El Gobierno da por hecho que no habrá investidura telemática de Puigdemont

Méndez de Vigo asegura que el Ejecutivo recurriría al Constitucional “inmediatamente” y "sin vacilación"

El Gobierno lo tiene claro, si el conjunto de partidos independentistas decidieran que el expresident Carles Puigdemont se invistiera por vía temática, no lo darían por válido y lo recurrirían de forma “inmediata” y “sin vacilación”, por lo que el artículo 155 seguiría en vigor. Es decir, que no habría gobierno en Cataluña y se abriría la posibilidad de que pudieran tener que celebrarse nuevas elecciones, aunque desde el Ejecutivo no se quiere todavía contemplar esta posibilidad.

En la rueda de prensa tras el primer consejo de ministros del año, el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, ha dejado claro que dos de los principales objetivos del Gobierno para 2018 son Cataluña y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado prorrogados.

Para Méndez de Vigo, el reglamento del Parlament es “muy claro” y exige que para ser President se tiene que solicitar la confianza del pleno y “no cabe que no sea presencial”. En concreto, ha señalado que el reglamento dice que “puede hablar desde tribuna o desde el escaño pero no por plasma”.

Por esta razón, ha asegurado que el Gobierno recurrirá de forma “inmediata y sin vacilación” y no dará por válida una hipotética toma de posesión por vía telemática. “Es una falacia irrealizable que va contra los principios jurídicos y contra el sentido común”, ha advertido.

Y dado que no habría Gobierno real en Cataluña, a su juicio, el articulo 155 seguiría en vigor hasta la formación de un Ejecutivo oficial.

“Es meridianamente claro que eso que pretende Puigdemont, de investidura telemática, no es posible con la legislación actual”, ha matizado Méndez de Vigo, quien ha explicado que si en cualquier país europeo se planteara esto “se quedarían boquiabiertos, simplemente con que se produjera”, por lo que ha concluido: “Seamos serios”.

También ha habido críticas de nuevo para Ciudadanos por haber tirado la “toalla” para intentar formar un gobierno en Cataluña y ha restado importancia a las encuestas sobre la pérdida de voto que tendría el PP en el caso de que hubiera elecciones generales.

Para el ministro portavoz, “las encuestas son fotos fijas de un momento concreto” y ha recordado que en 2015 “no decían que el PP iba a ganar. Y aquí estamos”. Esta caída la ha justificado simplemente por haber “tomado decisiones muy complicadas” como la subida de impuestos nada más llegar por el déficit, por la crisis de Cataluña o por un cambio de Jefe de Estado con la abdicación del Rey Juan Carlos.

Sin embargo, considera que “cuando haya elecciones ya se verá y hasta junio de 2020 no las habrá” tal y como ya adelantó el presidente del Gobierno Mariano Rajoy. “Las cosas cambian, según las circunstancias”, ha remarcado.

Y en este orden de cosas, ha explicado que los efectos de las decisiones del Gobierno llevan un tiempo y por ello considera que las renuncias y palabras de Forcadell, Mundó o Mas son un ejemplo de los efectos “lentos pero inexorables” del 155.

“La realidad” ha comentado, es que los secesionistas no han conseguido ninguno de sus objetivos y lo único que han logrado es “hacer daño” a los catalanes en vez de luchar por sus intereses.

Presupuestos sin bloqueos políticos

Por otra parte, Méndez de Vigo ha restado importancia a la decisión de Cristobal Montoro de limitar el gasto de los ministerios en un 50% en la prórroga de los presupuestos, frente al 30% que supuso la del año 2016, lo que va a suponer una merma en algunas partidas para las comunidades autónomas.

En su opinion, esta decisión no supone “ninguna presión” para que los socialistas apoyen los presupuestos del 2018, pese a que va a afectar a muchas de las comunidades socialistas, cuyos presidentes han reclaman el aumento de fondos previsto en esas cuentas.

Pero si ha aprovechado para arremeter contra la dicotomía entre Ferraz y los barones del PSOE. “Hay que ser coherentes. Es bueno que haya presupuestos”, ha afirmado pero que “no se quejen” porque son “sus compañeros del Congreso los que no lo apoyan”.

El ministro portavoz ha recordado que el PSOE “tiene un grupo parlamentario muy potente que tendrá que pronunciarse” porque no se puede decir que se quieren los Presupuestos Generales de 2018 y, al mismo tiempo, votar en contra.

“Hacemos un llamamiento para que no haya bloqueos políticos y sigamos en la senda de la estabilidad”, ha afirmado para lograr ese apoyo. Y en este ‘paquete’, ha incluido a Ciudadanos quien ha amenazado con no apoyar las cuentas si no dimite la senadora del PP Pilar Barreiro, quien declarará como imputada ante el Tribunal Supremo por el caso Púnica el próximo día 15.

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