El Vaticano prohíbe el comercio de reliquias y su exposición en lugares paganos

El dossier titulado 'Las reliquias en la Iglesia: autenticidad y conservación', está destinado a evitar los abusos en el mercadeo de reliquias en internet, además de la exposición de estas en lugares paganos

El Vaticano ha reiterado que está absolutamente prohibido el comercio de reliquias así como su exposición en lugares paganos en un nuevo documento publicado este sábado por la Congregación de las Causas de los Santos.

En el dossier titulado ‘Las reliquias en la Iglesia: autenticidad y conservación’, destinado a evitar los abusos en el mercadeo de reliquias en internet, la Santa Sede ha actualizado las normas eclesiales a este respecto que databan de 2007.

En este sentido, ha subrayado que “las reliquias de beatos y de santos no pueden ser expuestas a la veneración de los fieles sin un certificado especial de la autoridad eclesiástica que garantice su autenticidad”.

También se ha estipulado que “está absolutamente prohibido el comercio (el intercambio de una reliquia por otra cosa o dinero) y vender las reliquias (la cesión de la propiedad de una reliquia por un precio), así como su exposición en lugares profanos o no autorizados“.

Por otro lado, se ha señalado que son consideradas “reliquias insignes” el cuerpo de beatos y de santos o las partes notables de los mismos cuerpos o todo el volumen de cenizas derivadas de su cremación. Mientras que son consideradas “reliquias no insignes” los pequeños fragmentos del cuerpo de los beatos o de los santos o también objetos que han estado en contacto directo con sus personas.

Además, se ha subrayado que deben ser “custodiadas en urnas selladas” y “conservadas y honradas con espíritu religioso, evitando toda forma de superstición y de comercialización”.

La Congregación de los santos ha expuesto en el documento el procedimiento canónico que debe seguirse para verificar la autenticidad de las reliquias y de los restos mortales así como para garantizar su conservación y promover la veneración de las reliquias a través de las posibles especificaciones operativas. Bajo este precepto se ha alertado de que “antes de emprender cualquier operación sobre las reliquias o sus restos mortales se debe observar todo lo que está prescrito por la ley civil local y obtener, en conformidad a tal ley, el consentimiento del heredero”, obtenido a través de la Congregación.

Una vez se haya dado el permiso, el Obispo podrá proceder “evitando escrupulosamente todo signo de culto indebido a un Siervo de Dios o Venerable que todavía no haya sido beatificado”. También ha determinado que se debe evitar “todo signo de dar publicidad al acontecimiento” del reconocimiento “del cuerpo del santo, beato o venerable”.

Así se ha especificado que cuando los peritos canónicos inspeccionen las reliquias, deben asegurarse de que “ninguno sustraiga alguna reliquia de la urna o introduzca algo”.

“Es tarea del postulador de la causa preparar y firmar el certificado de autenticidad de las reliquias” y en su ausencia lo hará el obispo diocesano, se establece en el documento.

El Vaticano ha señalado finalmente que “no está consentido el desmembramiento del cuerpo, salvo que el obispo no haya obtenido el consentimiento de las Congregación de las Causas de los Santos para la confección de las reliquias insignes”.