El veto de Ferraz a Valenciano reaviva el duelo entre los dos bandos del PSOE

La falta de apoyo de Ferraz a la candidatura de Elena Valenciano para optar a la presidencia del grupo de los Socialistas y Demócratas del Parlamento Europeo ha reabierto, si alguna vez se cerraron, las heridas que se abrieron en el seno del partido durante el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Susana Díaz por la Secretaría General. Los ‘susanistas’ consideran que el veto a Valenciano es un ataque directo a todos aquellos que no apoyaron a Sánchez en su momento y creen que forma parte de una estrategia para acabar poco a poco con los ‘críticos’ con la actual dirección.

El líder socialista dejó claro el martes que, aunque quiere que una mujer se convierta en la presidenta de los socialistas europeos en la Eurocámara, su candidata no será Valenciano. Sánchez no hizo más que confirmar lo que ya habían anunciado un día antes la secretaria de Igualdad, Carmen Calvo.

A la dirección actual del PSOE no le interesa acceder a este puesto para lo que queda de Legislatura –los comicios europeos serán en 2019– y aspira en cambio a situar en el cargo a la cabeza de lista que presente para las europeas, previsiblemente una mujer de la confianza de Sánchez, lo que no ocurre con Valenciano, mano derecha de Alfredo Pérez Rubalcaba y distanciada de la actual cúpula del partido.

El ‘asunto Valenciano’ ha reavivado el enfrentamiento entre el viejo y el nuevo PSOE en varios frentes. Uno de ellos y donde más se escenificó esta tensión fue en la reunión semanal que tuvo lugar este del grupo socialista en el Congreso, el mayor flanco hostil que le queda a Sánchez tras reconquistar la secretaria general en el pasado 39 Congreso Federal, donde el 90% de los diputados que lo conforman apoyaron abiertamente a Díaz y/o a Patxi López.

La diputada Soraya Rodríguez, la que fuera portavoz del grupo socialista en el Congreso durante la etapa de Valenciano como número dos del PSOE, llevó la falta de apoyo de Ferraz a la eurodiputada al encuentro desatando una verdadera batalla campal que acabó a voces. Ante la presencia de las ‘fieles’ de Sánchez Margarita Robles y Adriana Lastra, la diputada de Valladolid les echó en cara que “se mande al ostracismo a las personas por haber estado enfrentadas en procesos internos” al tiempo que “eso no era así en el viejo PSOE”.

Tras subrayar que en el PSOE anterior al 39 Congreso “siempre han convivido distintas sensibilidades”, Rodríguez tachó de “estrambóticas” las razones esgrimidas por la dirección del partido para no apoyar a Valenciano, una “decisión gravemente errónea” que Ferraz debía reconsiderar. “Las mujeres no somos ni excluyentes ni intercambiables. Lo importante es el partido, no las personas”, le espetó Rodríguez a Robles. Precisamente las mismas palabras que usó la portavoz parlamentaria del PSOE en una rueda de prensa posterior preguntada sobre la candidatura de Valenciano. “Las personas hoy están y mañana no están. El objetivo fundamental es que el PSOE, con independencia de las personas, tenga en Europa la representación que se merece, lo que también beneficiará a España como país”, señaló Robles.

Pese al tenso cara a cara entre Rodríguez y Robles, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, no tomó la palabra para defender la postura de la dirección, lo que desató mayor indignación aún en las filas del grupo socialista.

La vieja Gestora y algunos barones tampoco lo entienden

Las redes sociales se han convertido en las últimas horas en el otro campo de batalla entre los dos bandos por el asunto Valenciano. Así varios dirigentes de la gestora que dirigió el partido durante ocho meses y que perdió el 39 Congreso como el que fuera su exportavoz, Mario Jiménez; el economista José Carlos Díez; la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez; o la presidenta de la Diputación Provincial de Pontevedra, Carmela Silva, han mostrado públicamente su solidaridad con Valenciano en Twitter.

Así mismo, algunos barones socialistas como Susana Díaz y Ximo Puig han reivindicado este miércoles la figura de Valenciano mostrando su perplejidad por la falta de apoyo de Sánchez para que opte a la presidencia del grupo de los Socialistas y Demócratas del Parlamento Europeo. La presidenta andaluza, Susana Díaz, ha asegurado que no quiere “ni pensar” que este veto responda al respaldo que Valenciano le dio en las primarias. “Cada vez que he ido a Bruselas me ha ayudado muchísimo y he visto el prestigio y la autoridad que tiene. Me gusta que una mujer socialista española sea reconocida”, ha subrayado Díaz.

Puig, por su parte, ha señalado que él “no es quién” para marcar la posición del PSOE con respecto a su posible candidatura a liderar el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo. “Tengo un gran aprecio por Elena Valenciano, es una persona muy válida, no sé en el PSOE cual es su posición, pero pienso que siempre que sea posible apoyar a personas válidas para defender los intereses del partido y de España es positivo”, ha señalado.

Entretanto, más de 500 personas han firmado en pocos días en la plataforma Change.org en favor de que Valenciano lidere el grupo parlamentario de los socialistas europeos, en sustitución del italiano Gianni Pitella.

El PP aprovecha la crisis para atizar al PSOE

Por su parte, el PP ha aprovechado la ‘crisis interna’ socialista para criticar la falta de apoyo de los socialistas a Luis de Guindos para convertirse en el vicepresidente del BCE. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reprochado al PSOE su falta de “patriotismo e inteligencia” por no apoyar a De Guindos ni tampoco a Valenciano.

En el mismo sentido, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha criticado el “feminismo hipócrita” de Pedro Sánchez al pedir que fuera una mujer, y no Luis de Guindos, el candidato español a la vicepresidencia del Banco Central Europeo, pero no apoyar a Elena Valenciano para presidir el grupo socialista europeo. “Menos hipocresía feminista y más apoyar los intereses de los españoles y españolas”, ha reprochado Hernando a los socialistas en una rueda de prensa en el Congreso.

La que fuera número dos del PSOE y cabeza de lista en las europeas de 2014, Elena Valenciano, estaba dispuesta a suceder al italiano Gianni Pitella en la presidencia del grupo europeo, si este en marzo deja el puesto vacante, pero, según dijo ella misma, solo competirá si cuenta con el apoyo expreso de Sánchez.