La Generalitat descarta que haya un 'Maidán' en Barcelona tras el 1-O

La Generalitat descarta que, como respuesta a la prohibición del referéndum y la posible retirada de urnas para el referéndum del 1-O, se produzca una movilización semejante a la de la Plaza de la Independencia de Kiev ( popularmente conocida como de Maidán) que acabó con el Gobierno pro-ruso de Viktor Tanukovich tras la muerte de varias decenas de manifestantes concentrados en ella en demanda de la firma de un acuerdo con la Unión Europea.

Tanto para el PEDECAT como ERC, según han señalado a República.es responsables parlamentarios de las dos fuerzas que gobiernan la Generalitat, consideran que una movilización de ese tenor sería perjudicial para Cataluña y para sus intereses electorales futuros ya que quienes deberían actuar contra los concentrados han de ser los Mossos que dependen del Govern.

La posibilidad de que la suspensión del referéndum y la retirada de las urnas provoque una concentración de protesta semejante a la de la plaza de Maidán ha venido barajándose desde que los independentistas mostraron su disposición a promover unilateralmente la independencia y, recientemente, hayan declarado que se responderá a la decisión del Gobierno de Mariano Rajoy con movilizaciones callejeras. La radicalización de la CUP, en este punto, hace que siga sin descartarse la posibilidad de que se produzca una concentración permanente en la Plaza de Catalunya u otro lugar simbólico imitando la del 1-M en la Puerta del Sol.

Para los independentistas de Junts per sí (PEDECAT y ERC) no hay que llegar a ese punto de ninguna manera ni caer en las provocaciones de la CUP. “En la medida que los Mossos dependen de la Generalitat y que no intervendrán ni la policía ni la guardia civil, el marrón de controlar la concentración nos caería a nosotros en un momento en que cualquier roce violento podría resultar irremediable”, aseguró a este diario un diputado independentista del Congreso.

En consecuencia, tanto el PEDECAT como ERC, aseguran, tratarán de evitar que en Barcelona se produzca una situación semejante a la Plaza de Maidán que provoque una situación de difícil marcha atrás y que sólo beneficiaría a la CUP. Otra cosa, añaden esos diputados, es que, tras el 1-O, vuelvan a repetirse manifestaciones pacíficas multitudinarias como la que confían que será la del 11-S.

Sobre todo, añaden, porque se entrará en un periodo preelectoral. Porque nadie oculta que, tras el 1-O, se inicia la cuenta atrás de unas elecciones autonómicas que en principio se convocarán a fin de año y en las que ERC, con Oriol Junqueras a la cabeza, espera ganar sobradamente y convertirse en la fuerza hegemónica del soberanismo catalán.