El Gobierno ve ‘populista’ subir las pensiones según el IPC como pide el PSOE y C’s se alinea con él

A las dificultades del Gobierno para conseguir los apoyos que le permitan sacar adelante los presupuestos de 2018 se ha sumado en los últimos días el creciente malestar social por la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones. La subida anual del 0,25% las deja muy por detrás del incremento de los precios y eso ha provocado que los pensionistas se echen a la calle, con movilizaciones diarias en las principales ciudades del país, y que los principales partidos retomen el debate más allá de la frontera de la Comisión del Pacto de Toledo. PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos discrepan en casi todo, aunque por ahora hay más cercanía entre las dos formaciones de la derecha que en el frente de la izquierda.

El ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha afirmado este miércoles que el Ejecutivo no acudirá a “una puja populista” sobre la subida de las pensiones para hacer “proclamaciones que al final no se traducen en nada”. Ha sido su respuesta a la exigencia del PSOE, que pide ligar la revalorización al IPC, y a los comentarios que se hacen desde las filas de Ciudadanos admitiendo que quizá este no sea el momento para volver al sistema previo al 0,25% pero que habría que buscar una alternativa para que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo.

Méndez de Vigo ha sido rotundo en declaraciones a la COPE al considerar una “mala idea” volver a revalorizar las pensiones con arreglo a la subida del IPC, momento que ha aprovechado para arremeter contra el partido que lo propone, el PSOE, recordando que fue el mismo que en 2010 “congeló las prestaciones con el voto de su actual secretario general”, Pedro Sánchez. Esa congelación, que se acordó para enjugar el déficit excesivo que lastraba la economía española en ese momento, dejó fuera a las pensiones mínimas y a las no contributivas. Rajoy, desde la oposición, lanzó entonces duras críticas contra Zapatero por acometer lo que calificó como el “mayor recorte social de la historia” y por “romper el consenso del Pacto de Toledo”.

Ahora, sin embargo, el Gobierno del PP no está por la labor de revertir el recorte que él mismo aplicó. “Lanzar este debate como se está lanzando es populismo puro y duro”, ha dicho Méndez de Vigo, quien ha subrayado que “una cosa es predicar y otra dar trigo, y este Gobierno lo que hace, y lo hace bien, es dar trigo”. Tras subrayar que el Ejecutivo “garantiza que las pensiones se seguirán cobrando”, y que “seguirá luchando por revalorizarlas”, sin aportar más precisiones y remitiéndose al Pacto de Toledo con el pretexto de que “esto no es sólo cosa del Gobierno, es cosa de todos”.

Mientras tanto, la subida del 0,25% ha indignado a los pensionistas que llevan una semana manifestándose de forma multitudinaria en las principales ciudades de España al grito de “robo”, “ladrones”, “dimisión” y “Rajoy y Cospedal, a Soto del Real”. Al hilo de estas protestas,  UGT ha anunciado que la  recurrirá ante la Audiencia Nacional y Pedro Sánchez ha insistido también este miércoles en lo que recoge una proposición de ley de su partido, que ya ha sido registrada en el Congreso de los Diputados, para subir las pensiones un 1,6% (equivalente al IPC previsto) en 2018, aumento que se financiaría con cargo directo a los impuestos generales. De salir adelante, la subida tendría efectos desde el 1 de enero de 2018 para todas las pensiones públicas del Sistema de Seguridad Social, cualquiera que sea su modalidad y régimen. Derogaría por tanto la subida del 0,25% decidida por el Gobierno de acuerdo con la legislación actual.

Se podría pensar que Podemos y los socialistas irían de la mano en este asunto, pero no es así. El secretario general de la formación morada, Pablo Iglesias, reprocha al PSOE que quiera mantener el factor de sostenibilidad para controlar la subida, esto es, el que liga las pensiones a la esperanza de vida, que comenzará a aplicarse en 2019.  “Nos gustaría que el PSOE rectifique en esto y nos pongamos de acuerdo. Esto no va de ponerse medallas: los únicos que merecen una medalla son los miles de pensionistas que salieron a la calle”, ha dicho y ha retado al líder socialista a no repetir el error que ya le costó la cabeza en su partido y cumplir su promesa de echar del Gobierno a Mariano Rajoy con una moción de censura que, según ha dicho, tendría el apoyo de ERC y del PDeCAT “a cambio de nada”.

En cuanto a Ciudadanos, no puede decirse que tenga una postura claramente definida, lo que indica que de momento está esperando a ver cómo evoluciona el debate. En cualquier caso, partido naranja demuestra una vez más que está más cerca del Gobierno y del PP que del resto del arco parlamentario. Su líder, Albert Rivera, ha exigido al secretario general del PSOE una “oposición constructiva en vez de estar desaparecido en combate”, y que se siente en la mesa de negociación de los presupuestos para abordar las reformas que necesita España, entre ellas las pensiones. “El PSOE, en vez de hacer de comentarista de la realidad o de ‘podemizarse’, debería sentarse a la mesa de la realidad”, ha dicho Rivera.

Por su parte, el diputado Toni Cantó ha cargado contra el PSOE y Unidos Podemos por proponer que se suban las pensiones pero sin especificar de dónde quieren sacar el dinero para ello, “más allá de subir los impuestos a las clases medias”. “Parece que quieren pagarle mejores pensiones, subiéndolas muy poquito más, a los mayores a base de subirle los impuestos a sus hijos y nietos”, ha añadido. De todas formas, otros portavoces del partido naranja no descartan en privado una revisión para más adelante de la fórmula del 0,25% que aplica el Gobierno siempre que se haga en un contexto más amplio de reformas para garantizar los ingresos que compensen una subida mayor.

De momento, en lo único que se han puesto de acuerdo todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, es en apoyar la solicitud de Unidos Podemos y Compromís para que el presidente del Gobierno comparezca en el pleno del Congreso y explique sus planes para dar viabilidad al sistema público de pensiones. La iniciativa, que fue registrada el martes en la Cámara Baja, saldrá adelante con toda seguridad, aunque no se analizará en la Junta de Portavoces del Congreso hasta la semana que viene, por lo que esa comparecencia de Rajoy se producirá, como muy pronto, en la segunda semana de marzo.

La ‘propuesta trampa’ de Montoro para calmar a los jubilados

No ha querido Méndez de Vigo aventurar a qué años se refería el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, cuando hablaba de personas de “edad avanzada” en su propuesta de una deducción de la cuota del IRPF por edad. Y es que Montoro anunció el martes que el Gobierno incluirá deducciones para personas mayores en la rebaja del IRPF para rentas vulnerables que irán en los presupuestos de 2018. Según explicó el titular de Hacienda, se trataría de una deducción de la cuota del IRPF por edad -un rango que no ha determinado-, “porque las personas al llegar a una edad muy avanzada” tienen unos “costes inherentes de discapacidad mayores”.

La idea ya ha sido tachada de “trampa” por la oposición, que recuerda que las pensiones más bajas están exentas del IRPF por lo que, en el caso de prosperar, sólo beneficiaría a las más altas. Varias informaciones señalan que el listón estaría en lo 80 años pero, por ahora, no hay más pistas. “Cuando Montoro lo sepa lo dará a conocer”, ha apuntado Méndez de Vigo al ser preguntado por ese dato. Y ha asegurado que el titular de Hacienda lo explicará “como hace las cosas el Gobierno”, que es “hablando con el resto de los partidos”, porque la propuesta va en los presupuestos que hay que pactar.

Ha señalado además que ha escuchado a Montoro decir en el Consejo de Ministros que está estudiando ya de qué manera favorecer a las pensiones más bajas, y ha apuntado que el Gobierno estudiará la fórmula “teniendo en cuenta que hay que cumplir con muchas cosas”, entre ellas los objetivos de estabilidad presupuestaria. Y en cualquier caso ha apuntado que todas las decisiones que se tomen deben favorecer la creación de empleo, porque cuanto más empleo hay “mayores garantías habrá para las pensiones”.

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