Impacto del ‘procés’: suspendida la Barcelona World Race por la inestabilidad política

El patronato de la Fundación Navegación Oceánica de Barcelona (FNOB) ha suspendido la celebración de la próxima edición de la Barcelona World Race, que tenía prevista su salida en enero del 2019, ante las dificultades para encontrar patrocinio por la inestabilidad política. La Barcelona World Race es una regata de vuelta al mundo a vela con dos tripulantes y con salida y llegada en Barcelona.

La decisión fue tomada el pasado 22 de marzo por común acuerdo en una reunión del patronato, constituido por el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara de Comercio de Barcelona, el Puerto de Barcelona y la Fira de Barcelona. En un comunicado, la FNOB asegura que ha influido, en especial, en esta decisión “el clima de indefinición institucional y falta de estabilidad política que vive nuestro país en este último año”, que ha dificultado la búsqueda de patrocinios.

“Los patrocinadores potenciales han manifestado su desconfianza al no poder estar seguros de contar con el apoyo institucional que necesariamente debe garantizar un evento deportivo de estas dimensiones, que requiere una fuerte inversión en patrocinio privado, y que es, en definitiva, la única fuente de financiación de la regata”, afirma el comunicado.

Además, la fundación asegura que también ha generado “incertidumbre” en el mercado del patrocinio las informaciones aparecidas en relación con el impacto previsto en los presupuestos generales del estado “de los acontecimientos de especial interés público, y el cambio de criterio en la utilización de los soportes publicitarios por parte del Ministerio”.

Los organizadores del evento lamentan tener que recurrir a la suspensión de la regata ya que, según afirman, ésta prometía contar con una interesante participación internacional. De hecho, siete equipos habían confirmado ya su participación y disponían del presupuesto necesario para hacerlo, y otros 11 equipos se encontraban en el proceso final de captación de recursos.

Así, la fundación insiste en que la suspensión no se debe a la falta de interés de equipos participantes, ni de patrocinadores interesados, ni de apoyo internacional, “sino a la imposibilidad de concretar el patrocinio en los plazos estipulados”. Pese a la suspensión de la próxima regata, la fundación mantiene los planes para organizar una nueva edición de la Barcelona World Race, que se celebrará en 2022-2023.

ERC y el PSC responsabilizan a Colau

El presidente de ERC en Barcelona, Alfred Bosch, ha sostenido que la suspensión de la Barcelona World Race se debe a la “falta de proyecto” del Gobierno municipal de la alcaldesa, Ada Colau. “Se está acabando con los proyectos y eventos que nos proyectan al mundo. Se ha hecho otro paso atrás en la desaparición de los eventos internacionales en la ciudad”, ha criticado el líder republicano en un comunicado.

Bosch también ha pedido “dar facilidades” a la organización para que las arcas de la ciudad no salgan perjudicadas, y ha lamentado que se realicen campañas para promocionar Barcelona pero que, a la vez, se suspendan eventos que son campañas que dan la vuelta al mundo. En este sentido, ha señalado que aún quedan eventos programados de mandatos anteriores, como los europeos de waterpolo este 2018 y los Roller Games de 2019: “Han sacado a Barcelona del mapa internacional”, ha insistido.

Jaume Collboni, presidente del grupo municipal socialista, también ha criticado al gobierno municipal. “Que el gobierno elimine por la puerta de atrás un proyecto clave para la promoción deportiva de la ciudad es grave porque Colau desmantela una de las herramientas de promoción económica internacional”.

Collboni ha recordado que la próxima Barcelona World Race era un ambicioso proyecto pues por primera vez “incluía  una parada en Sidney, que había despertado el interés de los patrocinadores y que suponía una oportunidad para promocionar Barcelona en el mercado australiano”. Según el presidente del grupo municipal socialista, la regata es “un acontecimiento que atrajo el año 2014 más de 36.000 visitantes aficionados a la vela y que representó unos ingresos de 23 millones en la ciudad”.

También ha censurado a Colau (en lo que coincide con Bosch) por el “desinterés municipal por los acontecimientos deportivos, atribuyéndoles un carácter elitista que no tienen, y no atendiendo la oportunidad que suponen para Barcelona en términos de empleo, innovación y posicionamiento internacional”.

Inversión en el evento e impacto económico

En la última edición, que arrancó a mediados de diciembre de 2014 y concluyó en abril de 2015, los patrocinadores principales fueron Estrella Damm, Renault y Johnson&Johnson, mientras que en la división de patrocinadores oficiales se encontraban Ono, Danone, Gaes, Boehringer Ingelheim, Gramona e Invictus, el perfume de Paco Rabanne. Además, los patrocinadores con filiales en España y que apoyaron a barcos españoles también gozaron de los beneficios fiscales.

En la regata de 2014-2015, el presupuesto se situó en 45 millones de euros: 20 millones de euros procedieron de los patrocinadores, 6 millones del remanente de la segunda edición, 4,3 millones de la aportación municipal a cambio de asumir la propiedad del inmueble del Muelle de Levante del Puerto de Barcelona donde tiene su sede, y generación de recursos propios. No obstante, la aportación pública puede considerarse insignificante si se contrasta con el impacto económico del evento, que un estudio de la institución académica Esade cifró entonces en 60 millones de euros gracias a las audiencias que genera la regata y el gasto asociado de los equipos y los aficionados en la ciudad. Este segundo apartado, por sí solo, generaría 23 millones según el dato que ha dado este mismo jueves el socialista Jaume Collboni, antiguo socio de gobierno de Colau en Barcelona.

Pero, como ha dicho Josep Bou, presidente de la Asociación de Empresarios de Cataluña, en declaraciones a LaSexta, más que la caída de ingresos por la pérdida de este evento habría que valorar el daño “moral”, a lo que habría que añadir el impacto negativo en el prestigio de Barcelona y en su marca de cara a la comunidad internacional.

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