ERC recula y apuesta ahora por la negociación bilateral con el Estado tras el 21-D

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha reivindicado este jueves que el programa electoral de su partido y de JuntsxCat propugnen establecer una relación de bilateralidad con el Estado, para entablar tras los comicios "un diálogo y una negociación" entre la Generalitat y el Gobierno central. Lo ha dicho en un acto de precampaña, después de que el miércoles se publicara un primer borrador de este programa en que no se contempla la vía unilateral hacia la independencia, y, preguntada por eso, Rovira ha manifestado: "Nunca hemos hecho proclamas a favor de ninguna unilateralidad".

Lo cierto es que Rovira podría haber sufrido un grave episodio de amnesia ya que ella misma ha sido una de las dirigentes de la plataforma electoral de 2015 Junts pel Sí que más han peleado a favor de la secesión de Cataluña saltándose todas las leyes que obstaculizaran el logro de ese objetivo. De hecho, tras el pleno del Parlament del 10 de octubre en el que Puigdemont declaró y suspendió la independencia en solo ocho segundos, trascendió que la dirigente republicana había montado en cólera por la ‘traición’ del president del Govern en el que también  participaba su partido y amenazó con dimitir.

A Rovira se la ha situado siempre en la línea dura a favor de la DUI, también cuando en el seno del Consell Executiu se debatió la posibilidad de que Puigdemont convocara elecciones para evitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución a Cataluña. Finalmente, las presiones pesaron más en la balanza y el expresidente prefirió dejar que las cosas siguieron su curso. Tras producirse una confusa aprobación de la declaración de independencia, el Gobierno central obtuvo del Senado el respaldo para intervenir la autonomía. Y antes de todo esto, hay que recordar que Rovira fue quien pilotó, en su condición de portavoz de JxSí, el cambio del orden del día del tumultuoso pleno parlamentario del 6 y el 7 de septiembre, en el que fueron aprobadas las leyes de ruptura, la del referéndum y la de Transitoriedad Jurídica.

El caso es que la apuesta por la bilateralidad de ERC y JuntsxCat ha generado ya el rechazo en la CUP, que demanda no renunciar a la vía unilateral y seguir adelante con las medidas para construir la repuública catalana. Pese a todo, la secretaria general de ERC se ha mostrado convencida de que las tres candidaturas podrán llevar puntos en común del programa electoral: “Las negociaciones van en la buena línea”, ha asegurado y ha añadido: “Estamos acordando los objetivos políticos de las candidaturas para que la coordinación sea máxima. Cuando tengamos el acuerdo definitivo lo presentaremos conjuntamente”.

Para los republicanos lo que saldrá de las urnas es un “contrato multilateral” de los ciudadanos con el partido que gane. La también ‘número dos’ de ERC a las elecciones ha pedido al Gobierno central que se comprometa a “aceptar el resultado democrático” del 21-D si ganan los independentistas, para luego entablar un diálogo que permita cumplir la voluntad de los catalanes. Para ERC, respetar los resultados significa poner fin al 155 y a la intervención de las finanzas de la Generalitat. Además, Rovira ha reclamado la liberación de los soberanistas que están en la cárcel.

La republicana ha Insistido en que de los comicios deberá salir una “vía de diálogo y negociación” entre el Gobierno central y la Generalitat, pese a las profundas discrepancias recientes. De todas formas, ella prefiere utilizar el término “multilateralidad”, como expresión del mandato colectivo que el próximo Govern reciba a través de las urnas, que el de “bilateralidad”. “El día 22 de diciembre más que nunca el Gobierno central se verá con la obligación de aceptar el juego democrático”, ha pronosticado.

De cara a ese diálogo, Rovira incluso extrae cierta rentabilidad a sus polémicas declaraciones en las que aseguró que el Estado amenazó con “muertos en la calle” si se proseguía con el proceso independentista. A su juicio, esta polémica ha servido para que el Estado renuncie de forma expresa a abordar el conflicto catalán con violencia: “Si de algo ha servido toda esta polémica es para que el Gobierno español haga declaraciones de que estas amenazas no son verdad, de que ellos no planean el uso de la violencia extrema en contra de los ciudadanos”. Es decir, la republicana cree que sus palabras han generado una dinámica positiva por la que se ha descartado el uso de la violencia: “Es una buena noticia que la violencia extrema no esté encima de la mesa y estemos más cerca del diálogo y de la negociación”.

Preguntada por un posible pacto con el PSC tras los comicios, Rovira lo ha considerado difícil porque ha afirmado que “la única cosa” que tienen en común ERC y el partido de Miquel Iceta es que no quieren hacer presidenta de la Generalitat a la líder de C’s, Inés Arrimadas. Sobre el resto, ha criticado que los socialistas catalanes forman parte de “un bloque clarísimo a favor” de la aplicación del 155 en Catalunya que ha supuesto, a su juicio, un ataque al autogobierno catalán y ha convertido en presidente de esta comunidad a Mariano Rajoy.