La madre denunció a los tres jugadores de la Arandina tras mirar el móvil de su hija

Los hechos podrían haber sido grabados y difundidos por alguno de los jugadores, según ha podido confirmar fuentes cercanas a los implicados

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Aranda de Duero (Burgos) ha declarado el secreto de las actuaciones en el caso de los tres jugadores de la Arandina Club de Fútbol detenidos por su presunta implicación en un delito sexual contra una joven de 15 años que les acusa de esos hechos.

Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron este lunes, 11 de diciembre, a Carlos Cuadrado Santos, ‘Lucho’, y a Víctor Rodríguez Ramos, ‘Viti’, delantero y portero del club arandino, en su propio domicilio en Aranda. Paralelamente fue requerida la presencia en la Comisaría de Aranda de un tercer jugador, Raúl Calvo, también delantero de la Arandina y compañero de piso de los anteriores, que se encontraba en Valladolid y que fue detenido en el momento de llegar a Aranda, donde acudió voluntariamente.

La menor, que tiene 15 años, se encontraba en tratamiento psicológico y acudía una vez a la semana a la Fundación ANAR de Madrid, una ONG que se dedica a ayudar a menores y adolescentes en situación de desamparo. Precisamente durante una de esas consultas, la menor manifestó que tres chicos le propusieron tener relaciones sexuales y la invitaron a su piso en Aranda de Duero.

La joven contó también que una vez en el piso de los acusados se negó a mantener relaciones y fue entonces cuando la forzaron, según relata El País. Ya son muchos los que señalan el parecido con el caso de ‘La Manada’, ya que la víctima ha manifestado que se sometió para evitar males mayores.

Tras las declaraciones de la menor, cuenta un vecino del lugar a El Mundo, su madre decidió inspeccionar el móvil de su hija y fue cuando “vio un vídeo” que la llevó a denunciar el caso ante las autoridades. Al parecer, durante los hechos, los acusados grabaron un vídeo que, según señalan algunas fuentes, no ha transcendido.

Según apuntan algunas fuentes, algunos testimonios que están surgiendo en las últimas horas exculparían a los tres jugadores.  En cualquier caso, aunque las relaciones fueran consentidas, el Código Penal lo considera abuso sexual. Tal y como señala el artículo 183 de esta ley penal, “el que realizare actos de carácter sexual con un menor de dieciséis años, será castigado como responsable de abuso sexual a un menor con la pena de prisión de dos a seis años”. Unas penas que aumentan si se ha empleado violencia o intimidación.

Los tres detenidos han permanecido desde que fuesen detenidos en los calabozos de la Comisaría de Aranda de Duero, excepto durante las cinco horas que ha durado un registro policial en su piso de esta localidad burgalesa, donde supuestamente se cometió el delito. Los agentes han estado recabando pruebas o algún indicio del piso de la calle San Francisco para intentar esclarecer lo ocurrido.

El Club ha emitido un comunicado oficial en el que traslada su máximo respeto a la Justicia y para manifestar que las detenciones de los tres jugadores a los que se refiere por sus apodos no tienen nada que ver con temas relacionados con el fútbol ni con el club.