El imán de Ripoll llevaba un año reuniéndose con los terroristas en una furgoneta

Los encuentros con el imán eran "extremadamente discretos" y si se veían por la calle o en la mezquita fingían no conocerse

El imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, sospechoso de ser el líder de la célula terrorista que ha atentado en Barcelona y Cambrils, se reunía con frecuencia con algunos de los participantes fuera de la mezquita en los ataques del pasado jueves en los que murieron 14 personas y más de 80 personas heridas.

Según cuenta un primo de dos de los terroristas al diario ‘El País’, desde hace al menos un año el imán empezó a reunirse con algunos de ellos en un reducido grupo por las noches en una furgoneta por la calle y se veían por la calle o en la mezquita fingían no conocerse. “Estaban dentro de la furgoneta y se tiraban dos horas o más. Si pasaba alguien caminando cerca, se callaban y empezaban a mirar los móviles”, afirma.

En Ripoll, la localidad donde vivían los terroristas, su círculo más cercano dice estar sorprendido y coincide en que hace unos seis meses se distanciaron y se unieron mucho entre ellos. Sin embargo, el familiar que ha hablado con ‘El País’ insiste en destacar que “eso de que la radicalización de los chicos fue rápida es mentira y que fue el pasado mes de junio, durante el Ramadán, cuando perdieron el miedo a morir”.

Viajes del imán a Bélgica

El imán de Ripoll viajó a la ciudad belga de Vilvoorde, muy cerca de Bruselas, entre enero y marzo del año pasado, según ha confirmado este domingo el alcalde de la localidad, Hans Bonte.

“Puedo confirmar que estuvo presente en Vilvoorde (foco del yihadismo belga) de enero a marzo de 2016”, ha expresado el alcalde de esta ciudad flamenca cercana a Bruselas en declaraciones a la cadena VRT.

Por otro lado, el ministro de Asilo y Migración de Bélgica, Theo Francken, ha afirmado este domingo en su cuenta de la red social Twitter que el imán Es Satty no era conocido, al menos bajo ese nombre, por el servicio de inmigración del país.

Nunca pidió ni recibió un permiso de residencia en Bélgica. Puede que haya venido a Bélgica, pero la Oficina de Extranjería no tiene nada de este sujeto”, ha escrito.

Por otro lado, los Mossos d’Esquadra han acudido este domingo a la mezquita de Ripoll para buscar pistas sobre el imán y han recogido muestras en el lugar donde se solía sentar y en los espacios más frecuentados por el sospechoso, según ha informado el secretario de la comunidad musulmana.

Según han informado fuentes de la lucha antiterrorista, los agentes han acudido a la mezquita para llevar a cabo gestiones propias de la investigación de los atentados de Cataluña, aunque no se trata de un registro.

Los investigadores sospechan que el imán, que está desaparecido, podría ser el líder y cerebro de la célula terrorista, integrada por doce personas, que ya han sido identificadas.

Según el secretario de la comunidad Annur, Hammou Minhaj, los policías han estado en el interior de la mezquita menos de diez minutos y le han preguntado donde solía sentarse el imán, que espacios eran los que más utilizaba y si había pertenencias suyas.

Seguidamente han cogido muestras en estas zonas y han abandonado la mezquita.

El imán se encuentra desaparecido desde días antes de los atentados del pasado jueves en Barcelona y Cambrils, por lo que tratan de confirmar si es uno de los fallecidos en la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) en la que la célula preparaba las bombas con las que pretendía cometer de forma inmediata uno o varios atentados de mayor magnitud en la capital catalana.

Los Mossos d’Esquadra ya registraron el pasado viernes por la noche la vivienda del imán en Ripoll, que no tiene antecedentes por terrorismo si bien tuvo relación con uno de los investigados por los atentados del 11-M (11 de marzo de 2004) en Madrid.

Por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, que mantiene la investigación sobre los atentados en secreto, los agentes buscaron el pasado viernes por la noche en la vivienda del imán desde armas o explosivos hasta documentos y el contenido de agendas, dispositivos móviles y el registro de llamadas de sus teléfonos que puedan tener relación con esta célula terrorista.

Los agentes también tratan de descubrir si el imán es el miembro de la célula que viajó a Suiza a finales del pasado año.

El imán salió de la prisión de Castellón el 5 de enero de 2012, en donde estuvo ingresado por infracción de la ley de Extranjería.