La ultraderecha de EEUU carga contra los supervivientes de Parkland con insultos, bulos y montajes

El éxito el pasado fin de semana de la ‘Marcha por nuestras vidas’, la mayor manifestación juvenil en EEUU en décadas contra la resistencia legislativa al debate de control de armas, ha disparado las alarmas en los sectores más ultras y conservadores en el país. La movilización convocada por los supervivientes de la masacre de Parkland les ha situado como el blanco de todo tipo de bulos, montajes y calumnias por parte de la caverna mediática estadounidense.

 

Sin argumentos de ningún tipo, la única estrategia adoptada por los sectores más partidarios de las armas ha sido atacar a las cabezas más visibles de este movimiento, los estudiantes David Hogg y Emma González.

En los últimos días ha corrido como la pólvora en las redes sociales, entre ellas Gab, muy popular entre la extrema derecha, un montaje en el que aparece Emma González rompiendo un ejemplar de la Constitución de EEUU.

La ultraconservadora web Breitbart, considerada la plataforma de la Alt-right, se ha dedicado a difundir una serie de tuits en los que acusa a David Hogg de hacer el saludo nazi o el caricaturista Ben Garrison hizo una caricatura del estudiante con un fusil sostenido por la CNN y con el marxismo en su cargador.

Otro medio llamado On Front Page, famoso por su islamofobia, Bruce Thornton tilda a Hogg y al resto de estudiantes como “tropas de ataque” político manipuladas por una ideología progresista “llena de melodrama y exhibicionismo moral”.  También, la web WND le llamó el “Canalla Hogg”.

Pero la cosa no se ha quedado en atacar a los dos activistas, sino que las mentiras y las acusaciones se han trasladado también a los supervivientes de la matanza del instituto de Florida que acabó con la vida de 17 personas.

El alegato a favor de la prohibición de los llamados bump stocks que hizo Delaney Tarr  durante la manifestación del pasado fin de semana en Washington le ha convertido también en el objetivo de los ultras. Accuracy in Media apunta que los principales medios de comunicación del país compraron el discurso de Tarr que solo busca “quitar a ciudadanos honorables sus pistolas y fusiles comprados de forma legal”. En la misma línea, Infowars señaló que este movimiento no solo va en contra de los fusiles de asalto sino contra todas las armas.

Otros medios buscaron desacreditar la Marcha por nuestras vidas mediante fotografías de la basura que quedó en las calles tras la manifestación como Gateway Pundit con el juego de palabras  ‘Little Hoggs’ (‘pequeños cerdos’). Otros medios ultras prefirieron contraatacar poniendo en tela de juicio las cifras de participación, pese al evidente éxito que evidencian las capturas aéreas de la manifestación celebrada en Washington.