Premios Princesa de Asturias 2017

Felipe VI: “España hace frente a un inaceptable intento de secesión que se resolverá por sus instituciones”

El Rey ha asegurado este viernes que Cataluña "es y será una parte esencial" de España, cuyas "legítimas instituciones democráticas" resolverán el "inaceptable intento de secesión" dentro del respeto a la Constitución. Felipe VI ha reafirmado la fortaleza del Estado ante el desafío independentista durante su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo. El mensaje lo ha pronunciado en presencia del jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, y de las tres máximas autoridades de la UE, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el de la Eurocámara, Antonio Tajani, que han recogido el Premio a la Concordia concedido a la UE.

“Ningún proyecto de futuro se puede construir basándose en romper la convivencia democrática. Ningún proyecto de progreso y libertad se sustenta en la desafección, ni en la división, siempre dolorosa y desgarradora de la sociedad, de las familias y de los amigos. Y ningún proyecto puede conducir al aislamiento o al empobrecimiento de un pueblo”, ha advertido el Rey ante el plan independentista.

La intervención del jefe del Estado ha sido la primera desde el mensaje extraordinario que dirigió a los españoles el pasado 3 de octubre, dos días después de la votación ilegal, y llega en víspera de que el Gobierno apruebe la aplicación del artículo 155 para poner freno al proyecto de ruptura en Cataluña.

España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional y lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas, dentro del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principios de la democracia parlamentaria”, ha proclamado don Felipe en su alocución.

Lejos de que el desafío independentista desgaje el país, el Rey ha garantizado que la España del siglo XXI, “de la que Cataluña es y será una parte esencial”, debe basarse “en una suma leal y solidaria de esfuerzos, de sentimientos, de afectos y de proyectos”. Una suma, ha proseguido, que “siga alimentando nuestra vocación universal, nuestro legítimo orgullo de pertenecer a la gran realidad democrática que es Europa”.

Don Felipe ha entablado un paralelismo entre el proyecto europeo y el de una España “cimentada en el deseo sincero de convivencia y de entendimiento, en el respeto de las normas y de las reglas de la democracia, en reconocer con grandeza y generosidad los errores del pasado para no caer de nuevo en ellos”.

Apelando a lo que fue la Transición, el Rey ha subrayado que la democracia se cimentó en una España en la que todos los ciudadanos, al margen de su procedencia o ideología, tuviesen “la oportunidad de encontrar su lugar en paz y libertad, sin temores, ni miedos a la imposición, ni la arbitrariedad, alejados del rencor y las fracturas”.

Una España “abierta y solidaria” en la que “pudieran reconocerse todos y cada uno de los españoles” y en la que los pueblos que la integran “viesen protegidas, reconocidas y respetadas sus lenguas, sus culturas, sus tradiciones y sus instituciones”. Incidiendo en el actual momento que vive el país, don Felipe ha exhortado a tener siempre presentes estos ideales, “como los que estuvieron en la razón de ser de la UE”.

“Por eso Europa, la Unión Europa, forma parte del ser de esa España y transciende a los Estados con respeto a todas nuestras identidades y sensibilidades. Una Unión que dé respuesta a la modernidad, que indudablemente avanza hacia una mayor integración y convergencia. Ése es el signo de nuestros tiempos, del mundo en que vivimos”, ha sostenido.

En la gala de los Premios que más carga política ha tenido de los últimos años, don Felipe ha remarcado que “los españoles no olvida, ni olvidarán”, que la UE ha sido siempre una referente en el origen y la consolidación de la democracia.

Dirigiéndose a Juncker, Tajani y Tusk, a los que ha agradecido su presencia en el Teatro que simboliza el compromiso, el apoyo y la solidaridad de la instituciones europeas con el sistema constitucional español, les ha dicho que “pueden estar seguros” de que la UE encontrará en España “un país esencial de apoyo y lealtad ante los nuevos desafíos que juntos” se han de afrontar.

Un camino que debe recorrerse “acompañados de la razón, la palabra y el respeto a las reglas de convivencia” y de los tres principios europeos “indisociables”, como son la democracia, los derechos fundamentales y el Estado de derecho, ha destacado el Monarca. Ha admitido que en los tiempos “duros y difíciles” que se atraviesan, es necesario “más que nunca” reivindicar los principios democráticos en los que se sustenta la convivencia.

“Son tiempos para la responsabilidad. Nuestros ciudadanos lo merecen. Unos ciudadanos que desean convivir y progresar en paz y que diariamente ofrecen un ejemplo de sacrificio, entrega y compromiso con su país”, ha concluido.

Además de Rajoy, a la ceremonia han asistido a la ceremonia varios ministros, el presidente de Asturias, Javier Fernández, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, mientras que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha ausentado.

Felipe VI ha dedicado la primera parte de su discurso a hablar de los Premios Princesa de Asturias y a reconocer, uno a uno, la trayectoria de los galardonados, de los que ha dicho sentirse “profundamente orgullosos”.

No obstante, ha dedicado sus primeras palabras a expresar su solidaridad con Galicia, Asturias, Castilla y León y también Portugal después de los incendios sufridos en los últimos días.

Mensaje de apoyo de la UE

Los líderes de las instituciones europeas han trasmitido este viernes un mensaje nítido de apoyo a la democracia española y al Estado de derecho ante el reto independentista de Cataluña durante la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias en la que la UE ha recibido el galardón de la Concordia.

Jean Claude Juncker, Antonio Tajani y Donald Tusk, han coincidido en mostrar su respaldo a las normas legales como fundamentos básicos de la Unión y de sus países miembros tras recibir el galardón de mano del Rey Felipe VI. Los tres han enfocado así sus intervenciones ante el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que viajó desde Bruselas para acompañar a los líderes comunitarios 36 años después de que un jefe del Ejecutivo asistiera por última vez a la entrega de los Premios.

El gesto de Juncker, Tajani y Tusk de acudir a Oviedo para recoger el galardón ha sido agradecido por el Rey al entender que simboliza el compromiso, el apoyo y la solidaridad de Europa con el sistema constitucional español y les ha dicho que “pueden estar seguros” de que la UE encontrará en España “un país esencial de apoyo y lealtad ante los nuevos desafíos que juntos” se han de afrontar.

Frente a los que “siembran la discordia ignorando voluntariamente las leyes”, Tajani ha subrayado que, mientras el derecho no se cambie, respetarlo “no es una opción: es una obligación” tras advertir de que en la UE, “a nadie se le ocurre saltarse las normas aprobadas entre todos”.

“La Unión Europea no tiene una policía que tenga que ejecutar las decisiones judiciales. No es necesario. Cuando el Tribunal de Justicia dicta una sentencia, se aplica y punto”, ha dicho tras defender los valores fundacionales de la UE: “la libertad, la democracia, la igualdad, el respeto al Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos entre otros”. “En estos tiempos en que los egoísmos nacionalistas salen a flote”, ha recordado que la UE representa solidaridad y que en Europa “también hay contribuyentes netos”, pero ha incidido en que “la prosperidad de todos beneficia igualmente a los que aportan”.

Por su parte, Juncker, que ha iniciado su discurso en español y en el que se ha dirigido en inglés en tono humorístico a Rajoy –“Mariano, I’m talking to you (te estoy hablando)”-, ha considerado que la fuerza de la UE se fundamenta “en la regla del Derecho” que permite construir un espacio donde sentirse protegido y que sus ciudadanos vivan en armonía “respetando todas las diferencias”.

Además, ha recordado que España “ha conocido todos los tormentos y las dificultades que han marcado el ritmo de la evolución europea en el siglo XX” hasta convertirse “en una fuerza motriz de Europa”. “El lugar de España es y seguirá siendo estar en el corazón de Europa; sin España, Europa sería mucho más pobre”, ha apuntado Juncker tras reconocer su admiración por la labor europeísta iniciada por el rey Juan Carlos I y continuada ahora por don Felipe.

En la misma línea se ha pronunciado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para advertir de que el diálogo es mejor que el conflicto, que la ley tiene que ser respetada por todos los que participan en la vida pública y que la armonía es mejor que el caos.

Tusk ha recordado a su compatriota premiado, el poeta Adam Zagajewski (Letras), al que conoció cuando luchaba contra el régimen comunista de Polonia y que, pese a ser golpeado y encarcelado antes de exiliarse, nunca renunció a la idea de que la violencia no resuelve nada y que el diálogo es siempre mejor que el conflicto.

Tanto Juncker como Tajani han cerrado sus discurso dando vivas a España y a Europa tras celebrar el máximo responsable de la Comisión la “visión hermosa” que había supuesto para él contemplar las calles de Oviedo plagadas de banderas españolas como las que el presidente de la Eurocámara ha asegurado conservar en su despacho de Bruselas.

Además de la Unión Europea este año han sido distinguidos Les Luthiers en la categoría de Comunicación y Humanidades; William Kentridge (Artes); Hispanic Society of America (Cooperación Internacional); All Blacks (Deportes); Karem Armstrong (Ciencias Sociales); Adam Zagajewski (Letras); y Rainer Weiss, Kip S. Thorne y Barry C. Barish (Investigación Científica y Técnica).

Protestas ante el Teatro Campoamor

Cientos de manifestantes han participado en la Plaza de la Escandalera en una concentración contra la monarquía y la entrega de los Premios Princesa de Asturias. Los manifestantes han recibido con abucheos a los monarcas y a los invitados a la ceremonia mientras que a pocos metros, en el Paseo de los Alamos, se sumaba, por primera vez, una concentración por la unidad de España. Pese a todo, no se han producido incidentes.

Al igual que en pasadas ediciones, la convocatoria contra los Premios está organizada por el movimiento social Marchas de la Dignidad, a la que se sumaron otras entidades republicanas y asturianistas, por lo que se pudieron ver tanto banderas republicanas y banderas de Asturias con la estrella roja, además de la ya clásica pancarta de ‘Fartones’. Además, en la concentración participaron manifestantes de toda España para protestar contra le entrega del Premio Princesa de la Concordia a la Unión Europea.

Por otro lado, coincidiendo con el conflicto catalán y la posibilidad de una declaración de independencia en el Parlament, por primera vez se ha celebrado una concentración por la unidad de España. La misma, de convocante desconocido, tuvo lugar en el Paseo de los Álamos, a escasos metros de La Escandalera, donde cerca de un centenar de manifestantes portaron banderas de España, al igual que varias personas del público que esperaba la llegada de los Reyes enfrente del Campoamor.

Las marchas por la dignidad comenzaron la jornada con una concentración en la Plaza de la Constitución, junto al Ayuntamiento de la capital asturiana, para proseguir con lo que denominaron como ‘pasacalles de la vergüenza’ hasta la Escandalera entorno a las 17.00 horas, donde una valla y el dispositivo policial obligaron a los manifestantes a colocarse detrás de la fuente de la plaza, como ya ocurrió el año pasado.

Además, la policía nacional impidió el acceso de los manifestantes más allá de esta zona, aunque facilitaba el paso a las personas que querían acceder a la parte más cercana de La Escandalera al Teatro Campoamor para ver la llegada de los Reyes en las vallas.

En la Escandalera, junto a los manifestantes, estaban representantes políticos como los diputados autonómicos de Podemos Lucio Montejo y Héctor Piernavieja, trabajadores de Duro Felguera y Liberbank o el colectivo de Trabayadores en Llucha y había multitud de banderas de la república y independentistas de Asturias, Cataluña y Galicia, además de pancartas con lemas a favor de los refugiados y la lucha obrera.

Por otro lado, se realizó un simulacro de referéndum a favor de la república asturiana y se gritaron consignas a favor de la independencia de Asturias, contra la monarquía y Rajoy, por la “llibertá de los presos políticos” o que afirmaban que “L’Asturies obrera ta na Escandalera”.

Al otro lado de la calle Uría, los manifestaban a favor de la unidad de España gritaban consignas a favor de la monarquía y la unidad de España mientras sonaba música militar. Los concentradas portaban banderas de España acompañados de dos banderas de Asturias y una de la Unión Europea.

Las dos concentraciones estaban separadas por el dispositivo policial y una calle Uría cortada y vallada, por lo que no se produjeron incidentes. Sin embargo, mientras unos abucheaban a los Reyes o al presidente del Gobierno Mariano Rajoy, que ha acudido por primera vez a los galardones, otros vitoreaban a los monarcas y a los políticos a su llegada al Campoamor.

Unas consignas a favor y en contra que tapaban los sonidos de las bandas de gaitas que recibían a los invitados y autoridades. Y mientras tantos, centenares de curiosos, algunos con banderas de España y carteles de ‘Viva España. Viva Cataluña’ se agolpaban en las vallas para ver la entrada de los asistentes a la ceremonia.

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