Borrell acusa a los nacionalistas catalanes de su “absoluta deslealtad” al Estado “desde el principio” de la Transición

El ex ministro considera que, para conseguir la independencia, se han basado en mentiras como la de balanza fiscal sin que los gobiernos españoles les hicieran frente

Josep Borrell no ha tenido pelos en la lengua en la presentación del libro que ha presentado en la tarde de este miércoles en la librería Blanquerna de Madrid que depende la Generalitat, lo que demostraron todos sus funcionarios poniendo todas las dificultades posibles para que los medios de comunicación cubrieran el acto. El libro se titula ‘Escucha Cataluña. Escucha España’, copiado de la obra del poeta catalán Joan Maragall y Borrell, que ha compartido su factura con el fundador de Ciudadanos Francesc de Carreras, el ex magistrado del Tribunal Constitucional y el Supremo, Juan-José López Burniol, y el ex presidente del PP catalán, Josep Piqué, denunció que, desde el principio de la Transición, los nacionalistas catalanes han mostrado una “absoluta deslealtad” al Estado.

Como ejemplo, el ex ministro socialista y ex presidente del Parlamento Europeo se refirió a las balanzas fiscales y a los 16.000 millones que Cataluña ha estado reclamando al Estado en inversiones. Borrell recordó que el presunto agravio fiscal al que se han referido los ahora independentistas en su insistente discurso, “durante años”, sobre las balanzas fiscales han sido un mentira permanente.

Borrell lamentó, que ningún Gobierno español, sin distinción de conservadores o socialistas, “ha hecho frente a esta mentira” contraponiendo datos como, por ejemplo, que Andalucía tampoco ha tenido las inversiones del 29% que le hubieran correspondido en función de lo que ha cotizado al Estado. “Nadie les dijo que era un problema del sistema, no de nacionalismos porque es verdad que Cataluña ha estado por debajo de la media de inversiones pero Andalucía más”, precisó en alusión, sin citarlo, al argumento independentista del “España nos roba”.

Al final de su intervención, Borrell se preguntó, en referencia a la situación actual: “¿Y ahora qué?” Y se respondió: “Hay dos soluciones”. La primera, explicó “es hacer frente a la falsedad de los simpáticos flautistas de Hamelín del independentismo”. La segunda, añadió tras matizar que es por la que él apuesta, es aceptar que España, en la práctica, es un sistema federal y reorganizar la estructura del Estado en base a una distribución racional de los gastos”.

Al acto acudieron personalidades de todo signo, especialmente del PP y el PSOE, aunque no faltó Luis Garicano, el responsable económico de Ciudadanos. Significativamente, la catalana Meritxell Batet y el madrileño Rafael Simancas, se abrieron un sitio a codazos en el salón desbordado de visitantes. También acudió otro ministro de Exteriores del PP como el coautor Josep Piqué, José Manuel Gacía Margallo.

La tesis de los autores es que los puentes rotos entre el conjunto de España y Cataluña todavía pueden rehacerse. Los cuatro autores apuestan por una respuesta constructiva al desafío soberanista que se aleje del choque de trenes y el agotador bucle en el que parece que se han instalado la política española y catalana. Todos ellos buscan abrir un cauce fructífero a la voluntad de diálogo y el reencuentro de la mayoría de españoles rompiendo el ‘día de la marmota’ que han generado la tensión y la desconfianza mutuas.

El mensaje de fondo es claro: la secesión no es la respuesta al desencuentro que ha protagonizado, casi acaparado, el escenario político en Cataluña en los últimos años. A estas alturas, apostar por el entendimiento y rechazar como inevitable la secesión tal vez sea un reto que se antoje casi imposible, pero, para los autores de este libro, es posible si existe voluntad política.