Rajoy permitirá el debate sobre la reforma constitucional tras el 1-O

El presidente está dispuesto a discutir las iniciativas parlamentarias que proponen  hoy el PSOE y el PSC en Barcelona pero sólo cuando pase el referéndum ilegal

“La salida política al problema territorial de Cataluña está aparcada en estos momentos”. Así de categórico se ha mostrado uno de los más altos dirigentes del PP adelantándose a las propuestas políticas que los socialistas quieren plantear en el Parlamento antes de que finalice julio o en septiembre de cara a dar una solución política al “procés” y evitar si es posible la convocatoria del referéndum que postula Carles Puigdemont.

Según varios responsables del PP consultados por República.com sobre el debate que pretenden abrir los socialistas y las medidas que hoy se aprobarán en la reunión conjunta que celebran las Ejecutivas del PSOE y el PSC en Barcelona, Mariano Rajoy está dispuesto a permitir que se abra el debate sobre la reforma constitucional pero sólo después de que pase el 1-O. El presidente es favorable, según esos dirigentes, a que se constituya una ponencia o una subcomisión en el Congreso para plantear la reforma de la Constitución pero teniendo muy claro que no se centrará en exclusiva en el problema catalán.

El presidente considera que hablar de actualizar la Constitución pensando sólo en el problema territorial catalán “sería un error”. En cambio, piensa, según las fuentes consultadas que han hablado con él del asunto, que un debate más amplio puede ser muy positivo “para bajar el suflé independentista”.

Pero Rajoy estima que cualquier iniciativa en ese sentido debe esperar a que pase el referéndum catalán que, en palabras de un alto responsable del PP catalán, “con toda seguridad se va a convocar pero no se va a celebrar porque no habrá ni papeletas, ni urnas, ni locales”.  Y, además, según ha señalado en privado, “sin que lleguemos a ver la imagen de la Guardia Civil o los Mossos retirando las urnas o interviniendo para evitarlo porque el tema se va a solucionar mucho antes”. “No hay que olvidar –añadió- que el 9-N y el 1-O son dos escenarios totalmente diferentes porque ahora hay más legislación para dar respuesta a la convocatoria, que casi seguro se va a hacer en agosto e irá de paquete con la de desconexión”.

La Mesa del Congreso frenará las iniciativas socialistas

El presidente evitará que el debate constitucional se abra ahora en el Parlamento como pretende el PSOE porque considera que es el momento de centrarse en la anulación del referéndum dándole una respuesta que no sólo debe ser del Gobierno sino a la que deben sumarse Pedro Sánchez y Albert Rivera. Por eso, el PP y Ciudadanos –así lo confirmó a República.com Juan Carlos Girauta, su portavoz- rechazarán cualquier iniciativa que suponga abrir la reforma constitucional antes del 1 de octubre aprovechando que tienen la mayoría en las Mesas del Congreso y el Senado en las que deben aceptarse previamente.

En cambio, todos ven bien que el debate se inicie tras el 1-O porque hay coincidencia en que abrir el melón de la reforma constitucional “servirá para que los constitucionalistas recuperen la iniciativa en Cataluña. En el PP señalan que Abriendo ese debate y manteniéndolo abierto durante un tiempo, “en año y medio o dos años, sumándole a la situación la recuperación económica, podríamos bajar el porcentaje de independentistas del 40 al 20 por ciento”.

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