Putin carga contra la UE por su “doble rasero” en Cataluña y Kurdistán

El presidente de Rusia acusa a la UE de de alentar el separatismo catalán por "aplaudir" en su día la independencia de Kosovo

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó este jueves que el conflicto en Cataluña “debe ser resuelto en el marco de la ley española”, y culpó al “doble rasero” de los países occidentales de las crisis abiertas tanto en el Kurdistán como en Cataluña.

“La posición de Rusia es conocida: todo lo que ocurre es un asunto interno de España y debe ser resuelto en el marco de la legislación española, de conformidad con las tradiciones democráticas”, dijo Putin en una intervención en el club internacional de debate “Valdái”. El jefe del Kremlin añadió que sabe además que el Gobierno de España “adopta pasos en esa dirección”.

Putin aprovechó también, no obstante, para criticar “el doble rasero” de algunos países occidentales que en su día apoyaron la “desintegración” de otros Estados.

“Resulta que para algunos de nuestros colegas hay luchadores buenos por la libertad y hay separatistas que no pueden defender sus derechos ni con la ayuda de mecanismos democráticos“, dijo el jefe de Kremlin

Putin destacó que, en relación a Cataluña, la Unión Europea y una serie de países condenaron de manera unánime a los partidarios de la independencia, “pero en su tiempo de hecho saludaron la desintegración de una serie de Estados, sin ocultar su alegría por ese hecho”.

El jefe de Estado ruso ha afirmado que los países europeos apoyaron la independencia de Kosovo “guiados por una coyuntura política y el deseo de complacer al hermano mayor en Washington” y con ello “provocando semejantes procesos en otras regiones de Europa y del mundo”.

Kosovo declaró su independencia en 2008 y solo cinco países de la UE siguen sin reconocerla: España, Eslovaquia, Grecia, Rumanía y Chipre. Tampoco lo reconoce Serbia, ni la propia Rusia ni otros países como China o India.

La situación en España, dijo el presidente ruso, “muestra cuán frágil puede ser la estabilidad en un Estado próspero y consolidado”. “¿Quién hace poco podía esperar que el debate sobre el estatus de Cataluña, que tiene una larga historia, podría desembocar en un grave crisis política?”, agregó.