May, Merkel y otras líderes mundiales se suman a la lucha feminista del 8M

Theresa May, Angela Merkel y otras dirigentes mundiales las mujeres se han sumado este jueves a la jornada de protesta del Día Internacional de la Mujer anunciado más reformas para avanzar en el camino de la igualdad de género.

La primera ministra británica, Theresa May, reafirmó este jueves su compromiso de reformar la ley contra la violencia de género porque está decidida a "parar el sufrimiento". Así lo señaló May en una tribuna que publicó en el diario "The Guardian", donde afirmó que la nueva legislación británica sobre este asunto traerá "los cambios que se necesitan" para frenar la violencia machista.

Aunque reconoció que los juicios y condenas por este tipo de agresiones vienen incrementándose en los últimos tiempos, aún "no es suficiente". "En 2016 y 2017, 82 mujeres y 13 hombres fueron asesinados en el Reino Unido a manos de su pareja", indicó la jefa del Ejecutivo, y añadió que "casi dos millones de personas, la mayoría de ellas mujeres, viven bajo abuso doméstico cada día".

Además, subrayó que "no todos los abusos son necesariamente físicos", sino que existen otros muchos tipos como "el abuso verbal o la manipulación" que pueden llegar a "aislar y aterrorizar" a una persona.

La primera ministra conservadora prometió más ayudas a las familias afectadas, especialmente a aquellas con niños pequeños, y adelantó que destinará un presupuesto de 20 millones de libras (22 millones de euros) para construir refugios donde puedan instalarse las víctimas.

También manifestó que "hay que trabajar desde el principio para no tener que llegar a la situación de que las personas tengan que abandonar su casa". "Tuve la suerte que crecer en un hogar cálido y amoroso. Es difícil para las personas que hemos tenidos vidas fáciles ponernos en los zapatos de aquellos que han sufrido abuso en sus casas", declaró May.
Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, difundió este jueves un mensaje de vídeo con motivo del Día Internacional de la Mujer y recordó que la lucha por la igualdad de derechos no ha terminado. "Todavía queda mucho por hacer en nuestro país con respecto a los derechos de la mujer y a nuevas tareas para los hombres, pero sobre todo en otros países" donde a estas "les faltan los derechos básicos", señaló Merkel, vestida con una chaqueta morada y una camiseta negra. "Por eso es el momento de decir, la lucha por la igualdad de derechos para la mujer continúa", agregó.

Merkel empezó el vídeo recordando que muchas de sus congéneres han hecho sacrificios y han luchado por la igualdad de género. En ese contexto, recordó que hace 100 años obtuvieron el derecho a voto en Alemania, aunque, advirtió, "eso no es suficiente".

"Las mujeres queremos asumir responsabilidad en todos los campos; en las empresas, en la familia, en la política", señaló la canciller, quien apuntó que su nuevo equipo de Gobierno, que será investido la próxima semana, será "una mezcla interesante" de entre ambos géneros.

Merkel fue la primera mujer en llegar a la jefatura de uno de los dos grandes partidos alemanes, la Unión Cristianodemócrata (CDU), y también la primera en alcanzar la Cancillería, en 2005. Su primer cargo gubernamental, durante el tercer gobierno de Helmut Kohl (1990-1994) fue el ministra de Familia y Asuntos de la Mujer.

Usando también un vídeo en Twitter, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha señalado entre sus principales retos la erradicación de la brecha salarial entre hombres y mujeres. La primera ministra más joven en la historia de este país ha prometido seguir luchando para que las mujeres cuenten con mejores condiciones en el ámbito laboral.

A las promesas de reformas electorales se ha sumado también Marlène Schiappa, secretaria de Estado francesa por la Igualdad. En una entrevista en Le Monde, ha anunciado que el Gobierno de Macron promoverá más medidas en el mundo laboral y educativo para garantizar la igualdad de género. Además, ha defendido una medida anunciada esta semana para reducir los delitos sexuales, el establecimiento de una edad mínima de consentimiento sexual.