Trump quiere combatir las drogas recurriendo a la pena de muerte

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desveló este lunes un plan para combatir la epidemia de adicción a analgésicos opiáceos en su país, que incluye un llamado a recrudecer las sentencias a los narcotraficantes y la imposición de la pena de muerte para algunos de ellos.

Trump acusó este lunes a la oposición demócrata de no querer dar una solución a los jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores" y beneficiados por el programa migratorio DACA, porque, según él, quieren usarlo en las elecciones legislativas de noviembre. "El 90 % de la heroína en nuestro país viene de la frontera sur, y llegará un momento en el que los demócratas estarán de acuerdo con nosotros y construiremos un muro para mantener fuera las malditas drogas", dijo Trump en un discurso sobre su estrategia contra la adicción a los opiáceos en el estado de Nuevo Hampshire.

"(Los demócratas) no quieren actuar en DACA, porque no les importa, pero están tratando de atar el muro a DACA y DACA al muro, y quieren guardarse DACA para la campaña. Eso me parece bien, pero las dos cosas deberían aprobarse. Ellos no quieren que se apruebe", indicó Trump. "Nosotros también lo convertiremos en parte de la campaña y ganaremos, porque vamos a ganar en estos temas", pronosticó.

Trump vinculó el problema de adicción a opiáceos -que cada día deja 116 muertos en Estados Unidos- con la inmigración ilegal, y en particular con la política de "ciudades santuario", que no destinan recursos a perseguir a indocumentados y se niegan a informar a las autoridades federales del estatus migratorio de los detenidos. "Las ciudades santuario son una de las principales fuentes de fentanilo", una potente droga que los narcotraficantes mezclan con la heroína para aumentar su potencia, dijo Trump.

La Casa Blanca está negociando con el Congreso una posible solución temporal al tema de los "soñadores" que también incluya fondos para construir el muro en la frontera con México, con el objetivo de adherir esos dos asuntos a una ley presupuestaria que los legisladores deben aprobar antes del 23 de marzo.

Fuentes de la Casa Blanca adelantaron la semana pasada a Efe que, a cambio de fondos para el muro, Trump está dispuesto a aprobar una solución migratoria temporal para los beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege de la deportación a los "soñadores".

Trump anunció el año pasado el fin de DACA, impulsado en 2012 por el expresidente Barack Obama, aunque el programa sigue parcialmente vivo porque los tribunales han ordenado al Gobierno que siga aceptando solicitudes de renovación de los beneficios de la medida a aquellos inmigrantes que ya estaban inscritos.

Al limitar la negociación al tema de DACA y el muro, la Casa Blanca ha dejado de lado dos puntos que hasta ahora exigía Trump: cancelar la "lotería de visados para la diversidad", que asigna 50.000 permisos de trabajo en Estados Unidos al año; e imponer trabas a la reunificación familiar de los inmigrantes legales en el país. Esos dos puntos fueron los que más resistencia generaron entre los demócratas en febrero, cuando el Congreso y la Casa Blanca trataron sin éxito de llegar a un acuerdo para reemplazar DACA.

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