Análisis urgente: La sorprendente muerte del fiscal que luchó contra el secesionismo

La sorprendente e inesperada muerte del fiscal general del Estado José Manuel Maza ( Madrid 1951) en Buenos Aires , donde asistía a una Asamblea de fiscales de Latinoamérica , ha conmovido  al mundo judicial y político por las extrañas circunstancias de su fallecimiento (una infección renal que ha  terminado en septicemia, por el poco tiempo que llevaba en el cargo porque, hasta ahora, no había padecido ningún tipo de enfermedad y por el protagonismo que ha tenido en el secesionismo y contra los que han promovido la declaración  de independencia y la proclamación de la Repúplica catalana el pasado 27 de octubre.

A solo unos  días que este cronista , junto con otros  periodistas, almorzaba con el señor Maza y nada indicaba que estaba enfermo. Es más , era un día clave en el que Oriol Junqueras y siete de los consejeros de la Generalitat  estaban a punto de comparecer ante la Audiencia Nacional y nada indicaba la mínima preocupación o nerviosismo. Amable, relajado, conocedor perfecto de la querella que había presentado por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, en ningún momento de la comida dio la impresión de parecerse al retrato que habían dibujado de èl algunos medios, hasta el punto de dar la impresión de estar muy en desacuerdo con la decisión por parte de la oposición de reprobarle por el nombramiento de Moix como fiscal anticorrupción, al que seguía defendiéndo.

Según círculos jurídicos que creen conocer las claves de su nombramiento tras la decisión de no renovar a la anterior fiscal general  Consuelo Madrigal, el Ministro de Justicia Rafael Catalá pensó en Manuel Marchena, magistrado del Tribunal Supremo, Sección segunda, como sucesor de Madrigal y que fue el propio Marchena el que dio el nombre de Maza, conocido del Ministro de Justicia desde hace 14 años. Maza fue nombrado fiscal general del Estado en noviembre de 2016, una de las primeras decisiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy, solo una semana después de la toma de posesión de todos los ministros. Maza, en ese momento era magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, tenía 66 años y era miembro de la Carrera Judicial desde 1975 y de la Fiscal desde 1978. Desde febrero de 2002, era magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

Se desconoce si dadas las circunstancias de su repentina muerte, antes de entrar en estado de coma, le será realizada la autopsia.