Polémica

Críticas a la ultraderecha alemana por vincular discapacitados, incesto y extranjeros

Alternativa para Alemania ha solicitado en el Parlamento datos sobre el aumento del número de discapacitados, su relación con el incesto y el número de extranjeros en ese colectivo.

En declaraciones a la Agencia Católica de Noticias (KNA) recogidas por medios locales, el presidente del consejo, Peter Dabrock, consideró “estremecedor” y “totalmente inaceptable” que en una iniciativa en el Bundestag se pueda trasladar de forma subliminal pero reconocible el mensaje de que “el crecimiento de la discapacidad es una desgracia social”.

En opinión del presidente de este organismo independiente formado por expertos de diferentes disciplinas y encargado de asesorar al Gobierno y al Parlamento, los autores de la pregunta se mueven “de forma consciente en los límites del vocabulario de extrema derecha”.

En su iniciativa parlamentaria, AfD señala que, según la Oficina Federal de Estadística, en 2015 había en Alemania 7,6 millones de personas con carné de discapacidad, un 0,9 % más que en 2013, y del total, el 55 % era mayor de 56 años y un 2 % eran niños y jóvenes.

Con esa base, pregunta al Gobierno por las principales causas de la discapacidad en Alemania y por la influencia que han podido tener en la evolución de las cifras desde 2012 los matrimonios dentro de las mismas familias.

Pregunta además cuántos de esos últimos casos han tenido lugar en familias de origen extranjero y cuántas personas con el carné de discapacidad no tienen nacionalidad alemana.

En un encuentro con la Asociación de la Prensa Extranjera, el copresidente de AfD, Alexander Gauland, aseguró que desconocía la existencia de esa iniciativa registrada en el Bundestag y apuntó que, si su nombre aparecía en la misma, era en calidad de copresidente del grupo parlamentario.

Gauland consideró que su llegada al Parlamento tras las elecciones de septiembre ha servido para revitalizar la cámara y rechazó que su partido pueda ser considerado de derecha radical. Comete “errores”, admitió, pero “de ninguna manera puede ser calificado de extrema derecha”. El dirigente político aseguró que no tienen “ningún miedo” al auge de los nacionalismos en Europa.

Tras recordar que el nacionalismo estuvo en el origen de las dos guerras mundiales del siglo pasado, defendió los movimientos actuales que buscan defender los intereses del propio país con el mensaje “Mi país primero”, pero no “Mi país por encima de todo”.

Gauland ratificó su rechazo a considerar el islam como parte de Alemania porque, denunció, defiende “valores y principios incompatibles con la Constitución alemana” y aseguró que no es un problema cultural, sino legal.