La UE y China respaldan la búsqueda de una solución negociada a la crisis rohinyá

La Unión Europea y China respaldaron este fin de semana las gestiones llevadas a cabo por el Gobierno de Bangladesh para encontrar una solución negociada al problema de los refugiados rohinyás mediante un acuerdo con Birmania (Myanmar).

La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, visitó este domingo el principal campo de refugiados rohinyás, situado en el sureste de Bangladesh, donde subrayó que la UE ayudará a que los dos países lleguen a un acuerdo. “Apoyaremos esta negociación, les animaremos y ayudaremos a encontrar una solución sostenible, una solución humana, una solución digna”, dijo Mogherini a la prensa en compañía de los ministros de Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, y Suecia, Margot Wallström.

Mogherini continuará este lunes su gira asiática en Birmania, donde se reunirá, en el marco de la reunión de ministros de Exteriores del foro Asia-Europa (ASEM) con la líder de facto del Gobierno birmano, Aung San Suu Kyi, con la que tratará la crisis rohinyá.

“Deseamos encontrar el modo de ayudar a encontrar una solución sostenible” a la crisis, señaló la jefa de la diplomacia europea, después de que más de 600.000 miembros de esta minoría musulmana huyeran a Bangladesh tras el último estallido de violencia en la vecina Birmania el pasado 25 de agosto.

Mogherini subrayó que desde la Unión Europa están “al tanto de la difícil situación que la comunidad local y Bangladesh atraviesan para albergar a un número tan grande de gente traumatizada”, por lo que señaló que seguirán apoyando con ayuda humanitaria a Bangladesh y buscarán el modo de que la comunidad internacional haga lo mismo.

Según la jefa de la diplomacia europea, los rohinyás viajaron hasta Bangladesh “con terribles historias a sus espaldas, especialmente las mujeres y niños extremadamente jóvenes”. “Lo que más me impactó como madre fue ver a tantos niños pequeños cuidando a otros niños incluso más pequeños que ellos, lo que significa que tenemos que ayudar a generaciones enteras”, sentenció Mogherini.

El viaje de Mogherini a Bangladesh se produjo un día después de que el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, se reuniera en Dacca con su homólogo bangladesí, Mahmood Ali, en un encuentro en el que señaló que, “como amigo, China ayudará a resolver” la crisis.

El jefe de la diplomacia china “remarcó la importancia del continuo diálogo y consultas entre Bangladesh y Myanmar (…) y recordó que Bangladesh está sufriendo las peores consecuencias del flujo de refugiados rohinyás”, según un comunicado del Ministrio de Exteriores bangladesí.

Por su parte, Ali señaló que Bangladesh prosigue su “compromiso” de diálogo con Birmania para tratar de encontrar “una solución al problema”. “Esperamos el respaldo de China para el pronto retorno de los rohinyás con dignidad y seguridad a su patria en Myanmar”, sentenció el ministro de Exteriores bangladesí.

En un fin de semana repleto de encuentros al más alto nivel, Ali se reunió también este domingo con el ministro de Exteriores nipón, Taro Kono, que aseguró que “Japón apoyará el regreso de los nacionales de Myanmar a su patria”, según un comunicado del Gobierno bangladesí. Kono también anunció que “Japón extenderá su ayuda humanitaria” a Bangladesh en 15 millones de dólares, lo que se suma a los 5 millones de dólares aportados ya con anterioridad.

En su último informe de situación difundido el pasado jueves, el Grupo de Coordinación Intersectorial de la ONU cifró en 620.000 los rohinyás llegados a Bangladesh desde hace más de dos meses y medio.

La crisis de los rohinyás comenzó el pasado 25 de agosto, tras un ataque de un grupo insurgente de esta comunidad musulmana contra instalaciones policiales y militares en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una campaña que aún continúa.

Birmania no reconoce a los rohinyás como una comunidad de ese país y los considera bangladesíes, mientras que Bangladesh, donde ya antes de esta crisis vivían unos 300.000 miembros de esta minoría, los ha tratado siempre como extranjeros.