La OPA de Abertis

La CNMV desoye al Gobierno y avala la OPA de la italiana Atlantia sobre Abertis

El Consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha decidido mantener su decisión de autorizar la oferta pública de adquisición (OPA) que Atlantia ha lanzado sobre Abertis por considerar que reúne todos los requisitos exigidos por la ley que regula las OPAs. El supervisor bursátil responde así al requerimiento del Gobierno de revocar o suspender dicha autorización, otorgada el 9 de octubre, por considerar que no debía hacerlo hasta que Atlantia contara, a su vez, con su visto bueno.


Desde Fomento y Energía entienden que la operación debe recabar su autorización porque Abertis es titular de varias concesiones de autopistas de titularidad pública y controla la compañía de satélites Hispasat, considerada estratégica por motivos de defensa, unas autorizaciones que la CNMV considera que no vienen exigidas por la normativa de OPAs.

“Cabe considerar que tales autorizaciones no son autorizaciones administrativas de organismos supervisores, sino de meras autorizaciones o consentimientos en el ámbito concesional contractual”, afirma la CNMV en un comunicado, en el que manifiesta su respeto al ámbito competencial de ambos ministerios y su confianza en que el proceso pueda seguir adelante “con normalidad”.

Atlantia, que desde el inicio mantiene que no debe contar con la autorización del Ejecutivo, cedió y pidió a finales de diciembre a ambos ministerios que dieran su visto bueno a la operación en un intento de desatascar un proceso en el que también está implicado Hocthtief, la filial alemana de ACS que también puja por Abertis.

La lucha comenzó a mediados de abril, cuando la compañía italiana expresó su interés en explorar una posible operación corporativa que concretó el 15 de mayo, con el lanzamiento de una OPA “amistosa” sobre Abertis a un precio de 16,5 euros por acción, lo que implica valorarla en 16.341 millones.

El 18 de octubre, ACS presentó su OPA a través de Hochtief a 18,76 euros por acción, precio que supera en un 17 % al ofrecido por Atlantia y que supone valorar Abertis en 18.580 millones.

Días antes, la CNMV había dado su visto bueno a la operación del grupo italiano que, según han explicado a Efe fuentes cercanas a la operación, confía en que el periodo de aceptación de su oferta pueda comenzar a mediados o finales de febrero.

Según las citadas fuentes, Atlantia considera que tras haber pedido las autorizaciones que le requería el Gobierno, no existe base legal para que el Ejecutivo recurra ante los tribunales la decisión de la CNMV de mantener su postura.

Además, entienden que dado que Fomento ya ha otorgado su visto bueno en relación a las autopistas a Hochtief (que aún no tiene el visto bueno de la CNMV), no hay motivos para que no se lo den a Atlantia. No obstante, falta por saber la opinión de Energía sobre Hispasat. “Las autorizaciones críticas -tanto de Altantia como de Hotchtief- llegarán a principios de febrero, y a mediados de mes o a finales comenzará el proceso de aceptación de ambas OPAs”, han afirmado.

En su comunicado, el supervisor bursátil explica que ha decidido mantener su postura por entender que las autorizaciones a las que hacen mención los requerimientos del Ejecutivo no están comprendidas en la normativa que regula las ofertas de adquisición.

En su opinión, dichas autorizaciones no son “requeridas por la oferta” -artículo 26.2 del Real Decreto de OPAs- sino autorizaciones relativas a la transmisión indirecta de ciertos activos o contratos de los que es titular Abertis.

“El Real Decreto contempla la posibilidad de otras autorizaciones que se requieran como consecuencia de la adquisición del control de la compañía objeto de la oferta (distintas de las de competencia y de las previstas en dicho artículo) que no hayan sido solicitadas u obtenidas al autorizarse la oferta, a efectos de que el folleto de la OPA informe sobre los efectos que podría tener el incumplimiento o la falta de obtención de las mismas”, añade la CNMV.

La exigencia de autorizaciones previas en los términos previstos en la normativa de OPAs constituye una excepción al principio de libre transmisibilidad de las acciones de las sociedades cotizadas, afirma el supervisor, que considera que el principio de libertad de movimiento de capitales “obliga a ser restrictivo en cuanto al alcance del precepto”.