La izquierda postcomunista y la extrema derecha alemanas, aliadas de Puigdemont

Los partidos más extremistas del panorama político alemán han aprovechado la detención de Carles Puigdemont en su territorio para revitalizar viejos debates que forman parte de su ideario y que sólo muy de pasada tienen que ver con el independentismo catalán. El partido Die Linke (La Izquierda) defiende que el 'caso Puigdemont' es político y no jurídico, como esgrime el gobierno de Angela Merkel. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) aprovecha para denunciar la llegada al país de miles de inmigrantes de manera irregular, a la vez que señala que el conflicto catalán es "asunto interno español".

Bernd Lucke, europarlamentario alemán y ex miembro fundador de Alternativa para Alemania |

“Es sorprendente que, de repente, los controles fronterizos alemanes hayan funcionado por una vez con Carles Puigdemont. A alguno le parecerá injusto que en el caso de millones de inmigrantes ilegales no hayan funcionado y sigan sin funcionar”, dijo hace un par de día el presidente de AfD, Jörg Meuthen, en un comunicado. A su juicio, no obstante, ello no es motivo para dejar de lado el derecho y la ley en el caso de Puigdemont.

Meuthen estimó que son ahora los tribunales alemanes los que deben decidir con “diligencia” sobre la posible extradición del político catalán a España. Como partido que defiende “el Estado de derecho y la sensatez”, afirmó, AfD respalda este proceder. “En lo que respecta al derecho de los catalanes a la autodeterminación, se trata de un asunto interno español. Cada pueblo debería poder autogobobernarse y vivir en Europa de manera pacífica y de acuerdo con el Estado de derecho y su Constitución”, indicó en el comunicado.

Por su parte, la izquierdista Die Linke ha pedido la convocatoria de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento alemán para abordar la situación del expresidente catalán. La formación postcomunista quiere que dichos órganos se reúnan lo antes posible en sendas sesiones extraordinarias. “Que un tribunal de Schleswig-Holstein decida el futuro de Cataluña es una broma”, ha afirmado el portavoz del grupo parlamentario de La Izquierda, Dietmar Bartsch. “El debate sobre el estatus de Cataluña es político, no jurídico, y debe llevarse a cabo en España con ayuda de la Unión Europea y en ningún otro lugar”, ha añadido.

La Comisión de Asuntos Jurídicos del Bundestag alemán tiene entre sus funciones examinar la legalidad de las leyes en materia de derecho penal y civil, así como en cuestiones de derecho procesal. Por su parte, el Comité de Asuntos Exteriores asesora y acompaña al Gobierno alemán en cuestiones de política exterior de carácter altamente sensible. Normalmente, este órgano delibera a puerta cerrada.