El fútbol español echa de menos el VAR en el Athletic-Getafe

El gol fantasma no concedido al equipo azulón, primera acción de esta temporada que alimenta el debate acerca de la necesidad de su uso

El Athletic Club de Bilbao y el Getafe empataron a cero este domingo en el estreno de LaLiga Santander para ambos equipos en San Mamés, un duelo que ofreció numerosas alternativas a dos equipos que no supieron concretar ninguna de las claras ocasiones de las que dispusieron. El gol fantasma no concedido al equipo azulón, nada más comenzar el choque, se convirtió en la primera acción de esta temporada que alimenta el debate acerca de la necesidad del uso del VAR, empleado ya en otras Ligas y competiciones.

Los leones llegaban tras haber disputado la ida de la previa de la Europa League frente al Panatinaikos, con victoria 2-3 para los vascos, y con la vista puesta en la vuelta de este jueves en Bilbao. Por ello, Ziganda optó por dar descanso a Aritz Adúriz y colocar a Iñaki Williams en la punta del ataque, además de darle la oportunidad al joven canterano Unai Nuñez en el centro de la zaga en detrimento de un Etxeita que no fue convocado tras su mal partido en Grecia.

Los azulones, por su parte, llegaban con numerosas caras nuevas, sobre todo en la medular, donde debutaban Amath Ndiaye, Fayçal Fajr, Markel Bergara y Gaku Shibasaki, mientras que el técnico José Bordalás se estrenaba como entrenador de Primera División tras haber conseguido dos ascensos consecutivos con Getafe y Deportivo Alavés respectivamente.

Los primeros compases demostraron que iba a ser un partido igualado, con dos equipos buscando el gol. De hecho, nada más comenzar, los madrileños el gol en esa jugada donde el balón sobrepasó completamente la línea de la portería, pero el colegiado no concedió el tanto. Los locales, que fueron despertando poco a poco, pudo adelantarse por mediación de Muniaín tras una buena jugada individual.

Ya en la segunda parte, y cuando más equilibrado estaba el choque, Álvaro Jiménez dejaba a su equipo con diez tras llegar muy tarde a un balón dividido y recibir la segunda tarjeta amarilla. A pesar de quedarse con uno menos, el cuadro madrileño inquietó con alguna llegada, a lo que respondió el recién entrado Aduriz con dos remates desviados en el tramo final. Finalmente los pupilos de Ziganda no fueron capaces de hacer valer su superioridad numérica y el luminoso permaneció inamovible.