El bipartidismo busca pactar la financiación autonómica para frenar a Ciudadanos

El ascenso de Ciudadanos en prácticamente todas las encuestas publicadas desde las elecciones de Cataluña del pasado 21 de diciembre, la última este domingo en la que Metroscopia sitúa a la formación naranja como primera fuerza de celebrarse elecciones ahora mismo, empuja al bipartidismo a entenderse. Según 'El País', el PP busca pactar la financiación autonómica con el PSOE para desactivar el empuje de los de Albert Rivera.

Tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez buscan demostrar que los partidos tradicionales son garantía de la estabilidad y más útiles que los nuevos antes de las elecciones de 2019, año en que se celebran  los comicios andaluces, locales, autonómicos y europeos.

Bajo esta premisa, el presidente del Gobierno y el líder de los socialistas hablaron a principios de año sobre la necesidad de abrir una negociación sobre la financiación autonómica y la política del agua para demostrar que el bipartidismo es una garantía del bienestar social. El acercamiento entre ambos partidos continúo con un encuentro privado entre Fernando Martínez Maillo y José Luis Ábalos. En febrero, Rajoy dio orden a sus líderes regionales para consensuar una postura común sobre la financiación autonómica que sirviera de base para un acuerdo con el PSOE.

Sin embargo, las posturas entre ambas formaciones están muy lejos de llegar a un pacto. El problema radica en que los líderes regionales priorizan las necesidades de sus territorios ante los intereses nacionales de su partido. Las alarmas saltaron en Ferraz y Génova con la firma de un acuerdo entre los presidentes socialistas de Aragón y Asturias y los populares de Galicia y Castilla y León para formar un frente con el que defender que la nueva financiación autonómica tenga en cuenta la despoblación de sus comunidades y la dispersión y el envejecimiento de sus poblaciones.

Este acercamiento provocó una oleada de llamadas de otros líderes regionales a miembros de la dirección nacional del PP en las que mostraban su enfado y su sorpresa cuando se había acordado buscar una posición común. Situación similar se produjo en el PSOE, donde líderes como Guillermo Fernández Vara mostraron su rechazo e incluso otros como Emiliano García-Page expresó su deseo de incorporarse al pacto.

Esta división interna en ambas formaciones complica aún más la posibilidad de cerrar un pacto a nivel nacional sobre la financiación autonómica. Sin embargo, el Gobierno es más optimista y considera que los dos partidos acabarán entendiéndose ante el empuje de Cs.

Ciudadanos se consolida como el partido con más apoyo en España y agranda su distancia frente a sus rivales, según la última encuesta elaborada por Metroscopia para ‘El País’ y que sitúa en el 28,9% los votos que obtendría si hoy se celebrasen elecciones generales. El partido liderado por Albert Rivera repite, por tercer mes consecutivo, como el partido favorito por los votantes españoles y mantiene su ascenso en detrimento de PP y PSOE, que pierden cuatro y siete décimas frente al sondeo anterior, hasta situarse en el 21,5% y en el 19,4% respectivamente. Unidos Podemos se queda en el 17% y sube dos décimas en el último mes.

Desde el mes de julio, el partido naranja asciende de forma continuada en paralelo al descenso de los votantes del PP. La crisis catalana y la victoria de Inés Arrimadas en las elecciones autonómicas de diciembre contribuyeron a apuntalar esa tendencia. En enero se situó como primera fuerza política de España y ha mejorado en seis décimas y saca ya 7,4 puntos al PP.

Los datos del sondeo reflejan que los populares perderían un tercio de los apoyos recibidos en las elecciones generales de junio de 2016, mientras que Ciudadanos duplicaría ampliamente sus resultados. Los dos partidos juntos suman hoy el 50,5% del electorado frente al 46,1% de hace dos años.

En la batalla de la izquierda, Podemos mantiene su tendencia al alza desde noviembre, con un incremento de dos décimas en el último mes. El PSOE, por su parte, desciende en paralelo y se sitúa por debajo del umbral del 20%, algo que no sucedía desde los tiempos de la gestora liderada por Javier Fernández. La distancia entre ambos partidos viene recortándose en los últimos meses. En enero era de 6,5 puntos, pero ahora ya es de solo 2,4. Y en intención de voto declarada hay más encuestados que afirman apoyar a Podemos (11,9%) que los que lo hacen por el PSOE (11,2%).

La encuesta confirma que Ciudadanos está creciendo a costa del PP, pero también del PSOE. Así, el 20% de los que votaron a Mariano Rajoy hace dos años se declara hoy dispuesto a apoyar a Albert Rivera. Por su parte, el trasvase de voto entre el PSOE y Ciudadanos es del 12% de los apoyos recibidos por Pedro Sánchez en las últimas elecciones generales. Esta situación empuja a socialistas y populares a entenderse si quieren cambiar la dinámica y frenar la tendencia ascendente del partido naranja.