Rajoy no renuncia a aplicar los instrumentos del Estado de Derecho sin aclarar cuáles ni cuándo

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sigue sin moverse de la postura que ha mantenido en las últimas semanas ante la deriva cada vez más radicalizada de la situación en Cataluña. En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, el presidente ha reiterado la velada amenaza sobre la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, sin acabar de concretarla. “Sin renunciar a ninguno de los instrumentos de nuestro Estado de Derecho, mi actuación estará guiada siempre por la prudencia y la proporcionalidad”, se ha limitado a decir.

La declaración institucional de Rajoy ha sido un llamamiento a la calma ante la deriva de los acontecimientos que se ha producido este miércoles, a raíz de la gran operación contra sedes y cargos de la Generalitat sospechosos de colaborar activamente en la preparación del referéndum del 1 de octubre y de estar malversando dinero público en ese empeño. Todo ello ha degenerado en una movilización ciudadana que los partidos y entidades secesionistas pretenden sostener durante los próximos días. Y todo ello instigado desde la propia Generalitat y desde formaciones como Podemos, para las que Rajoy ha tenido también unas palabras: “A quienes aprovechan el órgano independentista para agitar la calle les advierto que tendrán que responder ante los españoles de su deslealtad en un momento tan decisivo de la vida política".

"No sigan adelante, no tienen ninguna legitimidad, regresen a la ley y a la democracia", ha pedido el jefe del Ejecutivo que ha reclamado a los dirigentes catalanes que “cesen en sus actuaciones ilegales. Saben que este referéndum ya no se puede celebrar. Ahora es ya una quimera imposible”. El presidente ha reiterado el mensaje de que el referéndum "nunca fue legal y legítimo" por lo que ha advertido a sus promotores de que están "a tiempo de evitar males mayores".

"Lo que está en juego no es una demanda política, está en cuestión el propio fundamento de la democracia, el Estado de derecho ha actuado y seguirá actuando" ha subrayado Rajoy, quien ha insistido en que para cada ilegalidad y vulneración de la ley habrá una respuesta "firme, proporcionada y rigurosa". Y ha añadido en los últimos días se ha demostrado que España es un "Estado democrático y de derecho" que tiene los mecanismos e instrumentos necesarios para impedir que quienes infringen las normas básicas no puedan hacerlo. Mecanismos también, ha apostillado, para exigir responsabilidades a quienes "con tanta imprudencia" están poniendo en "grave riesgo" la convivencia.

En este punto, el presidente ha recordado que hace unos días garantizó que el Estado de Derecho no fallaría y que nadie vacilaría, ni Gobierno, ni Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ni fiscales, ni jueces, ni tribunales, a la hora de cumplir con su deber, y ha subrayado que todos ellos están defendiendo los derechos de todos los españoles, incluidos los catalanes. Una vez más, ha recalcado que nadie puede pretender situarse por encima de la ley, y que la desobediencia por parte de un poder público es todo lo contrario a la democracia y un ataque a la raíz de la convivencia.

Rajoy, en línea con lo que vienen señalando otros dirigentes políticos, ha advertido de que a lo largo de la historia muchos regímenes democráticos han utilizado el voto ciudadano para intentar legitimarse. "Votar sólo es sinónimo de democracia cuando se hace de acuerdo con la ley y con respeto a los derechos de todos. No se puede votar para incumplir la ley; se vota -ha precisado- para cambiarla por métodos lícitos".

En referencia a PSOE y Ciudadanos, ha agradecido la colaboración de los partidos "que saben que este es el momento de proteger a la nación y no de ponerla en duda". "No entiendo su actitud como un apoyo al Gobierno, sino como un compromiso con España, con su democracia y con el conjunto de los españoles", ha recalcado antes de calificar de "imprescindible" esa unidad de los partidos constitucionalistas. Una unidad que cree que es el mejor respaldo que se puede brindar a alcaldes, concejales, funcionarios y policías locales de Cataluña "que están siendo amenazados, insultados y acosados por el simple hecho de negarse a incumplir la ley".

El jefe del Ejecutivo ha explicado por la mañana a Pedro Sánchez y a Albert Rivera, a quienes ha convocado por separado en el Palacio de la Moncloa, todas las actuaciones que han tenido lugar en Cataluña para frenar el referéndum ilegal. Tanto el PSOE como Ciudadanos han respaldado las detenciones llevadas a cabo por orden judicial. De hecho, poco antes de la declaración del presidente, el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha hecho otra desde la sede de la calle Ferraz para pedir al Gobierno de la Generalitat que desconvoque el referéndum del 1 de octubre, que no tiene "posibilidades de llevar adelante" y está "provocando una fractura social tremenda" y abra una vía de diálogo.

Ábalos ha hecho hincapié en que el referéndum no tiene "garantías" ni "respaldo legal" ni "el mínimo que exige un hecho democrático como es el de votar". Según ha explicado, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho al jefe del Ejecutivo durante la reunión que ambos han mantenido que su partido seguirá apoyando al Gobierno "en el cumplimiento de la ley" y para "preservar el Estado de derecho con todo lo que comporta", incluido el "sostenimiento del autogobierno catalán". Asimismo, le ha pedido que "todas las medidas" que se adopten para preservar el estado de derecho sean "mesuradas" y "proporcionadas" para que "no provoquen un daño mayor que el que se quiere evitar".

El presidente justifica la última macrooperación policial

Horas antes de su comparecencia en Moncloa, el presidente ha hablado en los pasillos del Congreso de la macrooperación policial que se estaba llevando a cabo en ese momento y de las reacciones de los independentistas que ya se habían empezado a producir. "No hay ningún Estado democrático en el mundo que acepte lo que están planteando estas personas; estaban avisados, sabían que el referéndum no se podía celebrar porque es liquidar la soberanía nacional y el derecho que tienen todos los españoles a decidir lo que quieren que sea su país", ha subrayado. En opinión del jefe del Ejecutivo, "si en España no se cumple la ley lo que habrá será injusticia, arbitrariedad, y la ley del más fuerte, y eso sinceramente no lo podemos aceptar de ninguna de las maneras".

También en ese momento y ante la dimensión que está tomando la crisis institucional catalana, Mariano Rajoy ha pedido "una rectificación" al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al que ha instado a cumplir la ley y dar "marcha atrás" a un reto independentista que ha calificado de "disparate que no conduce a parte alguna". No ha querido Mariano Rajoy hacer comentarios sobre las palabras que le ha dedicado Gabriel Rufián en la sesión de control del Congreso, donde le ha pedido que sacara sus "sucias manos" de Cataluña.

Rajoy ha hecho hincapié en la gravedad de lo que está ocurriendo, que a su juicio supone "un intento de liquidar" la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Cataluña, y ha citado los plenos del Parlament en los que se convocó la consulta y que a su entender fueron "un ejemplo de lo que no se debe hacer nunca en un Parlamento democrático" y que carecen de precedentes. De hecho, ha apuntado que la tramitación de la llamada "ley de transitoriedad jurídica" se hizo de un modo "profundamente antidemocrático", en apenas tres horas, "pasando por encima de la ley" y "atropellando" los derechos de los diputados catalanes, a los que se impidió hablar.

El jefe del Gobierno ha defendido las medidas que se están adoptando para impedir el referéndum desde el Ejecutivo y el Poder Judicial, y ha afirmado que como hay "una gente" que está "saltándose la ley" y actuando contra la Constitución y el Estaut "lógicamente el Estado tiene que reaccionar". En todo caso, el presidente ha instado a los responsables de este desafío a "volver a la normalidad" y "al sentido común", puesto que el referéndum del 1-O, ha insistido, "no se puede celebrar", y ha confiado en que no "continúen con esta dinámica porque creo que no ayuda ni conduce a nada".

Al presidente de la Generalitat en concreto, Carles Puigdemont, le ha pedido que "cumpla la ley" porque, ha advertido, si "todos" tienen la obligación de cumplirla "con mucha más razón los gobernantes". Rajoy ha zanjado: "Lo que dice el sentido común y la razón, lo que es mejor para todos, para absolutamente todos, es que se dé marcha atrás a este disparate no conduce a parte alguna".

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