Los partidos italianos excluyen alianzas ante el resultado incierto de las elecciones del domingo

La perspectiva de que ningún partido obtenga la mayoría en las elecciones generales del próximo domingo en Italia ha disparado las hipótesis de alianzas, y mientras la coalición de centroderecha en Italia muestra unidad, el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Demócrata (PD) niegan posibles pactos de gobierno. La hipótesis de una gran alianza como en Alemania para salir de una parálisis que parece será el resultado de las urnas, ya que ninguna formación alcanzará el 40 % que garantizaría formar Gobierno, no gusta a priori en Italia.

Algunos medios de comunicación apuntan a que para evitar nuevas elecciones finalmente partidos como el PD de Matteo Renzi y Forza Italia de Silvio Berlusconi encontrarán un acuerdo como en la pasada legislatura. Pero en la campaña electoral ninguna de estas formaciones se mostrará favorable a un acuerdo para no perder votos y por ello tanto Renzi como Berlusconi excluyeron hoy tajantemente cualquier tipo de alianza.

En la pasada legislatura, Berlusconi y Renzi firmaron una alianza, conocida como el pacto del Nazareno (calle donde tiene su sede el PD), que permitió gobernar al líder de este partido y que tenía el objetivo de sacar adelante algunas reformas, pero tras una serie de divergencias el líder conservador retiró su apoyo a Renzi.

Ante los rumores de que ambos líderes estarían preparando un nuevo pacto en vista de los resultados de las elecciones, que no garantizarán la gobernabilidad a ningún partido, Renzi desmintió “de manera categórica” que exista tal alianza, en una entrevista publicada hoy en el diario “La Stampa”. “Berlusconi está aliado con quienes son contrarios al euro, proponen impuestos sobre las exportaciones y tienen como referencia a (la líder del Frente Nacional francés, Marine) Le Pen. El PD no puede formar un Gobierno con extremistas”, explicó en otro medio.

El exmandatario, que dimitió en diciembre de 2016 tras fracasar el referéndum sobre su reforma constitucional, también rechazó cualquier tipo de acuerdo con el Movimiento 5 Estrellas (M5S), a los que tachó de “extremistas”. Renzi explicó que la coalición de centroizquierda que se ha construido con +Europa, el partido de Enma Bonino, y otras fuerzas centristas “aspira a ser el primer grupo parlamentario, y después será el presidente de la República quien indicará quién tiene que formar Gobierno”.

Por su parte, también Berlusconi alejó la idea de nuevas alianzas con Renzi al afirmar que ve “muy difícil recuperar la relación” con el líder del PD. “Soy uno de los muchos italianos que creyó en Renzi. Creyó que era aire nuevo. El pacto del Nazereno era un método para cambiar juntos la Constitución, que pertenece a todos, y sin embargo Renzi, en aquella ocasión, demostró que no quiso respetar ningún pacto”, añadió.

Según los sondeos, la coalición de derechas, formada por Forza Italia, y los ultraderechistas Liga Norte y Hermanos de Italia, ganaría las elecciones con cerca del 35-36 % de los votos, pero no conseguiría la mayoría. Se presentan juntos a las elecciones, pero cada uno de los partidos ha hecho campaña en solitario, están divididos en muchos argumentos, como su posición ante la Unión Europea, y ni siquiera harán el cierre de campaña juntos. Para muchos se trata de un matrimonio de conveniencia que se romperá en cuanto se sepa quién es el candidato de Forza Italia para ser presidente, ya que Berlusconi está inhabilitado por su condena por fraude fiscal.

Por otra parte, el Movimiento 5 Estrellas, que siempre ha rechazado cualquier tipo de alianza, ahora se declaró abierto “no a alianzas para poder gobernar”, sino “a pactos sobre varios puntos del programa”. El candidato del M5S, Luigi Di Maio, explicó que no se fía de nadie, pero que para no dejar el país “sin gobernar” propondrá a las varias fuerzas políticas “contratos” sobre diferentes puntos de su programa.

En el juego de las alianzas entran partidos como Libres e Iguales del exfiscal antimafia y presidente de la Cámara del Senado, Piero Grasso, formado por exmiembros del PD y que podrían llegar al 6 %. Aunque Grasso se ha mostrado muy distante de Renzi y ha afirmado que comparte algunas ideas del M5S.