Corea del Norte acelera su programa nuclear tras las sanciones de la ONU

Pyongyang califica de "provocación atroz" los castigos y afirma que sólo servirán "para fortalecer" sus decisiones

Corea del Norte calificó este miércoles de “provocación atroz” y “bloqueo económico a gran escala” el último programa de sanciones impuestas de manera unánime por el Consejo de Seguridad de la ONU al régimen de Pyongyang por su más reciente prueba nuclear y anunció que acelerará el programa para dotarse de armamento atómico.

El Ministerio de Exteriores norcoreano aseguró en un comunicado publicado por la agencia estatal KCNA que las sanciones son “producto de una provocación atroz destinada a privar a la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial de Corea del Norte) de su legítimo derecho a la autodefensa y a sofocar por completo a su Estado y a su pueblo mediante un bloqueo económico a gran escala”.

El comunicado, que rechaza “categóricamente” las sanciones propuestas por EEUU, apunta además que estas sirven para que Pyongyang “verifique que el camino que adoptó era absolutamente correcto” y para “fortalecer su determinación en ese sentido hasta que esta lucha haya llegado al final”.

Por ello, Corea del Norte asegura que “redoblará sus esfuerzos para incrementar la fortaleza que permite proteger la soberanía y el derecho a existir” acelerando su programa nuclear.

El comunicado señala además que para mantener “la paz y la seguridad en la región” es necesario establecer “una situación de equilibrio con EEUU”, lo que supone una apuesta por seguir incrementando sus capacidades de defensa, con nuevos ensayos de misiles.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el lunes por unanimidad un nuevo conjunto de sanciones destinadas a ahogar económicamente a Corea del Norte por su programa nuclear, que incluyen limitaciones sobre sus importaciones de petróleo y derivados y prohíben sus exportaciones de textiles, entre otras medidas.

Las sanciones son menos drásticas de lo que pretendía inicialmente Estados Unidos, que reclamaba la prohibición total de que los países miembros de la ONU vendieran a Corea del Norte gas, petróleo y productos petroleros refinados.

Rusia y China, con derecho a veto sobre las resoluciones del Consejo de Seguridad, habían expresado su oposición a algunos de los puntos de ese proyecto, por lo que se abrió una ronda de negociaciones que llevó a suavizar las medidas de presión y a limitar las ventas de crudo al país en lugar de prohibirlas.

Junto con otras sanciones anteriores, que fijaron un embargo de las exportaciones de carbón, hierro, pescados y mariscos, Corea del Norte pierde 2.700 millones de dólares o el 90 % de sus ventas al exterior, de acuerdo con cifras del año pasado calculadas por EEUU.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó esta resolución después de que el pasado 3 de septiembre el Ejército norcoreano llevara a cabo su sexto y más potente ensayo nuclear con una bomba de hidrógeno.