El independentismo arranca su campaña para el 1-O mofándose de los avisos del Gobierno

8.000 personas, según las primeras estimaciones, han abarrotado este jueves el Tarraco Arena donde se ha celebrado el acto con el que arranca la campaña para el referéndum de autodeterminación del 1 de octubre. La tónica general de los discursos ha sido el desprecio más absoluto hacia las medidas que se han tomado desde las instituciones del Estado para proteger la legalidad. Lo ha expresado a la perfección Carles Puigdemont con estas palabras: "¿Alguien cree sinceramente que el 1 de octubre no votaremos? ¿Qué país piensan que somos? ¿Qué gente piensan que somos los catalanes?". Y ha añadido: “¡Claro que votaremos!”

El recinto estaba lleno hasta la bandera y completamente entregado a la causa del independentismo, como cabía esperar de una convocatoria para promocionar el sí a la ruptura con España. Menos comprensibles han sido los mensajes de aversión y rechazo hacia todos los que no comparten su postura que han salpicado la mayoría de las intervenciones.

Uno de los principales destinatarios de esa inquina ha sido el alcalde de Tarragona, el socialista Josep Fèlix Ballesteros, que ha dejado claro que no colaborará con el referéndum. “Ese pase de pelota que nos ha puesto en el tejado de los alcaldes no tocaba”, dijo el lunes en referencia a las presiones de la Generalitat para que los principales ayuntamientos colaboren facilitando las votaciones que contravienen leyes y resoluciones judiciales. Y este jueves el público del Tarraco Arena le ha respondido con gritos de “Ballesteros dimisió”, además de los habituales de “Independència” y “Votarem”. Los presentadores, Oriol Grau y Txe Arana, también se han encargado de señalar a los alcaldes de Tarragona y Lleida por no estar dispuestos a facilitar locales para el referéndum del 1 de octubre.

Txe Arana, actriz y presentadora, ha celebrado en cambio el acuerdo al que han llegado el ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat para facilitar el voto en la capital catalana. Su primera intervención, como la de la presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia en la Diada, ha tenido alguna que otra alusión al “franquismo” que los independentistas ven en la actitud de los poderes y las instituciones del Estado hacia ellos por el simple hecho de defender la legalidad. “Me recuerda a tiempos pasados”, ha respondido cuando Grau le ha preguntado qué le parecía presentar un acto ilegal.

Neus Lloveras, la presidenta de la AMI, que se ha enterado este jueves de que la Fiscalía se ha querellado contra ella por los delitos de desobediencia, malversación y prevaricación que habría cometido al llevar a cabo “actos inequívocos de promoción y organización” de un referéndum “inconstitucional”, ha dicho a su llegada al acto que la querella evidencia que “hay un Estado en decadencia y sin valores democráticos”. Según Lloveras, las actuaciones judiciales contra los alcaldes que apoyan el 1-O, “que son más del 75 % de los Cataluña -ha recordado- son ataques contra personas que estamos trabajando en nuestros respectivos ayuntamientos al servicio de los ciudadanos, por lo que esto es lo último que podíamos esperar de este Estado español que tanto nos decepciona”.

“Quien tiene un problema no somos nosotros, quien tiene un problema es Mariano Rajoy”, ha proclamado Jordi Sánchez, presidente de la Asamblea Nacional Catalana, entre el delirio generalizado de los asistentes que han silbado con fuerza cuando se ha mencionado al presidente del Gobierno.

“Ya hemos ganado aunque ellos todavía no lo saben. Ahora lo que nos queda es ganar, ganar y volver a ganar. Ganar siempre”, ha exclamado el vicepresidente catalán y líder de ERC, Oriol Junqueras quien, por cierto, ha hecho trampa. Junqueras ha apelado a la última declaración del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, a quien se le ha ido la cabeza al hablar de Cataluña en una entrevista con Euronews. Sus portavoces se han encargado inmediatamente de rectificarle. Juncker ha dicho que si el resultado del referéndum fuera la victoria del Sí, lo acataría. La rectificación ha precisado que lo haría si el referéndum fuera lega y que el Ejecutivo comunitario pone por delante de todo lo que digan el Constitucional y el Parlamento español.

También ha mencionado una declaración de la Administración Trump, que ha considerado el conflicto catalán un “asunto interno” pero también ha dicho que “trabajará” con el “gobierno o entidad” que salga del referéndum del 1-O. La que ha afirmado tal cosa es a portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, a la pregunta de un periodista catalán en una comparecencia ante la prensa. Claro que Nauert ha admitido “no estar familiarizada” con las tensiones entre el Gobierno de Mariano Rajoy y el de Puigdemont.

Lo que no parece es que el independentismo vaya a dar su brazo a torcer, por muchas trabas que le pongan para llevar a cabo sus aspiraciones. El mensaje de Junqueras ha sido: “Llegamos a este momento más fuertes de lo que muchos habrían pensado y de los que muchos querrían, como lo demuestra que ante cada amenaza respondemos con más firmeza”.

El tono desafiante ha sido también la tónica en la intervención del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont: “¿Alguien cree que el 1 de octubre no votaremos? ¿Qué tipo de gente se piensan que somos los catalanes? En Cataluña somos demócratas”. El ‘president’ se ha mofado además de las advertencias sobre la ilegalidad del acto en el que estaba participando: “Dijeron que este acto no lo haríamos, pero lo hemos hecho. Y por la gente que hay fuera, lo podríamos hacer dos veces”. Puigdemont incluso ha buscado el diálogo con el público a quien a preguntado: “¿Que creéis que pasará el 1 de octubre”, a lo que ha recibido un ‘¡votaremos!’ largamente aplaudido por los miles de asistentes al acto.

Ante las informaciones periodísticas que este jueves apuntaban que uno de los mecanismo contra el referéndum sería cortar la luz de los colegios electoral, Puigdemont ha replicado que “en Cataluña no se corta la luz en los colegios electorales ni en los hogares de familias vulnerables”. Los soberanistas consideran que la clave del referéndum es que haya una alta participación, y Puigdemont ha pedido ir a votar y coger una papeleta para combatir “a los que quieren dejar a oscuras” a los catalanes, en alusión al Gobierno de Mariano Rajoy.

También ha reclamado que se dé credibilidad a su apuesta por el referéndum y su convicción de que se hará, y ha recordado: “Dijeron que no haríamos una Ley del Referéndum y la hemos hecho. Dijeron que no habíamos de firmar el decreto de convocatoria y lo hemos firmado todos los miembros del Govern”.

Los avisos de la Delegación del Gobierno

El acto se ha celebrado sin mayores problemas pese a que el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha lanzado una advertencia a Puigdemont y al responsable del Terraco Arena: si el primero abre la campaña para el referéndum del 1-O con un acto público y si el segundo cede la plaza de toros para hacerlo, ambos estarán cometiendo un delito. El acto ha sido convocado por PDeCAT, ERC, CUP, Demòcrates (una escisión de Unió) y Mes (una escisión del PSC) y es el pistoletazo de salida de una campaña que, conforme a las instrucciones de la Fiscalía, no debería poder celebrarse.

“Vamos a esperar que haya una rectificación por parte de los que están promoviendo estos actos que podrían ser constitutivos de delitos y por ese motivo se han enviado los requerimientos”, ha declarado Millo tras una reunión que se ha celebrado esta mañana en la subdelegación del Gobierno en Girona. “Todos los que tengan intención de colaborar para llevarlo a cabo (el referéndum) no deben hacerlo”, ha insistido Millo, además de recordar que todos los responsables políticos han sido informados de las consecuencias que tiene colaborar con la organización de este “referéndum ilegal”. A su juicio, “algunos interpretan estas notificaciones como una amenaza”, pero “es todo lo contrario, la amenaza es de aquellos que dicen querer saltarse las leyes”.

Antes de la comparecencia de Millo, la Delegación del Gobierno ha comunicado al Tarraco Arena que acoger el acto de inicio de campaña del referéndum es “ilegal”. Al parecer, así se lo trasladó la noche del miércoles el subdelegado en Tarragona, Jordi Sierra, mientras en Badalona (Barcelona) se procedía de la misma manera con los responsables del Teatre Principal, donde se ha previsto otro acto similar. El edificio de la Tarraco Arena Plaza es propiedad de la Diputación de Tarragona, pero su actividad la gestiona la empresa privada Agencia de Publicitat Internacional Catalana.

Millo, por su parte, ha evitado concretar si se tomarán medidas para impedir los actos que preparan las fuerzas independentistas, aunque sí ha subrayado que “el Gobierno actuará con serenidad ante toda acción encaminada a cometer un delito”. En este punto, ha echado mano de la palabra de moda entre los miembros del Gobierno: proporcionalidad. “Toda medida que se tome para cometer un delito va tener una respuesta proporcional”, ha señalado. El caso es que esta argumentación deja claro que no se descartan acciones de las policias para “impedir iniciativas para cometer un delito”, como pueden ser los actos de campaña.

En cambio, el conseller de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, ha rechazado la posibilidad de que se ordene a los Mossos actuar. Forn ha defendido la legalidad del acto de arranque de campaña en declaraciones a la emisora Rac1, donde ha señalado en relación con la posible intervención de la policía autonómica: “Espero que no pase, yo iré a este acto, se inscribe en un acto de libertad de expresión, creo que no debe haber ningún tipo de problema”. Sí ha confirmado que “hay más presencia de Guardia Civil y Policía Nacional. Se están moviendo por todo el territorio. Deben estar buscando urnas”.

El conseller de Interior también ha opinado sobre la orden a los Mossos de detener a los alcaldes que se nieguen a acudir a declarar ante la Fiscalía por el 1-O que se buscarán “soluciones para hacerlo de una manera absolutamente tranquila y correcta”.

Millo, mientras tanto, ha pedido al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que “sea honesto” y no engañe a la gente, la cual “no debe verse coaccionada a cometer un delito ni a participar en la comisión de un delito”. El delegado ha reclamado “una rectificación por parte de la Generalitat y de los que están promoviendo estos actos”, para que “todo vuelva a la normalidad”. “Si los dirigentes que hayan conducido a Cataluña a una situación así no rectifican, a partir del 2 de octubre ya no serán personas validas para poder dar una solución política a las cuestiones que nos afectan”, ha afirmado.

Ante el cierre de la web del referéndum impulsada por la Generalitat, Millo ha anunciado que “es una medida muy menor comparada con cualquiera de las que se pueda producir en un futuro” y que esta solo ha respondido a frenar “una campaña de publicidad sobre un referéndum que es ilegal”.

RELACIONADO