El Real Madrid sentencia al PSG en París (1-2)

El Real Madrid protagonizó anoche en París una de sus mejores actuaciones de la temporada y desarmó a base de buen fútbol a un PSG que se queda una vez más a las puertas de los cuartos de final de la Champions (1-2). Si en la ida al equipo madridista le acompañó la fortuna en el Bernabéu, ayer demostró en el Parque de los Príncipes el porqué de sus tres conquistas continentales en los últimos cuatro años, dominando de principio a fin a un equipo francés que no supo crear ocasiones en el primer período ni reaccionar al gol de Cristiano Ronaldo en el segundo. Verratti se autoexpulsó, Cavani devolvió alguna esperanza en vano a su equipo y Casemiro puso las cosas en orden. Zidane y su plantilla salen reforzados y Emery ya hace las maletas.

El técnico francés sorprendió en su apuesta con el once inicial, porque Modric, Kroos e Isco comenzaron el partido en el banquillo. La ausencia de los dos primeros se interpreta por sus respectivos problemas físicos, pero la del tercero, puramente deportiva, no hará en los próximos días sino alimentar los rumores acerca de la posible marcha del galés el próximo verano.

El caso es que con esa alineación, valiente para algunos e imprudente para otros que convirtió en titulares a Kovacic, Lucas Vázquez y Asensio, el Madrid supo contener en los primeros minutos el arreón inicial del equipo parisino, que intentó sacar partido al ambiente (vergonzosa la permisividad con decenas de bengalas en las gradas) y a su velocidad pero se topó con intervenciones impecables fundamentalmente de Ramos y Varane, quienes evitaban que los centros terminaran suponiendo algún peligro.

Mientras los acercamientos locales se quedaban en nada, el equipo blanco fue ganando protagonismo, y un centro de Asensio que tocó en un defensa y un acercamiento en el que Thiago Silva evitó un remate de Benzema avisaron del peligro madridista, que quedó claro cuando Sergio Ramos, a los 17 minutos, remató con el interior de su pie derecho a la salida de un córner en la primera gran ocasión del partido, que salvó Areola.

El Real Madrid continuó dando la cara y aunque ninguno de los dos porteros se veía obligado a trabajar, eran los blancos los que más se acercaban al área rival. El Madrid dominaba y los minutos pasaban, Marcelo y Carvajal no sufrían en las bandas y Cavani no la olía en el ataque francés. Todo a pedir de boca.

Hasta el minuto 37 no se registró la siguiente ocasión. Benzema se plantó solo ante Areola, aunque escorado en la parte izquierda del ataque madridista, lo que facilitó el rechace del guardameta, con su muslo izquierdo, cuando el balón se le colaba entre las piernas, al tiro raso del delantero. Los locales parecían dormidos, pero en los últimos compases del primer período despertaron con un centro de Di María y un disparo de Mbappé, que pecó de egoísmo cuando tenía un pase de la muerte relativamente asequible a Cavani. Keylor resolvió con acierto las dos acciones.

Llegaba el descanso, con buen resultado para el Real Madrid. Y buenas sensaciones. El infierno del Parque de los Príncipes no había sido para tanto. Sólo había faltado un gol que lo hubiera apagado del todo.

El PSG intentó imprimir una marcha más en el arranque del segundo período, pero la primera ocasión tras la reanudación cayó del lado madridista, con un cabezazo de Cristiano Ronaldo que salió fuera por poco. Fue sólo un aviso, porque a continuación el portugués, y también de cabeza, asestaría al PSG el golpe definitivo.

Los tres protagonistas quedarían inmortalizados en la ‘repetición’ televisiva del gol por méritos propios. Asensio tuvo la sangre fría para parar el tiempo y la calidad para dar un gran pase a Lucas, y el coruñés, que ayer encontró por fin el premio a su trabajo en un partido de relumbrón, puso un centro medido a la cabeza del delantero luso, una vez más, decisivo en la Champions.

La eliminatoria parecía sentenciada, porque el PSG necesitaba tres goles para igualarla. Y tenía que hacerlos cuando apenas había creado ocasiones. Cuando no se había llegado al ecuador del segundo período y Verratti vio por protestar la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez parecía que se disipaban las pocas dudas que había. Pero después de que Asensio rozara la sentencia con un disparo que repelió el poste derecho de Areola, una carambola metió al cuadro galo en el partido.

Un despeje de Varane en el área pequeña rebotó en Cavani y supuso el empate. Quedaban veinte minutos. Y el campeón francés, con un hombre menos, necesitaba dos goles para forzar la prórroga. Para tratar de poner pausa en el centro del campo, Zidane dio entrada a Kroos por Kovacic, y Bale poco después, sustituiría a un desacertado Benzema después de que el galo perdonara a Areola en un nuevo mano a mano. Di María dejó su puesto a Draxler.

Quedaban poco más de diez minutos y pese a que el marcador dejaba abierta la puerta a la incertidumbre, el PSG estaba físicamente hundido. Y no hubo que esperar para comprobarlo, porque en un contragolpe el Real Madrid llegó plagado de efectivos, Rabiot no tuvo apenas fuerzas para despejar y Casemiro, con un disparo que tocó en Marquinhos, sentenció al equipo francés.

En ese momento, al PSG le habría sonado el pitido final como música celestial. Pero el Real Madrid se gustaba, estaba disfrutando y quería hacer más goles a la contra. Otra vez el poste derecho, en esta ocasión a disparo de Lucas tras centro de Bale, evitó el gol madridista. Areola, en su estirada, evitó el gol de Isco, quien en los últimos minutos también se había sumado a la fiesta de los de Zidane.

Al final, la imagen que quedó del encuentro fue la de un auténtico baño. La de un equipo impotente, con más de 400 millones de euros invertidos que fracasaba ante su público y moría agotado una vez más a la orilla de los cuartos de final. Y otro, el campeón, ofreciendo una imagen de suficiencia que le permitía incluso tocar y tocar en el centro, casi perdonándole la vida a su rival. El Madrid ha vuelto. Si es que alguna vez se fue. Al menos de la Champions.

 

PARÍS SAINT-GERMAIN, 1 – 2 REAL MADRID (0-0, al descanso)

PSG: Areola; Yuri, Marquinhos, Thiago Silva, Alves; Verratti, Motta (Pastore, min.59), Rabiot; Di María (Draxler, min.76), Mbappé (Lass Diarra, min.85) y Cavani.

REAL MADRID: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Lucas Vázquez, Kovacic (Kroos, min.71), Casemiro, Asensio (Isco, min.82); Benzema (Bale, min.76) y Cristiano Ronaldo.

GOLES: 0 – 1, min.52, Cristiano Ronaldo. 1 – 1, min.70, Cavani. 1 – 2, min.80, Casemiro.

ÁRBITRO: Felix Brych (ALE). Amonestó a Kovacic (min.32), Sergio Ramos (min.78) en el Real Madrid y a Cavani (min.83) en el PSG. Además, expulsó a Verrati (min.20 y 66) en el PSG por doble amonestación.

ESTADIO: Parque de los Príncipes. 47.929 espectadores. Lleno.