Guardia Civil. “En ningún momento fue porque fueran guardias civiles. Las dos personas que yo defiendo me han dicho lo mismo: me enteré al día siguiente de que hubo follón y de que eran guardias civiles”, ha dicho, para recalcar que “serán atentados, pero no terroristas, atentados comunes”.

Por otro lado, Inmaculada Fuentes, la madre de uno de los guardias civiles agredidos, ha declarado en la Cadena Cope que la recuperación de su hijo “duró más de seis meses”. En esa línea, ha dejado claro que a su hijo “lo molieron a palos por todo el cuerpo, por la cabeza…” y que no le entra “en la cabeza” que” a una persona que ya está en el suelo con el tobillo roto, sangrando por la boca y aturdida le sigan pegando patadas en la cabeza”.

Fuentes asegura que “intenta mantener la calma porque confía en la justicia” y asegura que “si no fuera tan triste me darían ganas de reír, pero es muy duro”, en referencia a aquellos que dicen que lo que pasó ese 15 de octubre fue una pelea de bar.