Israel alcanza un acuerdo con la ONU para deportar a más de 16.000 inmigrantes africanos

El Estado hebreo da marcha atrás a su controvertido plan para expulsar a decenas de miles de inmigrantes africanos

El Gobierno de Israel y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) han llegado a un acuerdo para que más de 16.000 inmigrantes de origen africano sean reubicados en países occidentales, después de cancelar el polémico plan inicial para expulsarlos a África.

Las autoridades israelíes anunciaron a principios de año un plan para pagar 3.500 dólares (unos 2.900 euros) y un billete de avión a miles de inmigrantes a cambio de que abandonasen el país, amenazándoles incluso con encarcelarlos si no acataban la orden antes de finales de marzo.

La medida afectaba principalmente a varones eritreos y sudaneses sobre los que pesaba una posible deportación a un tercer país –supuestamente Ruanda o Uganda–.

El plan recibió críticas de la ONU, entre otras razones porque podría afectar a personas que aún esperan a que se resuelva su petición de asilo, y quedó invalidado finalmente por decisión de la Justicia de Israel. Ahora, el Ejecutivo de Netanyahu ha decidido archivarlo tras un acuerdo con ACNUR.

Según este pacto, unos 16.250 inmigrantes podrán ser trasladados a países occidentales con efecto inmediato. A cambio, Israel se compromete a garantizar la residencia temporal de una cifra equivalente de personas durante un periodo de cinco años, siempre y cuando cumplan unos criterios que no están claros de momento.

“Este acuerdo permitirá la salida de Israel de 16.250 migrantes a países desarrollados como Canadá, Alemania e Italia”, anunció en rueda de prensa el primer ministro, Benjamín Netanyahu.

“Es un buen acuerdo. Estoy muy contento de que lo hayamos alcanzado. El objetivo era solucionar este problema de la mejor manera para los intereses del Estado de Israel. Es la solución para los residentes del sur de Tel Aviv y otros barrios y para la gente que ha venido aquí. Es una buena solución”, agregó .