Análisis urgente: Al margen del Supremo, Junqueras mejor situado que Puigdemont

A la espera de la decisión sobre la vista en la Sala de Recursos del Tribunal Supremo sobre la puesta en libertad o la permanencia en prisión del dirigente de Esquerra Republicana  de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, cuando acaban de cumplirse 61 días de su estancia en la cárcel de Estremera, a cincuenta  kilómetros de Madrid, se ignora cuándo se conocerá. El día 11 de enero la misma Sala estudiará el recurso de los Jordis (Jordi Sanchez , Presidente de la Asamblea Nacional de Cataluña, ANC, y Jordi Ciuxart, Presidente de Òmnium Cultural) presos en la cárcel de Soto del Real.

Este jueves toda la clase política ha estado pendiente de la Sala de Recursos, que ha oído  las razones que el abogado defensor de Junqueras, Andreu Van den Eynde, ha esgrimido para su puesta en libertad (no hay posibilidad de reiteración delictiva, ni riesgo de destrucción de pruebas, ni por supuesto riesgo de fuga), y que ha escuchado a Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia  Nacional, que ha  insistido en que el dirigente de Esquerra debe seguir en prisión, precisamente por posible  reiteración delictiva dado el ambiente nuevo,  proindependentista, reforzado el pasado 21 de diciembre en las elecciones autonómicas. La acusación particular ejercida por el partido político Vox se ha sumado a las tesis de la Fiscalía.

Según  la versión de su abogado, los miembros de la Sala del Supremo le han dado la palabra al preso y Junqueras ha solicitado su libertad con el objetivo de representar a la gente que le ha votado, estar con su familia y manejar esta situación que requiere cintura política. También ha reafirmado su compromiso con el acatamiento de la situación legal que se produjo con el artículo 155 y de las vías pacíficas,  basadas en un convencimiento personal y moral de las mismas. Igualmente  ha insistido en que es un hombre de paz, profundamente religioso que defiende el diálogo y que siempre ha rechazado cualquier relación de la lucha política con la  violencia.

Para el líder de Esquerra, él debería ejercer sus derechos políticos por lo que debería salir de prisión. Por último, el abogado de Junqueras ha asegurado que ha sido una vista “provechosa” en la que se ha discutido si el exvicepresidente “merece estar en libertad” y en la que se ha dejado de lado el “debate de fondo”, que se dará en el juicio. Ha señalado a los magistrados que no hay riesgo de reiteración delictiva porque es “altamente improbable” que su excarcelación propicie una “explosión violenta” en Cataluña.

Fuera, decenas de cargos de Esquerra apoyaban al Presidente del partido. Nadie del PDeCat, ni de la CUP,  hizo acto de presencia, clara muestra de las divisiones internas del independentismo en la lucha entre Puigdemont y Junqueras por la Presidencia de la Generalitat. En estos momentos, sea cual sea la decisión de la Sala de Recursos del Supremo, Junqueras está en mejor situación que Puigdemont para ser Presidente de la Generalitat. Si es puesto en libertad, puede ser investido ante la ausencia de Puigdemont que se niega a volver por la orden de detención que pesa sobre él. Si sigue en prisión, puede conseguir un permiso para hacer un discurso de investidura, algo que no puede hacer Puigdemont porque según el Reglamento de la Cámara la investidura tiene que ser presencial y no telemáticamente ni por Skype.

Además, dadas las circunstancias y el comportamiento mesiánico de Puigdemont,  Junqueras sería el mejor candidato para la Moncloa  y para la actual Presidenta en funciones de la Generalitat,  Soraya Saenz de Santamaria…. José Oneto