Ataques contra el turismo en Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia y San Sebastián

El grupo anticapitalista Arran, próximo a la CUP, lidera las protestas a las que se han sumado grupos abertzales próximos a Bildu en San Sebastián

El ataque a grupos de turistas extranjeros que veranean en España ya está en las portadas de los tabloides ingleses y empieza a asomarse en la prensa de calidad de las capitales europeas. La causa son los varios ataques que grupos de turistas extranjeros han sufrido en Barcelona, en un autobús y en ocho hoteles. Ataques -de momento sin daños personales- que ya se han extendido por Baleares en Palma de Mallorca, Valencia y que amenazan la Semana Grande de San Sebastián.

Los principales autores de estos ataques que amenazan con proliferar en todo el litoral español están en los grupos anticapitalistas llamados Arran, próximos a las CUP de Cataluña, el partido que apoya a Puigdemont en el referéndum del 1-O y que ya ha protagonizado importantes disturbios en Barcelona, como uno reciente en manifestaciones contra la Guardia Civil.

Otros grupos anticapitalistas de Baleares, donde se atacó a un hotel de Palma y se invadieron embarcaciones de recreo, y de Valencia se han sumado a los ataque a los turistas que han cogido por sorpresa y en pleno desconcierto al gobierno nacional de Mariano Rajoy y a los autonómicos de Cataluña, Baleares, Valencia y País Vasco, así como a los ayuntamientos de las ciudades afectadas, Barcelona, Palma y Valencia, a las que se les añade San Sebastián por la amenaza que se cierne sobre su ‘Semana Grande’ por grupos abertzales cercanos a Bildu.

Fue la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la que hace meses denunció la masificación del turismo sobre Barcelona denunciando excesos y a la vez prohibiendo alquileres clandestinos de pisos privados a turistas. Y estas denuncias, jaleadas luego por las CUP y siguiendo modelos de protesta callejeros como los de los autobuses de Podemos y la extrema derecha, amenazan con crear una cadena de desestabilización turística en toda las costa española a donde llega el turismo extranjero y en especial en el Mediterráneo.

Lo que por un lado constituye un ataque al orden público que puede acabar dañando nuestra primera industria nacional, y no digamos si de todo esto se derivan graves incidentes con víctimas, motivos por los que se espera que las autoridades españolas y en los establecimientos turísticos y sus medios de transporte se tomen medidas preventivas con la mayor urgencia para prevenir cualquier incidente que pueda ocurrir.

RELACIONADO