Gobierno y C’s se enzarzan en el Congreso y el partido de Rivera da por ‘congelado’ el pacto

La tensión entre el PP y Ciudadanos ha experimentado una escalada en las últimas horas que ha llevado a los ‘populares’ a pedir la dimisión de Albert Rivera y al partido naranja a meter en el congelador el pacto de investidura firmado con Mariano Rajoy a finales del verano de 2016. Sus relaciones van de mal en peor desde que C’s arrasó en las elecciones catalanas del 21-D. Después, han llegado las encuestas sobre intención de voto a nivel nacional. El trasvase de apoyos hacia la nueva marca del centroderecha es de tal envergadura que podría incluso convertirla en ganadora en las próximas elecciones. Todo ello, condimentado con las acusaciones recíprocas de corrupción, ha enrarecido el clima hasta el punto de hacer peligrar el pacto.

Cruce de declaraciones: Villegas-Hernando

“Tenemos un acuerdo de investidura y nosotros ya hemos cumplido con nuestra parte. Está congelado mientras el PP incumpla. Por tanto, estamos a la espera de que cumpla”, ha declarado el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, en los pasillos del Congreso cuando le han preguntado por el estado de las relaciones entre ambas partes. La congelación se debe, entre otras cosas, a que el PP sigue “protegiendo a cargos públicos imputados”, según ha indicado Villegas sobre la senadora del PP Pilar Barreiro, que continúa en su escaño pese a estar investigada por delitos de corrupción en relación con la trama Púnica. C’s insiste en que no apoyará los Presupuestos Generales del Estado de 2018 mientras el PP no la aparte para cumplir lo establecido en el acuerdo de investidura.

El pacto tiene “buena temperatura”, le ha replicado el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, que espera que Ciudadanos “salga de ese frío” que es “contagio” del gélido clima que hay en España, no así en el Parlamento donde, según ha dicho el diputado, existe “una buena capacidad de diálogo”. Hernando ha confiado en que el acuerdo salga adelante, pero tras estas palabras conciliadoras ha puesto el dedo en la llaga al pedir al partido de Rivera que dé explicaciones de “por qué han falsificado” sus cuentas de 2015. “No puede ser que estén haciendo permanentemente acusaciones a los demás de no ser transparentes y cuando llega la hora de que ellos den explicaciones”, no lo hagan, ha criticado.

Hernando ha retomado así una polémica intervención del ponente del PP en la Comisión Mixta Congreso-Senado de relaciones con el Tribunal de Cuentas, Juan Bravo, quien el martes llegó a pedir la dimisión del líder de Ciudadanos. Se acababa de presentar el informe sobre los estados contables de los partidos en los años 2014 y 2015, en el que no se da el visto bueno a las cuentas del partido naranja por los pagos recibidos de terceras personas contabilizados como donaciones en especie por 14.000 euros. Teniendo en cuenta las peticiones de dimisión que plantea Rivera a los ‘populares’, Bravo no dejó escapar la oportunidad de devolverle el golpe. “Ante un informe ya fiscalizado, no arrastre más los pies -dijo el diputado- ¿Quién va a dimitir en su partido? Rivera debería”.

¿Qué pesa más, la corrupción del PP o la de C’s?

La exigencia de responsabilidades sonó un tanto exagerada porque, como recordó el propio presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, el hecho de no recibir el visto bueno no es un delito ni lleva aparejada ninguna sanción porque así lo decidieron los propios partidos en la reforma legal de 2015, en un momento de mayoría absoluta del PP. “Si ustedes quieren ser más exigentes consigo mismos, está en su mano cambiarlo”, planteó.

Pero, además, era totalmente extemporánea al producirse apenas unas horas después de que Luis Bárcenas hubiera ratificado en sede judicial la declaración del exsecretario general de los ‘populares’ valencianos confirmando que hubo financiación ilegal del partido en tiempos de Francisco Camps. Un día antes, el exconsejero madrileño Francisco Granados implicó a Esperanza Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes en la caja B del PPM. Al margen de la dudosa solvencia de algunas acusaciones que se han lanzado sin aportar ninguna prueba, no cabe duda de que el espectáculo de casos de corrupción que salpican al partido mayoritario sobrepasa con mucho los 14.000 euros insuficientemente justificados de Ciudadanos.

Y es que, como también ha recalcado Villegas que se ha pasado toda la mañana atendiendo a los medios en los pasillos del Congreso, “quien tiene problemas en los juzgados, quien tiene imputados en los juzgados por corrupción política es el PP y haría bien en afrontar sus problemas con más valentía”. Al número dos de C’s le ha respondido el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, que ajeno a la desigual comparación entre los escándalos que sacuden a su partido y la irregularidad detectada en las cuentas de su aliado, ha reprochado a Ciudadanos que hable de “pureza” y ha asegurado que “hay ciudadanos y políticos de este país en el banquillo por cosas como las que aparecen ahí”, poniendo como ejemplo la contratación de personal del partido con dinero de los ayuntamientos.

“No vale hablar de errores administrativos, sino dar explicaciones”, ha dicho Maíllo, que ha recordado que el Tribunal de Cuentas ha equiparado la irregularidad de C’s a las que tienen IU o Bildu. Unas cuentas que, ha insistido, “son ilegales” y “las ilegalidades se sabe dónde empiezan pero no dónde terminan. Este jueves, por cierto, la Comisión que el PP creó en el Senado para investigar al resto de los partidos y desviar la atención de sus propios problemas dedicará una sesión monográfica a Ciudadanos sometiendo a examen a su tesorero.

Rifirrafe parlamentario: Girauta-Santamaría

Albert Rivera, que este miércoles también ha asistido al pleno del Congreso, no ha querido hacer declaraciones. La tarea de responder a la embestida del PP la ha dejado en manos de los segundos espadas de Ciudadanos y uno de ellos, el portavoz Juan Carlos Girauta, se ha enfrentado directamente con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en la sesión de control.

Girauta ha echado en cara al Gobierno su “estrecha” relación con el PNV impulsando acuerdos como el cupo vasco. A su juicio, el PNV “prepara un plan Ibarretxe II” que recoge el derecho a decidir. Según ha dicho, el nacionalismo es “la mayor amenaza de Europa” y ha pedido al Ejecutivo de Mariano Rajoy que no sea “nostálgico”. Es más, Girauta ha recriminado que le “regalara” al PNV un “cuponazo injusto e insolidario” a cambio de apoyar los Presupuestos que ahora tiene “bloqueados” esa formación por la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

En su réplica, la vicepresidenta del Gobierno ha destacado la posición del PP vasco durante “muchísimos años” en defensa de la soberanía nacional y la unidad de España, rechazando incorporar en una posible reforma estatutaria el derecho de autodeterminación por “ser una figura sin encaje jurídico” en la Constitución, un “elemento de enfrentamiento entre los vascos” y “generador de incertidumbres” para Euskadi.

Además, Sáenz de Santamaría ha aprovechado para contraatacar a C’s al hablar de “concesiones” al PNV, ya que, según ha dicho, se va a rebajar la Ley de Seguridad Ciudadana porque el partido naranja “ha apoyado una iniciativa” de los nacionalistas vascos “para que se suavice”. Y ha añadido que se está discutiendo sobre la derogación de la prisión permanente revisable porque Cs con su abstención permitió la admisión a trámite de una proposición que también era del grupo vasco.

La conclusión de Catalá: ‘Así no vamos a ninguna parte’

Aún más duro en la sesión de control ha sido el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que ha reprochado a Ciudadanos sus cambios de posición en algunas cuestiones que se debaten en el Congreso y ha dicho que el Gobierno ya no tiene claro quiénes son sus socios. “Así no vamos a ninguna parte”, ha señalado. El ministro ha respondido a una pregunta del portavoz de C’s en la Comisión de Justicia, Nacho Prendes, que le ha pedido explicar por qué el Ejecutivo “no impulsa la despolitización de la Justicia”. Recientemente, la formación naranja abandonó la negociación del pacto por la Justicia al ver que no incluiría una reforma del sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), como recoge el pacto de investidura que firmó con el PP.

Catalá ha pedido a C’s que aclare cuál es exactamente su propuesta, si es la que defendía Prendes “cuando estaba en UPyD”, si plantea suprimir el CGPJ, si pretende que lo elijan directamente los jueces y si pretende modificar la Constitución. Además, ha recordado que para cambiar una ley orgánica como la que regula el CGPJ se necesita la mayoría absoluta de la Cámara.

El ministro también ha afeado al partido de Albert Rivera que al final su grupo parlamentario se abstuviera en la votación de este miércoles en el Pleno sobre la tramitación de la proposición de ley del PP para reformar el Registro Civil pese a lo que habían “hablado” previamente. “Al final vaya socios que tenemos, con los que no vamos a ninguna parte”, ha concluido.

La apreciación de Catalá encaja como anillo al dedo con el argumentario del PP que Maillo lleva días publicitando. Hoy ha reiterado que Ciudadanos más que un socio de investidura “parece el líder de la oposición” por lo que le ha llamado a “reflexionar” y tener “un poco de tranquilidad” dejando al lado sus intereses “personales” y “partidistas”.

El coordinador general del PP ha criticado que el partido naranja esté manteniendo estas semanas un discurso “duro” e “impostado”, planteando “escenarios de división y ruptura” que, según ha dicho, “no proceden en este momento”. En este sentido, el ‘número tres’ del PP ha pedido al partido de Rivera que “no piense tanto en las urnas”, ya que, según ha dicho, “a veces da la sensación” de que está “forzando” los españoles vayan a votar, algo que, “no es positivo” en este momento. “Está deseando votar y en este momento no hay elecciones. Lo interesante en este país en estos momentos es que haya un Gobierno que tome medidas en beneficio de los ciudadanos. Votar no es lo prioritario”, ha asegurado.

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