Sánchez e Iglesias exploran un frente de la izquierda contra Rajoy tras el pacto en Castilla-La Mancha

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el de Podemos, Pablo Iglesias, presidirán este lunes la primera reunión de equipos que celebrarán ambos partidos en esta legislatura, y que servirá para abrir una senda de colaboración parlamentaria destinada a hacer frente al PP. La reunión de este lunes llega además pocos días después del acuerdo alcanzado entre el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, y el líder de Podemos en la región, José García Molina.

Si ese pacto es avalado por las bases del partido morado, supondrá por primera vez la entrada de Podemos en un Gobierno autonómico del PSOE.

La cita de este lunes tendrá lugar a las 17.00 horas en el Congreso, casi tres semanas después de que los dos secretarios generales se reunieran por primera vez en más de un año y acordaran trabajar conjuntamente a través de sus equipos para revertir las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy. Se trata, según dijeron entonces, de ir conformando ‘mayorías parlamentarias’ que desmonten las políticas de los años de rodillo del PP, antes de replantearse la posibilidad de conformar una ‘mayoría alternativa’ que descabalgue a Rajoy del Gobierno mediante una eventual moción de censura.

La reunión llega en un momento en el que todo indica que se ha recuperado el buen clima en la relación entre el PSOE y Podemos, después de que el regreso de Sánchez al liderazgo del PSOE en mayo, encumbrado por las bases con un discurso de impugnación tanto al Gobierno de Rajoy como al ‘establishment’ de su partido, pusiera fin a la tensión y la hostilidad que había protagonizado la relación entre Podemos y los socialistas en el último año.

Sánchez dejó clara desde el primer momento su intención de hacer frente al PP contando con Podemos, y el partido morado recibió con grandes “expectativas” el cambio de rumbo anunciado por el reelegido líder socialista, aunque sigue pidiendo “hechos” y no sólo palabras para profundizar en la senda de acercamiento al PSOE. Es en ese contexto en el que se explica el viraje de los socialistas respecto al tratado comercial con Canadá, el CETA, ante el que finalmente se abstuvo después de haberlo apoyado.

Todos estos pasos no significan, sin embargo, que no sigan existiendo recelos, sobre todo porque PSOE y Podemos están abocados a seguir librando la batalla por el liderazgo de la izquierda. Pero, al mismo tiempo, ambas partes son conscientes de que solo pueden arrebatar el poder al PP si unen sus fuerzas.

Es lo que ha reconocido Iñigo Errejón en una entrevista publicada este domingo por ‘El País’, en la que el exnúmero dos de Iglesias argumenta que en España solo habrá “gobiernos progresistas que empiecen a soldar la brecha social” si previamente existe un entendimiento entre Podemos y el PSOE. Errejón lamenta además la “oportunidad perdida” que a su juicio supusieron las infructuosas negociaciones para conformar Gobierno de 2016 y apela a conformar “lo que ya es posible” en ciudades y autonomías, en alusión a los pactos de investidura entre PSOE y Podemos.

Salvando las diferencias, que aún son muchas, los anhelos de colaboración entre ambas formaciones han permitido  ya llegar a un acuerdo para un Gobierno de coalición en Castilla La Mancha que, según ha trascendido después, fue posible gracias a una llamada de Pedro Sánchez a Pablo Iglesias que desbloqueó las negociaciones entre ambas partes. A raíz de la llamada y a la espera de lo que digan las bases que tendrán que pronunciarse en una nueva consulta , el presidente regional, Emiliano García-Page, pactó con el responsable de Podemos en su comunidad, José García Molina, su entrada en el Ejecutivo autonómico como vicepresidente. Además, la jefa de Gabinete de García Molina, María Díaz, se convertirá en consejera de Coordinación del Plan de Garantía de Rentas.

Por lo demás, la reunión de este lunes llega  con temas importantes sobre la mesa de “política general” como la situación de Cataluña. Sánchez acaba de acordar con el PSC un plan de actuación conjunta para impulsar a partir del próximo período de sesiones del Congreso una subcomisión u otro órgano que empiece a trabajar en los contenidos de una reforma constitucional federal.

El líder socialista ha proclamado reiteradamente que está con el Gobierno en el rechazo al órdago soberanista catalán y al referéndum ilegal que se pretende celebrar el 1 de octubre. Pero, al mismo tiempo, insiste en reclamar a Rajoy que rompa su inmovilismo y dé algún paso para restablecer el diálogo. Este sábado insistió en ello en un acto celebrado en Barcelona: “Después del 1-O no pasará nada si antes abrimos el camino del diálogo entre las distintas partes implicadas. Empecemos a abonarlo ya. El 1 de octubre es hoy, es pasado, es pasado mañana y todos los días necesarios para forjar el diálogo y el consenso para evitar esta crisis”.

También el  secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha profundizado en esa tesis al contraponer este domingo el esfuerzo del PSOE por buscar una solución con la actitud de otros partidos que no intentan nada y que buscan que el 1 de octubre pase “el mayor número de desgracias posibles para justificarse”. A juicio de Ábalos, los nacionalistas catalanes se han metido en “un callejón sin salida” con su propuesta de irse de España, algo que ha calificado de “locura” y “trauma”. La alternativa socialista, según ha explicado Ábalos, no va dirigida ni a los independentistas ni a los ultranacionalistas españoles, sino a la sociedad.

De momento, la ‘cumbre’ de dos días en Barcelona entre Pedro Sánchez y Miquel Iceta sirvió la semana pasada para evidenciar su unidad de acción y sintonía total, sin fisuras, ante la enorme crisis territorial que amenaza con sustanciarse en el “choque de trenes” entre Cataluña y el resto de España.

Más desdibujada aparece la postura de Podemos ante el desafío catalán, ya que ni su franquicia catalana -Podem-, ni su confluencia -los Comunes- rechazan la celebración del referéndum aunque se declaran contrarios a la independencia. Incluso, se han mostrado dispuestos a cruzar la delicada línea roja de la legalidad colaborando para que las votaciones puedan llevarse a cabo –lo hizo la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, hace apenas unos días- y proclamando su predisposición a que los catalanes puedan pronunciarse en las urnas, lo que ya podría considerarse propaganda de un acto ilegal.

Mesas o ‘espacios de trabajo’ para concretar la colaboración

En su segundo encuentro con Iglesias desde su reelección, Sánchez y el secretario general de Podemos deben determinar qué asuntos abordarán ambas partes en mesas de trabajo específicas que, según el líder ‘morado’, no deben tener “carácter extraordinario” sino convertirse “en espacios de trabajo habituales”.

Tras la primera reunión que celebraron en junio, el PSOE concretó que lo acordado era crear cinco mesas, sobre los siguientes temas: medidas para paliar la precariedad juvenil y la pobreza infantil; relaciones laborares, como la recuperación de la negociación colectiva; políticas de igualdad; pensiones; y medidas para impedir el bloqueo de iniciativas en el Parlamento por parte del Ejecutivo. Se hablará de precariedad juvenil y la pobreza infantil; relaciones laborares, políticas de igualdad, pensiones, y cómo impedir el bloqueo de iniciativas en el Parlamento por el Ejecutivo

En cuanto a la composición de los equipos, Iglesias informó el viernes que la delegación que Unidos Podemos que presidirá él mismo estará también integrada por su portavoz parlamentaria, Irene Montero; su adjunta, Ione Belarra; el líder de IU, Alberto Garzón; y los representantes de las confluencias, Xavier Domènech (En Comú Podem) y Yolanda Díaz (En Marea). También estará, por parte de Podemos, el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Rafael Mayoral, el secretario de Economía, Nacho Álvarez, la secretaria de Acción Institucional y vicepresidenta cuarta del Congreso, Gloria Elizo.

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