Arqueólogos descubren una megalópolis maya oculta en la selva de Guatemala

Todos los expertos aseguran que se trata de uno de los mayores descubrimientos de la arqueología maya

Una revolucionaria técnica de láser ha permitido a un grupo de arqueólogos descubrir una enorme ciudad maya oculta durante siglos en la tupida selva de Guatemala, en el norteño departamento de Petén. Esta megalópolis estaba formada por unos 60.000 edificios y una compleja red de carreteras y canales de drenaje que deja entrever que allí vivían millones de personas más de lo que se pensaba.

La tecnología de detección por luz y distancia conocida como LiDAR, que funciona por medio de rayos láser que penetran el manto forestal, ha sacado a la luz una megalópolis que un grupo de expertos hallaron cerca de los vestigios de Tikal, uno de los sitios arqueológicos más importantes de esta civilización que habitó el área en las épocas preclásica (1000 a.C-3000 a.C) y clásica (300-900 d.C). El láser ha perforado en total más de 2.000 kilómetros cuadrados de este selva tropical.

Los arqueólogos han descubierto múltiples edificios como casas, palacios, estructuras defensivas, campos de cultivo, tumbas e incluso una pirámide de 30 metros de altura, que hasta ahora se creía que era una montaña.También ha sido hallada una muralla de 14 kilómetros que rodeaba la ciudad maya de Tikal, uno de los vestigios arqueológicos más importantes de asentamientos mayas, así como calzadas que conectaban torres de avistamiento para proteger el sitio del Zotz y la megalópolis.

Los investigadores estiman que las estructuras descubiertas formaban parte de una docena de ciudades en las que vivían unos 10 millones de personas, una cifra considerablemente mayor a la que se pensaba. “Eso es dos o tres veces más de lo que la gente decía que había”, explicó Marcello A. Canuto, profesor de antropología en la Universidad Tulane, en Nueva Orleans.

Estos hallazgos se han mostrado en un reportaje producido por National Geographic que “revolucionará la manera en la que la arqueología ha visto el urbanismo, la agricultura e incluso la guerra de la civilización maya“.

Los mapas de alta resolución obtenidos con esta revolucionaria herramienta pueden revelar “cambios imperceptibles en el terreno, permitiendo la identificación de rasgos hechos por el hombre como muros, caminos y edificios“, según ha explicado en un comunicado la Fundación Patrimonio Cultural y Natural Maya.

Con este revelador “mapeo tecnológico” ahora los científicos que participaron en la investigación como Francisco Estrada-Belli, Marcello Canuto o Thomas Garrison estudiarán una megalópolis de Tikal cuatro veces más grande de lo que pensaron y con cientos de miles de habitantes más de los que habían calculado.