El régimen de Al Assad intensifica su ofensiva contra Guta Oriental con más de 200 muertos en 48 horas

El Gobierno de Bashar al Assad ha enviado sendas cartas al Consejo de Seguridad y al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, para quejarse de los ataques perpetrados por los "terroristas" de Guta Oriental contra Damasco que, según el balance oficial, han dejado siete muertos. La ofensiva del régimen contra este enclave rebelde se ha saldado, en cambio, con más de 200 muertos y la ONU ha advertido de que podríamos estar ante "un segundo Alepo".

En las misivas, citadas por la agencia de noticias oficial SANA, el Ministerio de Exteriores de Siria denuncia los ataques efectuados este martes contra la ciudad y los alrededores de Damasco que han dejado “decenas” de víctimas civiles y daños materiales en viviendas, colegios, hospitales y servicios públicos –“hasta en sedes diplomáticas”–.

De acuerdo con el régimen de Al Assad, “más de 45 obuses” han caído en “pocas horas” sobre la capital y han acabado con la vida de al menos siete personas y causando heridas a otras 43. “En respuesta a estas violaciones, el Ejército ha bombardeado los puntos desde donde fueron lanzados los misiles”, ha indicado SANA.

Esta “grave escalada por parte de los grupos terroristas atrincherados en Guta Oriental“, ha continuado, “es una continuación de los ataques diarios con mortero y misiles contra los habitantes de Damasco: más de 1.500 obuses en las últimas siete semanas, los cuales ocasionaron centenares de mártires y heridos, mujeres y niños en su gran mayoría”.

El Gobierno ha enmarcado estos ataques en “las campañas libradas por algunos funcionarios occidentales” que “niegan al Estado sirio su derecho a defender a sus ciudadanos y luchar contra el terrorismo y sus patrocinadores como parte del continuo complot diseñado por los mismos desde hace siete años”.

Damasco ha ratificado que “tales atentados no lograrán interrumpir su lucha contra el terrorismo y sus esfuerzos para devolver la seguridad a la población y reconstruir lo destruido a manos de los terroristas y sus amos” y ha pedido al Consejo de Seguridad y a Guterres que expresen su “categórica condena” a esta escalada contra la capital siria.

El Ministerio ha advertido de que, en el caso de que la ONU se niegue a emitir dicha condena, “enviará un mensaje a los terroristas y a sus patrocinadores para que continúen con sus acciones y crímenes contra el pueblo sirio y sigan utilizando a los civiles en Guta Oriental, entre otras áreas, como escudos humanos”.

Entretanto, organizaciones de defensa de los Derechos Humanos han llamado la atención sobre la violenta campaña militar emprendida por las tropas ‘assadistas’ sobre Guta Oriental, uno de los pocos bastiones que le quedan a la oposición siria.

Desde el pasado domingo, cuando se produjo el último repunte, al menos 230 personas han muerto, entre ellas unos 60 niños, y otras 850 han resultado heridas a causa de los ataques del Gobierno, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres pero una amplia red de informantes sobre el terreno.

La ONU y la Media Luna Roja de Siria consiguieron la semana pasada enviar su primer convoy humanitaria a Guta Oriental en casi 80 días pero han advertido de que esta ayuda es insuficiente para atender a las 400.000 personas que viven en esta localidad de la zona rural de Damasco.

El enviado especial de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, ha expresado este martes su temor a que el asedio convierta a Guta Oriental en “un segundo Alepo”, en alusión a la batalla librada a finales de 2016 por la segunda mayor ciudad de Siria.