Puigdemont se retira tras el homenaje del Parlament y propone a Jordi Sánchez como candidato

El Parlament ha aprobado una propuesta de resolución -presentada por JxCat y acordada con la CUP con el visto bueno de ERC- en la que se rechaza la "destitución ilegal e ilegítima" de Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat y se avala el "referéndum de autodeterminación" del 1-O. Unas horas después, el expresidente ha reaccionado en un vídeo desde Bruselas anunciando su retirada y proponiendo a Jordi Sánchez, el número dos de la candidatura de Junts per Catalunya, como candidato a la investidura. Otra cosa es que Sánchez pueda cumplir el cometido, cosa improbable dado que se encuentra en prisión provisional acusado de rebelión.

Lo más seguro es que el juez Llarena, que instruye la causa contra los dirigentes del ‘procés’ no deje salir a Sánchez de la cárcel para someterse al debate de investidura. Así pues, Puigdemont sigue jugando a mantener la tensión con el Estado con propuestas irrealizables y desafiando al Estado con el anuncio de iniciativas ante instancias internacionales para que se reconozca la vulneración de sus derechos. En concreto, ha dicho que ha encargado a sus abogados interponer una demanda contra el Estado español ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU.

El político catalán ha empezado anunciando que ha comunicado al presidente del Parlament, Roger Torrent, que “de forma provisional” da ‘un paso al lado’ para que inicie una nueva ronda de contactos y proponga a un nuevo candidato. Ese candidato será Jordi Sánchez, al que ha definido como “un hombre de paz” injustamente tratado por el Estado español. Puigdemont ha querido subrayar que no se va. “No voy a claudicar, no voy a renunciar, no me voy a retirar”, ha dicho y se ha mostrado convencido de que podrá volver a Cataluña como un hombre libre. Pero no cabe duda de que el anuncio de este jueves es el principio del repliegue definitivo.

Lo que también está claro es que hasta que llegue ese momento va a hacer todo lo posible para seguir marcando la política catalana. En ese contexto hay que situar este otro anuncio: «En los próximos días convocaré a los miembros del Parlament de Cataluña a una reunión solemne para poder impulsar esta nueva etapa y para establecer el Consell de la República para que lidere el camino hacia la independencia efectiva».

En todo caso, Puigdemont da ese paso ‘al lado’ tras haber recibido el homenaje del Parlament a través de la propuesta de resolución de JxCat que reivindica su figura y que ha prosperado con 68 votos a favor y ocho en contra. Los Comunes se han abstenido mientras que Ciudadanos, PSC y PP no han participado en la votación si bien han permanecido en el hemiciclo. Finalmente, no se ha ratificado la declaración unilateral de independencia, como pretendía en un principio la CUP, pero eso no evita que haya dudas sobre la posible responsabilidad penal de Roger Torrent por haber amparado una ilegalidad.

Y es que el referéndum del 1 de octubre es ilegal, como dejó claro el Tribunal Constitucional al anular la ley en base a la cual se convocó.  La resolución aprobada exige, sin embargo, en su punto 6 bis, “que cesen las injerencias del Gobierno del Estado ante las instancias jurisdiccionales y el Tribunal Constitucional que prende impedir la materialización de esta voluntad democrática de los representantes del pueblo de Cataluña así como la que fue legítimamente expresada en el referéndum de autodeterminación de Cataluña del 1 de octubre”.

Ese mismo punto, que es el que podría dar pie a una impugnación, prosigue instando a que el Parlament active «de manera inmediata todos los instrumentos y procedimientos para garantizar sin restricciones los derechos civiles y políticos de todas y todos sus electos, restablecer la república catalana y sus instituciones, empezando por su presidencia, y sus facultades para legislar y gobernar en favor de los derechos sociales, civiles y políticos de todos y todas las catalanes, sin exclusiones, construyendo un nuevo país justo, inclusivo y solidario para todo el mundo».

La votación de la resolución de JxCat ha cerrado una jornada que se abría con un conato de ruptura del frente independentista y un paso atrás de la CUP, precisamente por la amenaza directa de cárcel que pesa sobre muchos de los diputados que se sientan en el Parlament surgido de las elecciones del 21-D. La CUP, que solo tiene cuatro diputados pero cuyo apoyo es esencial para que sea investido un ‘president’ de JxCat o de ERC, logró el miércoles que la Mesa aceptara a trámite su enmienda a la propuesta de resolución de JxCat que, de haberse votado, hubiera supuesto ratificar la declaración unilateral de independencia que se produjo de forma más o menos explícita el 27 de octubre de 2017. La Fiscalía avisó el mismo miércoles por la noche de la posibilidad de emprender acciones penales y este jueves los anticapitalistas han dado un paso atrás.

Finalmente, la CUP ha optado por no forzar a los otros dos grupos independentistas a votar su enmienda pero la solución que se elegido para modificar un texto que ya estaba admitido a trámite también ha planteado problemas. La presentación de un texto transaccionado entre JxCat y la CUP, exigía dar por admitidas las enmiendas originales de los antisistema lo que, per se, ya vulneraba la legalidad. Mientras se dilucidaba qué hacer, el pleno que estaba programado para las 10,00 ha sufrido un retraso hasta las once de la mañana. Finalmente, Torrent ha mantenido vivas las enmiendas aunque sin intención de someterlas a votación. Pero su decisión, haciendo caso omiso de la advertencia legal expresada por los letrados y las protestas de Ciudadanos, el PSC y el PPC, también le coloca en riesgo de imputación.

La CUP dice que ‘no retira nada’ aunque no se vote

La enmienda original de la CUP introducía un párrafo en la propuesta de resolución de JxCat por el que el Parlament se reafirmaba y reiteraba “en la declaración de independencia y en la proclamación de Catalunya como un Estado independiente en forma de República, que fueron votadas y aprobadas el 27 de octubre del 2017”, que no aparece en el texto definitivo. Los anticapitalista han puntualizado que ellos no han retirado la enmienda sobre la DUI, sino que ha sido el grupo liderado por Carles Puigdemont el que no la ha aceptado.

«Nosotros la mantenemos (la enmienda), aunque no se llevará a votación», dice el tuit tras emplazar a JxCat y ERC a «no caer en la trampa de España y no a aceptar las reconsideraciones que secuestran la posibilidad de discutir las enmiendas en sede parlamentaria».

Ciudadanos ha presentado una petición de reconsideración que su diputado, Carlos Carrizosa, ha pretendido defender nada más iniciarse el pleno recordando que las enmiendas, tanto las originales como las transaccionadas, deben ser admitidas por la Mesa. La tesis que ha prevalecido es, sin embargo, que en las transaccionales no hay ningún tipo de intervención por parte de la Mesa porque es un acuerdo que «incumbe sólo al grupo que propone y al que enmienda», tal y como indica el artículo 165 del reglamento. «Mantener que las transacciones no deben pasar trámite por la Mesa cuando lo pide un grupo por considerar que es ilegal equivale a querer crear un espacio de impunidad para la Mesa que no tiene ninguna autoridad ni funcionario en un Estado de Derecho», han sostenido desde C’s.

Carrizosa se ha referido concretamente al referéndum de autodeterminación del 1-O, “al que se quiere dar validez y vulnerando expresamente el auto del Tribunal Constitucional», y ha recordado que los letrados recomendaron también que este punto no fuera admitido a trámite. El diputado ha llegado a acusar a Torrent de prevaricación. Pero de nada han servido su intervención y la del representante del partido naranja en la Mesa, Jose María Espejo-Saavedra, que ha cambiado de ubicación para expresar su queja desde los escaños de C’s.

Recurso al TC y regreso al pasado, a septiembre de 2017

Ciudadanos ha anunciado que presentará en los próximos días un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional al considerar que, con la decisión de la Mesa del Parlament de dar luz verde a las enmiendas de la CUP a la resolución de JxCat, se han vulnerado los derechos de los diputados.

Ciudadanos ha anunciado que presentará en los próximos días un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional al considerar que, con la decisión de la Mesa del Parlament de dar luz verde a las enmiendas de la CUP a la resolución de JxCat, se han vulnerado los derechos de los diputados. El partido naranja ha visto como el pleno rechazaba su propuesta de resolución en la que fundamentalmente se llamaba a acabar con el bloqueo institucional, instando al presidente del Parlament a poner en marcha mecanismos para activar la investidura. Ese trámite depende de la negociación entre JxCat y ERC que permanece empantanada. La líder de la oposición, Inés Arrimadas, pedido a Puigdemont que asuma ya que no será presidente de nuevo y ha preguntado a la bancada independentista «cuánto tiempo van a mantener esta farsa y esta mentira».

Precisamente, las intervenciones de los portavoces independentistas han retrotraído al Parlament al tumultuoso pleno del 6 y el 7 de septiembre, cuando se aprobaron las leyes de ruptura poniendo en marcha el último tramo del ‘procés’ para declarar la independencia. El diputado de JxCat Quim Torra ha afirmado que la resolución de su grupo es un nuevo «punto de partida» hacia la república catalana, y ha advertido al Estado de que su grupo no se moverá ni un milímetro de sus reivindicaciones independentistas. «Nadie nos hará callar ni abdicar de los principios y las ideas”, ha advertido tras denunciar una «causa general contra el independentismo basada en la fórmula independentista=culpable».

La líder de ERC en la Cámara, Marta Rovira, ha avalado reconocer a Puigdemont como el presidente legítimo de Cataluña, pero a la vez ha pedido que se forme un Govern efectivo cuantos antes. A su juicio, esa es la única forma viable de acabar con “la dictadura” del artículo 155, por lo que el pacto con JxCat y la CUP para arrancar la legislatura no puede demorarse más. Rovira es la única de los portavoces independentistas que ha reconocido que el proyecto republicano tropieza con muchas “adversidades y obstáculos” que no se deben obviar.

En cambio, la CUP ha insistido en su reivindicación de la declaración de independencia. Carles Riera ha criticado las «reculadas» de JxCat y ERC por haber descafeinado su enmienda en el texto transaccionado y ha avisado de que, cuando el independentismo “retrocede un paso, el Estado avanza dos, y cuando hace autonomismo y no república, el Estado responde con recentralización”. Como todos los demás portavoces soberanistas, ha lamentado que haya miembros de JxCat y ERC en la cárcel o en Bélgica por su defensa de la independencia, pero también ha afirmado que “desdecirse del camino hecho es una de las peores políticas y una desconsideración hacia la gente que se jugó la piel” en el referéndum del 1-O.

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