La trama del Canal investigó a Cifuentes y a sus hermanas

La Guardia Civil halló en el despacho de Ildefonso de Miguel documentos sobre la adjudicación de un piso a la presidenta regional

La mano derecha del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González en el Canal de Isabel II, Ildefonso de Miguel, imputado en la operación Lezo, guardaba entre sus archivos personales información personal sobre la actual presidenta madrileña,Cristina Cifuentes, y sobre dos de sus hermanas, Margarita y Blanca María, según informa este miércoles ‘El Mundo’. En abril de 2017, en el registro de la Guardia Civil de la empresa Saerco, que pertenece a De Miguel, los agentes hallaron una escritura notarial sobre un sorteo de viviendas para profesores realizado por la Universidad Complutense en 2001.

Cifuentes formó en la Complutense parte del Claustro Constituyente y del primer Claustro Ordinario, de la Comisión y de la Ponencia redactoras de los Estatutos, del Consejo Social y de la Junta de Gobierno.

Así, por ser trabajadora de la Universidad, se le adjudicó la opción de compra de un piso de cuatro habitaciones en Somosaguas, junto a uno de los campus, aunque renunció finalmente a la adquisición de dicho piso.

En la documentación intervenida por los agentes de la UCO a De Miguel, según ‘ El Mundo’, el nombre de “Cristina Cifuentes Cuencas” aparece marcado con fluorescente, al igual que el de sus hermanas, marcadas como “personal admitido” para la lista de viviendas. Ellas también renunciaron al piso.

En plenas disputas en el PP de Madrid, del año 2012 en adelante, el entorno de Cristina Cifuentes ya denunció la persecución a la que le sometían González y la también la expresidenta regional Esperanza Aguirre, que investigaban cualquier aspecto de su vida para utilizarlo en su contra. Hablaban de hecho de que Cifuentes había sido objeto de trato de favor en la Universidad Complutense, aunque nunca eso nunca se demostró, ni apareció en los medios.

Cifuentes carga contra Granados

Cifuentes tachó este jueves de “mentiroso, mezquino y miserable” al exconsejero Francisco Granados tras las acusaciones ante el juez del caso Púnica, una declaración que hizo que los ‘populares’ cerraran filas para apoyar a su compañera de partido.

Un día después de que Granados implicara a Cifuentes en la presunta financiación ilegal del PP madrileño, la presidenta arremetió en una entrevista en la cadena Cope contra el ex secretario general del partido, cuya actitud no le sorprende en su intento de “expandir su responsabilidad” por los delitos gravísimos a los que se enfrenta.

En su declaración en la Audiencia Nacional, Granados apuntó que Cifuentes conocía la existencia de una “caja b” con la que se pagaron gastos de “refuerzo” de la campañas de Aguirre en 2007 y 2011, una contabilidad que comenzó dirigiendo Ignacio González.

El exconsejero madrileño dijo que Cifuentes -que en ese momento era secretaria de Política territorial del PP de Madrid- sabía de estas prácticas, y que tenía una estrecha relación (se entiende que sentimental) con González y formaba parte de su círculo de poder, unas alusiones que el PP ha tachado de “una bajeza miserable”.

En ese sentido, Granados dijo que González y Cifuentes participaron en la financiación irregular del PP hasta el final de esa relación, aunque sin aprobar pruebas. A partir de ese momento, en 2012, y hasta 2015, Cifuentes habría sido investigada y sometida a un seguimiento, coincidiendo con su etapa de delegada de Gobierno en Madrid.

“Esa bajeza del señor Granados, esas afirmaciones de un machismo mentiroso y verdaderamente aterrador”, ha asegurado Cifuentes en otra entrevista en Telecinco, para insistir en que todo lo que dijo Granados es “mentira” y que sintió “muchísimo asco”.

“Me pareció terrible, tremendo, que se intentase dañar a una persona usando su condición de mujer. A mí me parecen unos argumentos de una bajeza… de una vileza moral verdaderamente grandes”, ha añadido la dirigente autonómica, que ha recordado que ha preparado por ello una querella criminal.

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