El TC busca suspender la investidura antes de producirse y Puigdemont colarse en secreto en el Parlament

Los independentistas continuan buscando una solución para investir a Carles Puigdemont que continúa huido de la Justicia en Bruselas, mientras el Gobierno y el Tribunal Constitucional se preparan para frenar una posible investidura por plasma o a través de una carta, incluso antes de que se produjera. Los expertos no descartan una sorpresa por parte de Puigdemont y que apareciera en el Parlament tras entrar de extranjis por la frontera y atrincherarse en la Cámara.

El Artículo 55 del Estatuto de Cataluña sobre las disposición generales del Parlamento Catalán en el punto 3 deja claro que “el Parlamento es inviolable” y no especifica por quien, razón por la que esta posibilidad está muy presente en la estrategia del equipo que acompaña al expresident huido de la Justicia y a los exconsellers.

También existe un artículo del Reglament en el que se dice que los diputados serán inviolables “incluso después de haber finalizado su mandato, por las opiniones y los votos emitidos durante el ejercicio de sus funciones”. Es decir que si Puigdemont se encontrara dentro del Parlament sería complicado que lo detuvieran, o al menos se formaría un escándalo mayúsculo y eso es precisamente lo que están estudiando en el círculo de Puigdemont. De esta manera sería investido President ‘in situ’ puesto que no se le podría quitar su acta de diputado.

El reglamento contempla sólo como causas para la pérdida de la condición de diputado que “exista una sentencia judicial firme que anule su elección o por la condena a una pena de inhabilitación impuesta por una sentencia judicial en firma”. Ambos casos no se cumplirían con el expresident.

Tampoco se englobaría en el apartado de ‘causas de suspensión del diputado’ del art. 25 del reglamento donde figura que podría suspenderse solo “si es firme el acto de procesamiento o de apertura de juicio oral y el Pleno del Parlamento lo acuerda por mayoría absoluta, dada la naturaleza de los hechos imputados. La otra opción sería también “por acuerdo del Pleno, adoptado por mayoría absoluta” y siempre que hubieran “sido condenados por sentencia firme a una pena de privación de libertad que imposibilite su asistencia a las sesiones plenarias”.

Y estudiando todas las vías está Puigdemont en Bruselas donde su equipo ya tiene bastante claro que será prácticamente imposible que Puigdemont sea investido por videoconferencia o por delegación de su discurso a otro diputado. Una ley catalana de 2008, así lo deja claro y ello deberá ser constatado por los letrados de su Cámara previsiblemente este lunes.

Y mientras, en Madrid, el Tribunal Constitucional y el Gobierno tienen claro que no habrá investidura a distancia y ya cuentan con toda la artillería legal para impedirla (aunque no hay que olvidar que tampoco iba a haber Referéndum ilegal y lo hubo).

El Constitucional baraja las fórmulas necesarias para impedirlo, antes de que se produjera o mientras se estuviera produciendo. Lo que no quieren en el Gobierno de Rajoy de ninguna manera es que se le invista presidente de Cataluña y que sea después cuando se declare nulo.

Puigdemont: “no se puede subvertir el mandato el 21D con debates reglamentarios”

Por ello Puigdemont este mismo sábado ha querido advertir que “en ningún caso se puede subvertir” el mandato democrático que han dado los ciudadanos en las elecciones del 21 de diciembre con debates reglamentarios y sobre procedimientos parlamentarios.

Y lo ha hecho una vez más por videoconferencia en el Consell Nacional del PDeCAT, donde ya ha avanzado que “los diputados tenemos derechos, se deben respetar, pero sobretodo quien tiene derechos son los ciudadanos. A nosotros nos toca proteger y reivindicar por encima de todo los derechos de los ciudadanos. Que el árbol no nos tape el bosque”.

Puigdemont ha avisado de que en el futuro Parlament “sobrevuelan tres amenazas”: que los paquetes de constitución e investidura se resuelvan de forma contraria a la voluntad expresada por los ciudadanos en las elecciones, que desde el Estado se intente cambiar desde los “despachos” los resultados electorales y que se instale en la cámara una actitud de “confrontación y fractura “sistemática”.

En este sentido, ha sostenido que es imprescindible acabar con la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que se activó después de la declaración unilateral de independencia, para no obstaculizar el “progreso social” de Cataluña.

“El 155 no es un castigo para los independentistas, es un castigo para todo el país”, ha resuelto Puigdemont, que se ha erigido como la “garantía” de que se revertirán los efectos del mencionado artículo y se “recuperarán las instituciones”.

El expresidente catalán Carles Puigdemont también se ha referido a que los plenos de constitución e investidura del Parlament forman un “paquete indivisible” que se debe “ganar” para cumplir con el “mandato de las urnas”, que es la “restitución” del “gobierno legítimo” que él encabeza.

“El primer hito para salvar esta amenaza es este gran paquete que configuran el pleno de constitución y el de investidura. Es una unidad porque es este hito el que nos permitirá cumplir con uno de los mandatos que salen de las urnas” ha señalado en su intervención durante el Consell Nacional del PDeCAT.

 

 

 

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