Indignación en México por la muerte de Mara, estrangulada y violada tras coger un Cabify

Mara Fernanda Castilla del estado mexicano de Veracruz tenía 19 años y estudiaba Ciencias Políticas en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep). La madrugada del pasado 8 de septiembre cogió un Cabify, su cuerpo apareció una semana después en un barranco con signos de haber sido estrangulada y violada presuntamente por el conductor que la recogió la noche en que desapareció. Su asesinato ha causado una ola de indignación en México, un país azotado por la lacra del feminicidio y la violencia contra las mujeres.

De acuerdo con la Fiscalía de Puebla, el único responsable es el conductor del vehículo, identificado como Ricardo “N”, quien en lugar de dejarla en su casa la llevó a un motel cercando donde la violó, golpeó y estranguló.

Como pruebas del delito, los teléfono de Mara y del detenido estuvieron en los mismos lugares tras la desaparición de la joven, incluso en casa del detenido, en Tlaxcala, agregó.

La fiscalía tratará de que el detenido sea juzgado por el delito de feminicidio, castigado con 60 años de prisión, así como de violación, privación de la libertad y robo.

El asesinato de esta joven estudiante ha llevado a la empresa de transporte Cabify a reforzar sus medidas de seguridad al tiempo que exigió “todo el peso de la ley” en contra del conductor responsable.

La firma anunció nuevas medidas con el objetivo de incrementar los “protocolos de seguridad”. Entre estas, aseguró que tomará “las medidas posibles para que solo los mejores conductores” puedan prestar sus servicios a través de la plataforma. Además, se incluirá dentro del perfil del usuario la opción de aportar datos de contacto de emergencia.

También buscará desarrollar “un botón de pánico que esté vinculado a los sistemas de emergencia de las autoridades policiacas” de la demarcación donde se preste el servicio. Este botón dentro de la plataforma tendrá como objetivo alertar en caso de situaciones inusuales y/o de riesgo para el usuario o conductor.

Se compartirá con las autoridades las listas de conductores que han sido dados de baja por algún comportamiento contrario a la ley.

Una sociedad harta de feminicidios

Por su parte, miles de mexicanas en distintas ciudades marcharon el domingo  contra los feminicidios tras la conmoción causada por el asesinato de Mara Fernanda Castilla. “¡Estoy herida! ¡Estoy furiosa”, gritaban este domingo al unísono las manifestantes desde las calles del centro de la Ciudad de México. “Pido a la justicia que no haya impunidad. Pero no solo que no haya impunidad, sino una sola mujer muerta por crímenes violentos y por el simple hecho de ser mujer”, dijo a Efe Beatriz Cossío, activista y abuela.

Algunas vestidas de luto, otras con cruces rosas, y la mayoría coreando los lemas “Vivas nos queremos” y “Ni una menos”, unas tristes consignas repetidas hasta la saciedad en un país donde asesinan un promedio de siete mujeres al día. Además, 63 de cada 100 mujeres de al menos 15 años ha padecido algún incidente de violencia, según el instituto de estadística de México.

Este crimen “refleja que el Estado ha incumplido, y mientras haya impunidad se manda un claro mensaje de que estos asesinatos, estos feminicidios, pueden seguir ocurriendo”, denunció a Efe la directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum.

El crimen de Mara se suma al de otros casos este año como el de Valeria, una niña de 11 años violada y asesinada en un transporte público del céntrico Estado de México, o el de Lesvy Osorio, que apareció ahorcada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un aparente suicidio repleto de incongruencias.

Esta muerte, en la que finalmente se imputó al novio de la joven Lesvy por no evitar el supuesto suicidio, popularizó la etiqueta #simematan en Twitter. Un “hashtag” que llegó a utilizar Mara, a modo de denuncia, cuatro meses antes de su propio asesinato: “#SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza”, escribió.