El presidente de DCN: “Estoy convencido de que los plazos se van a cumplir y 2018 será el año de Madrid Nuevo Norte”

Antonio Béjar cree que la burocracia y la fractura interna en Ahora Madrid no retrasarán la aprobación del proyecto, prevista para enero: “Nosotros no tenemos que opinar de los líos políticos, porque existe un consenso”

El presidente de Distrito Castellana Norte (DCN), Antonio Béjar, mostró este miércoles su convencimiento de que 2018 será el año clave en el que se ejecutará definitivamente Madrid Nuevo Norte y afirmó estar tranquilo pese a la lentitud del Ayuntamiento en el proceso administrativo y a la división en el seno de Ahora Madrid. “Es muy importante que se cumplan los plazos y estoy convencido de que se van a cumplir”, ha asegurado Béjar en un encuentro con los medios de comunicación con motivo de la Navidad.

El presidente de DCN afirma ser muy optimista para los meses venideros. “El año 2018 va a ser muy importante porque las cosas que van a pasar van a ser muy relevantes para nuestra ciudad. Estamos con más fuerza que nunca y éste va a ser nuestro año”.

Béjar cree que ya están salvados los obstáculos políticos que han frenado la operación durante 20 años. “Nosotros no tenemos que opinar de los líos políticos, porque existe un consenso. Ha pasado de ser un proyecto de lucha política a ser un proyecto de ciudad”, ha continuado, para poco después explicar los siguientes plazos necesarios para que la operación que remodelará el norte de la capital de España se lleve a cabo.

“El Ayuntamiento está realizando los trabajos de redacción, en los que no esperamos modificaciones sustanciales. Tras aprobarse todo en enero de 2018 habrá unos meses de alegaciones y observaciones para que todo el mundo pueda opinar y luego el Ayuntamiento lo aprobará definitivamente por segunda vez”, ha relatado.

“Sólo queda esperar que la Administración resuelva los procedimientos administrativos para iniciar nuestro trabajo”, ha continuado, mostrando su “comprensión” cuando se le ha preguntado por los posibles obstáculos de la aprobación definitiva, por la excesiva burocracia o por un presunto escaso número de funcionarios disponibles para trabajar en un asunto de tal importancia. “La complejidad de las obras es muy relevante y es lógico que todo tenga unos plazos, estamos haciendo todo lo que nos piden y hay que comprender que técnicamente hay elementos complejos porque no es hacer un proyecto urbanístico, sino hacer ‘ciudad’”, ha asegurado.

Béjar afirma que percibe continuamente la “ilusión” de los vecinos porque el proyecto eche ya a andar y que su participación será “fundamental”. “La gente es consciente de que al principio habrá unas obras con polvo en los cristales, pero luego vamos a disfrutar mucho con bienestar, movilidad y salud. Tras 20 años intentando sacarlo adelante este proyecto no puede hacerse de espaldas a la gente. Y la gente está deseando que esto empiece porque nadie quiere vivir en un entorno degradado. No lo hacemos por obligación sino por convicción”, ha finalizado.