El Barça asalta el Bernabéu y deja al Madrid a 14 puntos, fuera de la lucha por la Liga (0-3)

Los de Valverde se llevaron el partido gracias a un buen segundo tiempo en el que a los blancos les pudo la ansiedad

El FC Barcelona ha vencido con autoridad al Madrid en el Bernabéu (0-3) y ha dejado a los de Zidane fuera de la lucha por la Liga, salvo milagro, tras una segunda parte en los que los locales se acabaron directamente suicidando y los visitantes fueron de menos a más. Tras un primer tiempo aceptable, el Madrid, con una ansiedad tremenda, cometió demasiadas imprecisiones y los de de Valverde las aprovecharon. Luis Suárez, Messi de penalti, con expulsión de Carvajal incluida y que dejó el encuentro finiquitado, y Aleix Vidal en el descuento certificaron una victoria que deja al actual campéon de Liga a 14 puntos de su máximo rival, eso sí, con un partido menos que poco puede arreglar. La distancia parece insalvable, pese a que aún no ha acabado ni la primera vuelta, y deja ya la Liga, teniendo en cuenta la irregularidad de sus inmediatos perseguidores, muy de cara para el Barça, que si no gana el título sería más por error suyo que por mérito del resto.

Zidane apostó por poner desde el inicio a Kovacic en vez de a Isco, sacrificado y que no jugó ni un minuto. La decisión será motivo de debate. El objetivo parecía que era que el croata controlase de cerca a Messi, al que secó por completo en la Supercopa de España, pero su misión fue la de estar encima de Busquets, pasando Casemiro a macar al argentino. Menos vistosidad y ataque para más efectividad y trabajo en la medular, en teoría para dificultar las llegadas del Barça, intentando corregir así errores del pasado que se convirtieron al final en un lastre.

Los primeros minutos fueron completamente del Madrid, que embotelló al conjunto azulgrana atrás. La primera la tuvo Cristiano, que marcó de cabeza en claro fuera de juego. Era el primer aviso.

El conjunto visitante reaccionó y empezó a presionar con intensidad la salida del balón desde la defensa madridista, seña de identidad de los de Valverde esta temporada, aunque los de Zidane seguían atacando con peligro y mostrando más ambición. La tuvo de nuevo Cristiano en un balón franco que no acertó a rematar y que le pasó por debajo de las piernas. El Barça se tomaba el partido con calma, consciente también de que la ansiedad y la urgencia era del Madrid y no suya y de que el empate no era mal resultado. Ya llegarían las oportunidades.

Cerca del minuto 20, Vermaelen recibió una amarilla por derribar a Modric, hasta ese momento el mejor del encuentro, para frenar una contra. El condicionante era importante teniendo en cuenta la posición de defensa central del belga, que sin embargo no acabaría teniendo más problemas para defender su posición. Más allá de eso no pasaban demasiadas cosas en el Bernabéu.

El conjunto blaugrana no tenía prisa y la presión inicial del Madrid había bajado. Iniesta pedía con gestos ostensibles más tranquilidad a los suyos. Más pausa aún de la que ya había porque, eso sí, el Barça estaba perdiendo demasiados balones.

El partido, que hasta entonces no había tenido ocasiones claras de gol, despertó con un disparo de Paulinho que Navas, providencial, despejó a córner. Todo ello tras un pase mágico de Messi que el brasileño remató de primeras sin dejar caer el balón. Con tantas marcas, era el ex del Tottenham el jugador que más espacio tenía para llegar al área del Madrid rompiendo desde atrás.

En la siguiente jugada la tuvo Cristiano, que algo escorado consiguió conectar un buen disparo cruzado que Ter Stegen despejó a córner. La parada del alemán también fue para enmarcar.

A continuación, Paulinho, que aparecía por sorpresa por todos lados, obligaba a Keylor a una buena parada tras rematar de cabeza. El partido había pasado del control del Madrid a la calma y de ahí a ser un correcalles que hizo todo más vistoso.

Al borde del descanso, Benzema, bastante perdido en el partido, y que ya había desesperado en varias ocasiones al Bernabéu, algo que ya es habitual, pudo adelantar a los suyos tras un remate de cabeza que se estrelló en el palo. El galo esta vez hizo todo bien; la carrera, el desmarque y el remate, pero la suerte parece que tampoco le acompaña.

Con el 0-0 se llegó al final de la primera parte, un empate que al Madrid no le valía y que al Barça le venía de perlas. Los de Zidane no perdían en el marcador, pero sí en la Liga.

El partido se rompe en la segunda parte

La segunda mitad empezó sin cambios en los dos equipos y con el público de Chamartín mirando ya de reojo al banquillo en el que estaban Bale, Isco y Asensio. Dinamita para intentar dar nuevos aires al partido.

El Barça seguía con calma, esperando el hueco, tocando y tocando, y el Madrid renunciaba la presión, esperando un poco atrás. Kovacic, esta vez, sí estaba sobre Messi, incrustrado sobre los centrales. El que se pensaba que era el plan inicial, y que no lo fue, tomaba ahora forma tras la reanudación. Al final esa estrategia, que sí funcionó en la Supercopa, se convertiría en la pesadilla antes de Navidad del Madrid.

Ya la primera ocasión de la segunda parte se la apuntó el Barça, que se aprovechó de las pérdidas iniciales del Madrid, para llegar más a la portería de Keylor Navas, que tuvo que esforzarse para atajar un disparo de Suárez. Era más que una advertencia.

El Madrid jugaba con fuego, sin la ambición e intensidad de la primera parte, inexplicable, cediendo al Barça más balón, y se acabó quemando. Busquets sacó un buen balón desde atrás, Rakitic lo condujo durante muchos metros sin que nadie le entrase y pasó a Sergi Roberto, que abierto a la derecha metió un buen balón para Suárez, que el uruguayo mandó al fondo de la red sin oposición. Demasiado fácil. El Madrid, obsesionado con la marca de Messi, con Kovacic encima del argentino, dejó vía libre a su rival. Hubo al final pasillo en el clásico, pero no como se esperaba.

El encuentro se puso muy de cara al Barça y trasladaba todavía más presión al Madrid, que necesitaba cambios urgentes. No hubo señales de recuperación de los de Zidane, que volverá a oír muchas críticas esta semana. Las imprecisiones de los blancos con el balón eran ya continuas y el público comenzaba a impacientarse, sobre todo con un Benzema cuyo crédito está en negativo. Hay pocos motivos ya para defender su titularidad.

La desesperación provocó que Ramos diese con el brazo a Suárez en la cara y el andaluz recibiese la amarilla. Podía haber sido roja. Los síntomas negativos eran evidentes. El desorden llevó al caos.

Asensio y Bale se preparaban para entrar cuando llegó la sentencia del Barça tras una rocambolesca jugada que hizo que los cambios se fuesen temporalmente al traste. Keylor hizo un paradón a Suárez, el rebote llegó a Messi, que le pasó el balón de nuevo al uruguayo, que la mandó al palo. Y al final Carvajal paró con la mano un cabezazo de Paulinho que se iba al fondo de la red. Roja para el lateral y penalti, que Messi convirtió de forma inapelable. Hubiese sido mejor dejar que el esférico entrase. Y es que, la expulsión lo cambió todo y acabó con las esperanzas merengues. Era el minuto 63 y quedaba más de media hora del Madrid con un jugador menos.

Nacho salió para reestructurar la defensa y se fue Benzema, que se llevó una pitada épica. Por entonces, el balón ya era totalmente del Barça y al Madrid le habían comido los nervios. El tercer gol del Barça no dejaría de rondar ya la portería local. Y Cristiano era una isla arriba.

Asensio y Bale entraron por fin tras varios varios minutos parados esperando en la banda. Se iban del terreno de juego Kovacic y Casemiro. Para ellos no hubo pitos. Sí murmullos y referencias a Isco.

El Barça tocaba y tocaba. Iniesta dejaba sitio a Semedo, reestructurando Valverde al equipo en los últimos quince minutos, y el Madrid, muerto, aunque en modo zombie, mejoró y tuvo ocasiones para reducir diferencias. La retirada del manchego dio cierto aire a los blancos. Tuvo una gran ocasión Bale que sacó a bocajarro tirándose al suelo Ter Stegen. También la tuvo el Barça para el tercero con un disparo de Semedo que Keylor Navas, el mejor del Madrid, desvió fuera.

Ter Stegen también seguía en plan estelar, sacando todo lo que llegaba. Ramos tuvo otra ocasión, que el alemán despejó con el pecho a córner. El guardameta del Barça era un gigante que no quería ningún contratiempo en unos minutos de cierto agobio para los visitantes.

Valverde hizo el segundo cambio quitando a Paulinho y sacando a André Gomes. Más control para los últimos minutos para evitar que el espíritu de las remontadas volviese al Bernabéu una vez más. Piqué y Vermaelen, casi perfectos, también ayudaron a contener al Madrid.

Con todo el pescado vendido, Sergi Roberto se fue para que entrase Aleix Vidal, que acabó marcando el tanto final en el descuento, tras pase de Messi, para redondear un gran partido para los de Valverde, sobre todo en la segunda parte. El tanto no debió subir al marcador porque el balón salió fuera de banda instantes antes, pero pocos madridistas protestaron ya. El conjunto blanco había tirado la toalla.

El Barça deja media Liga sentenciada. Queda un largo invierno y una larga primavera para el Madrid, al que de repente se le ha olvidado el que ha sido el mejor año de la historia. No hay que dar por muertos a los blancos, que nunca se rinden, pero la proeza esta vez parece más que complicada. Y en febrero llega el PSG. La recuperación ha de ser exprés. 

FICHA TÉCNICA.

-RESULTADO: REAL MADRID, 0 – FC BARCELONA, 3 (0-0, al descanso).

-ALINEACIONES:

REAL MADRID: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Casemiro (Asensio, min.72), Kroos, Modric, Kovacic (Bale, min.72); Cristiano Ronaldo y Benzema (Nacho, min.65).

FC BARCELONA: Ter Stegen; Sergi Roberto (Aleix Vidal, min.91), Piqué, Vermaelen, Jordi Alba; Busquets, Iniesta (Semedo, min.76), Paulinho (André Gomes, min., Rakitic; Messi y Luis Suárez.

-GOLES:

0 – 1, min.54, Luis Suárez.

0 – 2, min.63, Messi, de penalti.

0 – 3, min.92, Aleix Vidal.

–ÁRBITRO: Sánchez Martínez (C.murciano). Amonestó a Vermaelen (min.19) y a Busquets (min.88) en el FC Barcelona y a Sergio Ramos (min.59) en el Real Madrid. Expulsó a Carvajal (min.63) con roja directa.

–ESTADIO: Santiago Bernabéu. 80.264 espectadores. Lleno. El Real Madrid ofreció a su afición antes del partido el reciente Mundial de Clubes conseguido ante el Gremio brasileño.

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