El soberanismo prepara el ‘plan D’ para después de Semana Santa con nombres como el de Maragall

El frente independentista empieza a asumir que los simbolismos no llevan a ninguna parte y que reivindicar la presidencia de Carles Puigdemont es muy efectista para mantener vivas sus reivindicaciones pero impide llegar a una solución real que desbloquee la situación política en Cataluña. Por eso, su principal motivo de desvelo es en estos momentos el llamado ‘plan D’ para proponer un candidato a la investidura.

Las tres primeras propuestas -Carles Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull- han encallado en el sistema judicial sin haber conseguido aunar el respaldo de las tres formaciones secesionistas. La CUP se negó a investir a Turull, aunque eso supusiera complicar el ingreso en prisión del candidato previsto para el día siguiente. Y ahora, se barajan otros perfiles pensando en otros posibles apoyos.

En ese contexto, ha saltado en las últimas horas el nombre de Ernest Maragall, hermano del expresidente de la Generalitat de Cataluña, exsocialista, diputado y miembro de un pequeño partido, Mes, que se asoció con ERC para presentarse a las elecciones pero sin que eso signifique que milita en las filas de Esquerra. Todas estas características le convierten en un candidato idóneo para que las dos principales formaciones secesionistas, JxCat y ERC, no puedan ponerle objeciones y para atraer incluso los votos de un grupo parlamentario que sin ser declaradamente independentista quiere hallar una solución cuanto antes siempre que la fórmula tenga carácter ‘progresista’. Se trata de los ‘comunes’, que con sus ocho diputados podrían suplir de sobra la baja de la CUP, si finalmente los anticapitalistas deciden no formar parte de la ecuación para conformar el próximo Govern.

Tras proponer el martes en el pleno del Parlament un Govern de independientes que recoja todas las sensibilidades, el líder de los ‘comunes’, Xavier Doménech ha planteado este jueves en TV3 que “lo que no puede ser es que un fracaso estratégico sea un fracaso para Cataluña. Este país tiene que avanzar sí o sí, y sobre todo en la situación que estamos viviendo”.

“Nos estamos concentrando más en los problemas que en las soluciones, y tenemos que concentrarnos en las soluciones. No nos debe dar miedo movernos”, ha continuado. En este sentido, ha apostado por formar un Govern “de personalidades que pueda ser referencia de las amplias sensibilidades democráticas” de Cataluña y que tenga en su seno “el catalanismo progresista”. Domènech ha recelado de la posibilidad de que se designe de nuevo a Puigdemont como candidato: “Entendemos que están luchando por sus derechos políticos, pero creemos que cuando se vuelve al punto de salida es porque no se sabe hacia dónde avanzar”.

Por su parte, el adjunto a la Presidencia de ERC, Pere Aragonès, ha pedido “acompañar la denuncia de la imposibilidad de Puigdemont de ser investido a día de hoy por la acción judicial arbitraria del Estado español” con la investidura de un candidato que pueda nombrar a consellers y configurar un Govern efectivo.

“Apostaremos por el nombre que permita hacer efectiva esta investidura. No es una cuestión de nombres”, ha asegurado este jueves en una entrevista de Rac1 en la que ha insistido en formar Govern cuanto antes. Es más, ha aseverado que ERC y JxCat ya tienen cerrado un acuerdo y darán a conocer “en los próximos días” su propuesta para la investidura, que ha pedido no demorar.

Como ninguna de las partes quiere arriesgarse a adelantar un desenlace que corre serio peligro de frustrarse en un proceso de negociación tan frágil como el que se vive estos días, el baile de nombres para desempeñar el papel de candidato a la investidura es incesante. ‘Nació Digital’, un medio tradicionalmente bien informado sobre todo por lo que respecta a las filas republicanas, cita a un alto cargo de ERC para anuncia que “a partir del próximo martes comenzarán a pasar cosas”.

Tras mencionar que JxCat intenta por todos los medios que el futuro candidato no tenga carnet del PDeCAT, menciona el nombre de Quim Torra como uno de los que han sonado en las últimas horas. Torra pertenece al sector de la candidatura de Puigdemont más próximo a la CUP y, de hecho, ha participado en las negociaciones con los anticapitalistas. La cuestión es que él mismo se ha autodescartado y a partir de ahí menciona otros nombres como Ferran Mascarell, número 26 de la lista ‘puigdemonista’ por Barcelona, Marta Madrenas, alcaldesa de Girona y diputada, y Marc Solsona, alcalde de Mollerussa, que sí es postconvergente con carnet.

El límite para que el Parlamento elija candidato es el 22 de mayo, pero fuentes de la negociación señalan a ‘Nació Digital’ que “no se quiere agotar de ninguna manera”, ese plazo. Este medio no menciona a Maragall, quien según otras fuentes acaparó créditos para su nominación cuando el 17 de enero presidió la mesa de edad en la constitución del Parlament surgido de las elecciones del 21-D. “El Estado no quiere saber nada de reconciliación ni de soberanías compartidas. No sabe ganar, sabe derrotar, solo sabe imponer, humiliar y castigar”, espetó el diputado más viejo en un discurso durísimo desde la presidencia de la Mesa, encontrándose con el aplauso entusiasta de los soberanista y la ovación irónica de Ciudadanos.

Recordó, además, la aprobación del Estatut en 2005 que, según él, buscaba “una mano tendida con el Estado que pretendía sustituir los acuerdos entre élites y el mercadeo permanente por una entente de fondo que diera satisfacción a Cataluña y permitiera a España reconciliarse con ella misma”. “Aquella mano tendida fue una vez más rechazada”, consideró Maragall, tras lo cual dijo que “el Estado español no quiere saber nada de reconciliación y soberanías compartidas, el poder se posee y no se cede a nadie, menos aún a Cataluña”.

Por si estos antecedentes no fueran suficientes o hubieran perdido fuerza por el paso del tiempo, Margall superó el miércoles la prueba del ADN soberanista al protagonizar un espectacular cara a cara con el líder de su antiguo partido, Miquel Iceta, con quien ajustó cuentas por el apoyo que el PSC ha dado al artículo 155. El diputado de Mes reprochó al líder socialista, que hace tan solo unos días proponía un gobierno de concentración para superar el bloqueo,  que “el PSC hace ver que no tiene ninguna responsabilidad en todo lo que está pasando”, cuando en cambio fue partícipe de la suspensión de la autonomía catalana, y le pidió que si quiere diálogo se lo reclame “a quien nos niega todos los derechos”. El republicano aseguró que no se cree la propuesta del PSC de buscar mayorías amplias. “No me lo creo. Hoy por hoy dan la impresión de que ni ustedes mismos se lo creen”, criticó, denunciando que son propuestas “desprovistas de contenido”.