Valencia desarrollará un centro mundial de alimentación sostenible

Valencia será sede de un centro mundial de alimentación sostenible para impulsar buenas prácticas en colaboración con la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Así lo anunció este miércoles en Roma el alcalde de Valencia, Joan Ribó, durante su participación en un simposio internacional de agroecología y tras reunirse con el director general de la FAO, José Graziano da Silva, con quien compartió el nuevo plan.

“Empezamos a desarrollar un centro mundial de alimentación sostenible para mantener una colaboración permanente con la FAO y para que sea un centro de transmisión de experiencias e investigación de la agricultura sostenible y la nutrición”, señaló Ribó.

Valencia acogió el año pasado una reunión de alcaldes y representantes de ciudades que han firmado el llamado Pacto de Milán, un documento suscrito en 2015 que busca fomentar las políticas urbanas a favor de una alimentación sostenible.

En su intervención, Ribó llamó a apostar por los mercados de proximidad, como se intenta hacer acercando la huerta valenciana a la ciudad, así como educar a los jóvenes sobre los procesos alimentarios y promover los huertos urbanos.

También abogó por informar más sobre los productos agrícolas de proximidad “redirigiendo” la investigación, que está “demasiado pensada desde los intereses de las multinacionales” y “muy poco” desarrollada en el ámbito de la agricultura ecológica y las costumbres ancestrales.

La agroecología consiste en la interacción de las plantas, los animales, las personas y el ambiente sin el uso de químicos tóxicos, lo que ayuda a conservar los ecosistemas, según expertos reunidos en el encuentro.

El regidor subrayó que “no se puede apoyar con recursos públicos elementos que repercuten en la degradación de los suelos o la contaminación del agua” e instó a dar subvenciones “más centradas en el agricultor” que en el gasoil o los plaguicidas.

Junto a Ribó participaron representantes como la presidenta de la organización sin ánimo de lucro Food Tank, Danielle Nierenberg, que destacó el papel de las ciudades en el futuro de la agricultura.

“Para que funcione la agroecología necesitas cambiar las instituciones y los mercados, y desarrollar sistemas que incorporen acciones de participación social, transparencia en el consumo, reconocimiento al trabajo de las mujeres y gestión sostenible del agua y los suelos”, enfatizó Nierenberg.

Fabio Brescacin, presidente de la empresa italiana Natura Si, que distribuye alimentos orgánicos, insistió en que los agricultores necesitan cobrar un “precio correcto” por sus productos porque “el actual está contaminado” y no tiene en cuenta las inversiones a largo plazo que requiere la agricultura sostenible con el ambiente.

El presidente de Banca Etica de Italia, Ugo Biggeri, indicó que últimamente están financiando más proyectos agroecológicos en alianza con otras entidades de microcréditos en África, Asia y Latinoamérica.

Consideró que los ciudadanos también pueden contribuir al desarrollo sostenible con la elección de sus bancos y agregó que sus clientes conocen dónde se invierten sus ahorros, destinados sobre todo al medioambiente y la agricultura orgánica.