Asensio zarandea al PSG y acerca al Real Madrid a cuartos de la Champions (3-1)

El Real Madrid dio ayer un paso de gigante hacia los cuartos de final de la Liga de Campeones después de derrotar al PSG en el Santiago Bernabéu (3-1) en un encuentro en el la entrada de Marco Asensio en los últimos minutos resultó providencial, porque el mallorquín revolucionó el encuentro, levantó a un equipo madridista que estaba siendo dominado y protagonizó las jugadas que significaron el segundo y el tercer gol madridistas. Cristiano Ronaldo, que había empatado de penalti al filo del descanso, fue el autor del segundo merced a un rebote y Marcelo marcó el tercero, que permitirá a los de Zidane viajar con una importante renta a la capital francesa el martes 6 de marzo.

Con Isco en el once en detrimento de Bale, el Real Madrid salió con las líneas muy adelantadas desde el pitido inicial, y en los primeros cinco minutos, Cristiano Ronaldo y Kroos obligaron a intervenir a Areola con peligrosos disparos que dejaron claro el dominio blanco en el arranque.

El equipo francés desconcertado, tardó casi siete minutos en pisar el área rival, aunque cuando lo hizo Yuri avisó, con un tiro cruzado que salió fuera, de que el PSG tenía recursos para crear peligro con pocos pases. Tras diez minutos, se apagó el ‘fogonazo’ inicial de los madridistas. No es que el PSG pasara de dominado a dominador, pero sí que consiguió al menos que Areola no saliera por televisión.

Neymar vio la primera amonestación del partido por una patada por detrás a Nacho. Rocchi se la había perdonado un minuto antes cuando el brasileño había controlado un centro con su brazo derecho pero a la segunda sí hubo castigo.

Superado el ecuador del primer período, el Real Madrid era mejor. Podría decirse que dominaba a un cuadro parisino que no estaba cómodo. Pero las ocasiones no llegaban hasta que Isco forzó una falta al borde del área que Cristiano Ronaldo lanzó demasiado alta. Era el minuto 25. Dos antes de la gran ocasión, que llegó con un gran pase de Marcelo que dejó al portugués solo ante Areola. El remate del delantero fue rechazado por el guardameta francés con su cara.

El Madrid perdonaba mucho. Y el PSG, sin elaborar jugadas, simplemente con la velocidad de Neymar y Mbappé, asustaba con acciones individuales con una permanente sensación de peligro. Sólo faltaba la música de ‘Psicosis’ acompañando sus acciones. Y en una de esas jugadas, el PSG golpeó primero. No es ventajista decir que se veía venir porque era una sensación que planeaba en el ambiente desde el inicio.

Cavani dejó pasar el balón tras un centro desde la derecha de Mbappé y Rabiot marcó para los de Emery. Con los de Zidane desconcertados y un nuevo fallo en el marcaje en defensa, Cavani estuvo a punto de ampliar la ventaja visitante y poner aún más cuesta arriba  la eliminatoria, pero un rebote lo impidió y envió el balón a córner.

Pese a esa acción, el Real Madrid mejoró y se fue con convicción en busca del empate. Benzema estuvo a punto de conseguirlo con un tiro que Areola despejó a córner en su estirada, pero quien lo lograría sería, Cristiano Ronaldo al filo del intermedio y desde el punto de penalti. Kroos fue el derribado en el área por Lo Celso, quien agarró al alemán por su hombro derecho.

Habrá quién analice ahora la intensidad del agarrón o si Kroos debería o no haber continuado la jugada en lugar de tirarse al césped, la cuestión es que el agarrón del medio del PSG frenó la internada del alemán. Penalti de libro, por tanto, aunque infantil, de un jugador que incluso estaba ya amonestado y pudo dejar a su equipo con diez toda la segunda parte. El colegiado, consciente de que la pena máxima ya era algo controvertida, no atendió las peticiones de los jugadores madridistas sobre una segunda cartulina.

A los puntos, el Real Madrid había sido mejor pese a sus ‘agujeros’ defensivos pero tal y como se había puesto el encuentro, el empate al descanso podía considerarse una buena noticia.

El PSG pasa a dominar

La segunda parte comenzó con el mismo guión que la primera. El Real Madrid dominaba posicionalmente pero a las primeras de cambio y en su primer acercamiento, una jugada de Neymar y un tiro de Mbappé estuvieron a punto de penalizar un descuido de Sergio Ramos al ‘tirar’ el fuera de juego. Keylor reaccionó bien y salvó a su equipo.

El propio central sevillano fue protagonista a continuación de una de las acciones más polémicas del choque cuando en el minuto 54 despejó un remate de Rabiot. Los visitantes pidieron mano y el central hacía gestos de que el rechace había sido con su hombro derecho, pero las repeticiones televisivas no le dieron la razón. Parece que el esférico impactó en su brazo derecho y que el brazo no estaba completamente pegado al cuerpo, por lo que Rocchi se equivocó y debió señalar penalti para el PSG.

Emery movió ficha a los veinte minutos del segundo período con la entrada de Meunier, quien se situó en el lateral derecho, y provocó que Alves pasara a ocupar el extremo derecho. Mbappé, que estaba en la derecha, pasaba a ser la referencia ofensiva en el lugar de Cavani, el sustituido. Benzema, despedido con más aplausos que pitidos pese a que en algún momento del partido recibió el ‘tirón de orejas’ habitual, dejó su sitio a Bale.

La variación pareció salirle mejor al técnico vasco, porque el PSG fue poco a poco ganando metros -o yardas- como si se tratara de una Superbowl. Kimpembe, a bocajarro, estuvo a punto de marcar el segundo gol de su equipo pero Ramos, in extremis, pudo taponar el remate con su pie derecho. A continuación fue un centro de Yuri, a un cuarto de hora del final, el que amenazó de nuevo a los locales, pero Alves no llegó por muy poco a rematar en el segundo palo.

El ‘efecto Asensio’

El Madrid necesitaba cambiar algo más y Zidane se percató, por lo que hizo un doble cambio tratando de revertir la situación. Asensio y Lucas Vázquez entraron como relevos de Isco y Casemiro. Fue providencial, la clave del partido y quizás de la eliminatoria. Pasaron sólo segundos cuando una jugada de Lucas terminó con un tiro de Bale rechazado por Areola en una clara ocasión. Pero lo mejor estaba por llegar.

Porque a ocho minutos del final, una jugada de Asensio por la parte izquierda del ataque madridista, terminó con gol de Cristiano Ronaldo, después de que la pelota golpeara en el portugués cuando el portero rechazó el centro del mallorquín.

Y en plena euforia, Marcelo -buen partido del lateral- abría de par en par la puerta de los octavos, otra vez con la llave de Asensio, con una nueva jugada del centrocampista balear por la izquierda. Esta vez, Zidane había reaccionado a tiempo y su decisión había sido providencial. Tanto como la aparición de Marco Asensio, la estrella que deslumbró hace meses con su espectacular aparición pero que parecía que había perdido brillo. Quizás lo de anoche le sirva para ganarse un puesto en el once. O quizás para ganarse la ‘mala fama’ de revulsivo. El hecho es que hasta el momento es el hombre de la eliminatoria. Una eliminatoria en la que el Madrid ya es favorito. No iba de farol y el 6 de marzo llegará con ventaja al Parque de los Príncipes.

REAL MADRID, 3 – 1 PARIS SAINT-GERMAIN (1-1, al descanso)

REAL MADRID: Navas; Nacho, Varane, Ramos, Marcelo; Casemiro (Lucas Vázquez, min.79), Modric, Kroos, Isco (Asensio, min.79); Cristiano y Benzema (Bale, min.68).

PARIS SAINT-GERMAIN: Areola; Alves, Marquinhos, Kimpembe, Berchiche; Lo Celso (Draxler, min.84), Verratti, Rabiot; Mbappé, Neymar y Cavani (Meunier, min.66).

GOLES: 0 – 1, min.33, Rabiot. 1 – 1, min.45, Cristiano Ronaldo. 2 – 1, min.83, Cristiano Ronaldo. 3 – 1, min.87, Marcelo.

ÁRBITRO: Gianluca Rocchi (ITA). Amonestó con cartulina amarilla a Isco (min.32) y Nacho (min.78) por el Real Madrid, y a Neymar (min.15), Lo Celso (min.25), Rabiot (min.65) y Meunier (min.90) por el Paris Saint-Germain.

ESTADIO: Santiago Bernabéu, 78.158 espectadores.

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