Si Trump ataca Corea del Norte, Kim Jon-un lanzará una guerra masiva contra Corea del Sur

EEUU tiene previstos varios escenarios para caso de un enfrentamiento armado con Corea del Norte donde morirían miles de coreanos del Norte y del Sur

No estamos ante un escenario bélico de videojuegos, pero en fuentes de la Administración USA y de su departamento de Defensa ya tienen preparados varios escenarios para el caso de guerra abierta entre la Corea del Norte de Kim Jon-un y los Estados Unidos de Donald Trump. Distintas opciones con un común denominador: habrá miles y miles de muertos en Corea del Norte y Corea del Sur porque el régimen de Pyongyang desencadenará un ataque masivo contra la Corea del Sur donde viven 200.000 norteamericanos.

1. Ataque preventivo moderado. Los estrategas militares de Washington contemplan varios escenarios en el caso de conflicto abierto. El menos agresivo consiste en un ataque limitado y preventivo de USA destruyendo con un misil Tomahawk la base para el lanzamiento de un misil de Corea del Norte que presuntamente se esté preparando para atacar las bases USA en la isla de Guam.

Está acción militar aprobada por Trump se convertiría en una advertencia al gobierno de Pyongyang. Asimismo, USA podría utilizar una guerra de tipo cibernético como la que se dice que alguna vez utilizó el presidente Barak Obama paz hacer fracasar el lanzamiento de misiles de Corea del Norte.

2. Ataque preventivo masivo. El segundo escenario de un posible ataque preventivo de USA a Corea del Norte estaría integrado por el lanzamiento de misiles Tomahauk desde destructores americanos ubicados en las costas de las dos Coreas, y desde las bases USA de Corea del Sur, Guam y Japón de donde podrían despegar los bombarderos B-1 completando así, con cazas bombarderos de los portaaviones, el ataque aéreo masivo en contra de los principales objetivos militares de Corea del Norte.

Objetivos entre los que se encontrarían el Estado Mayor de Kim Jon-un, sus bases navales y aeropuertos, sus bases de misiles -si no están muy bien protegidas en silos bajo tierra- y especialmente sus instalaciones para el desarrollo de armamento nuclear, su núcleo de comunicaciones informáticas y su extendido despliegue militar convencional en las proximidades de la frontera con Corea del Sur, que está al alcance de misiles y cañones de los Ejércitos del Norte, incluida su capital Seúl.

3. Respuesta defensiva escalonada. En caso de ataque sorpresa de Corea del Norte con misiles a bases USA en Corea del Sur, Guam o Japón, incluso a las costas de los EEUU, la respuesta americana puede ser la activación de sus escudos antimisiles de Corea del Sur y Guam, o desde Japón y de las costas de Alaska y California.

Los escudos antimisiles serían el primer paso a una respuesta global de un, entonces, ataque intenso americano a Corea del Norte.

4. Masivo despliegue disuasorio de USA. Antes de llegar a escenarios de una guerra abierta y en la prevención de un conflicto armado, USA podría llevar a cabo un gran despliegue de tropas, navíos y aviones en la zona para impresionar al gobierno de Pyongyang. Por supuesto estos movimientos irían acompañados de la repatriación desde Corea del Sur de los más de 200.000 norteamericanos que viven en ese país
5. Miles y miles de muertos. Una guerra abierta de USA con Corea del Norte incluiría a Corea de Sur y según algunos analistas podría provocar cientos de miles de muertos entre las dos Coreas.

6. Ataque nuclear. Se desconoce si Corea del Norte tiene ya ó no armas nucleares operativas, misiles sobre todo con misiles de de corto o largo alcance dotados de cabezas nucleares. Desde luego quien si las tiene son los EEUU que no dudarían en usarlas en caso de riesgo de ataque nuclear norcoreano. Este escenario es hoy el menos probable, pero tampoco se debe descartar.

Puede que la sangre no llegue a correr en las tierras coreanas pero está claro que Donald Trump y Kim Jon-un son don antagonistas tocados por una alta agresividad y radicalidad política y verbal que ya veremos hacia fondo nos llevan. De ahí que ambas partes se estén preparando para un eventual choque armado siguiendo la máxima romana de ‘si vis pacem, para bellum’. Aunque en este caso mucho nos tememos que ninguno de los dos quiere la paz.

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