El trágico accidente del Eurofighter ensombrece la fiesta del 12-O marcada por la crisis catalana

Los Reyes han presidido este jueves en Madrid el desfile de la Fiesta Nacional, al que han asistido el Gobierno en pleno, encabezado por Mariano Rajoy, y la mayoría de líderes políticos. El acto se ha convertido este año en una reivindicación de la unidad de España por el desafío soberanista de Cataluña, que se encuentra en su máximo apogeo. Al final, se ha visto deslucido por el accidente del Eurofighter que había participado en el desfile y en el que ha muerto el piloto.

El avión siniestrado, que volvía a la base aérea albaceteña de Los Llanos tras participar en Madrid en los actos con motivo del Día de la Fiesta Nacional, se ha estrellado, por causas que se desconocen, cerca de la base aérea, en la zona de La Pulgosa. Poco después, se ha confirmado el fallecimiento del piloto, que no ha podido saltar a tiempo del aparato. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, han abandonado enseguida la recepción ofrecida por los Reyes con motivo de la Fiesta Nacional para desplazarse a la base de Los Llanos.

El piloto fallecido es el capitán del Ejército del Aire Borja Aybar. Defensa ha informado también en un comunicado de que el accidente se produjo “en la maniobra de aproximación para aterrizar” a las 12:09 horas. El aparato pertenecía al Ala 14 del Ejército del Aire. Defensa ha confirmado también que no hay ninguna otra víctima como consecuencia del accidente, que ha generado una importante columna de humo.

El avión regresaba a la base de Los Llanos después de participar en el desfile militar del 12-O, el acto central de la Fiesta Nacional, que ha comenzado con la llegada de los Reyes a la madrileña plaza de Lima, donde han sido recibidos con aplausos y gritos de “viva España” y “viva la Corona” de miles de personas.

La asistencia este año ha reventado todos los récords, precisamente porque el desasosiego provocado por el órdago secesionista ha hecho más necesaria que nunca una demostración de apoyo a las señas de identidad españolas. Se calcula que miles de personas han llenado los laterales del Paseo de la Castellana durante los dos kilómetros del recorrido del desfile. Otro detalle importante es que nunca como hasta ahora se habían visto tantas banderas de España en manos de los asistentes por esa misma necesidad de afirmar la identidad española frente al desafío secesionista.

La crisis desatada por los independentistas catalanes ha estado muy presente en la recepción del Palacio Real posterior al desfile, en la que el tema de todos los corrillos ha sido la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, un mecanismo que activó el miércoles el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando envió un requerimiento al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, solicitándole que aclare si el martes declaró la independencia de Cataluña en el Parlament.

Si antes del lunes, que es cuando concluye el plazo para que Puigdemont conteste a esa pregunta, la respuesta es no, el Ejecutivo no activaría la segunda fase del artículo 155 de la Constitución y se volvería al escenario previo al pleno del Parlament que aprobó la ley del referéndum, el que se celebró los días 6 y 7 de septiembre. “La pelota está en su tejado”, es la tesis dominante en el Gobierno, que destaca la importancia del acuerdo alcanzado con el PSOE porque “transmite una imagen de seriedad al país”.

Y, por supuesto, ni se contempla la búsqueda de mediaciones internacionales, a la que tan entregado está un Puigdemont convencido de que así tendría el aval exterior del que carece, porque “la mejor mediación” es la del Congreso de los Diputados. De momento, sin embargo, Puigdemont no da muestras de estar dispuesto a avenirse a razones.

Por lo demás, al desfile de la mañana han asistido el Gobierno en pleno, encabezado por Mariano Rajoy -salvo el ministro de Economía, Luis de Guindos, que se encuentra en Washington-, las más altas autoridades del Estado y la mayoría de líderes políticos. Junto a Felipe VI, con el uniforme de capitán general del Ejército del Aire, y doña Letizia, con vestido de chaqueta y falda en tonos grises, se han situado sus hijas la princesa Leonor y la infanta Sofía.

Los cientos de personas presentes en el recorrido han aplaudido el paso del Rolls Royce que trasladaba a los Reyes a la tribuna principal y se han escuchados vivas al Rey, a la Monarquía y a España, así como “Puigdemont a prisión”. El acto ha consistido en un homenaje a los caídos y un desfile terrestre y aéreo por el paseo de la Castellana, en el que participan unos 3.900 efectivos, entre militares de los tres Ejércitos, guardias civiles, policías y Guardia Real.

En la tribuna de autoridades políticas se han sentado dirigentes políticos como el socialista Pedro Sánchez y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. También han acudido todos los presidentes autonómicos, salvo los de Cataluña, Carles Puigdemont, del País Vasco, Iñigo Urkullu, y de Navarra, Uxue Barkos, que tradicionalmente no acuden.

Después de izarse la bandera bajada por un paracaidista y de que el Rey haya pasado revista a las tropas, ha comenzado el homenaje a los caídos, que en esta ocasión ha estado dedicado al recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas de Cataluña. Los fallecidos han estado representados en la ofrenda floral por los embajadores de sus países de origen: Argentina, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Italia, Portugal, Reino Unido y Australia. A continuación se ha iniciado el desfile aéreo, al que ha seguido el terrestre, que ha contado este año con la novedad de la participación de la Policía Nacional por primera vez desde hace más de 30 años.

Cientos de personas, con banderas de España, llenaban desde casi dos horas antes de comenzar el desfile el paseo de la Castellana, entre la plaza de Cuzco y la calle Raimundo Fernández Villaverde, con una distancia de 1,8 kilómetros. El Ministerio de Defensa ha organizado este año la conmemoración de la Fiesta Nacional más de 120 actos por toda España, bajo el lema “orgullosos de ser españoles”.

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